Las mil caras de James: números en declive que precipitan un cambio

Las mil caras de James: números en declive que precipitan un cambio

El colombiano ha ido en caída libre en su rendimiento tras su regreso a España.

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James Rodríguez

James Rodríguez en Europa

Foto: Archivo

05 de abril 2020 , 01:59 p.m.

El mundo se detuvo. El coronavirus covid-19 arrinconó, aisló y condenó al encierro. Y el daño colateral de tanto incómodo silencio es que da tiempo, mucho tiempo, para poner la vida en perspectiva y reunir valor para ver la crudeza de la realidad y la urgencia del cambio. Abrió la caja.

Algo habrá de aquello en el confinamiento de Madrid, donde la rutina en el gimnasio también termina, el entorno se silencia y, al fin, porque no hay más opción, la vida se pone en blanco y negro.

Los números, en el caso de los deportistas, son los que dan la medida. Y en el caso de James Rodríguez muestran una tendencia condenatoria: la madurez no llevó su carrera a la cima, como se esperaba, sino que la ha ido hundiendo, lentamente, sin prisa pero sin pausa.

De la chispa del Porto a la pasión del Mónaco, a la ilusión del Real Madrid, a la rabia del Bayer Múnich que no se fue en el regreso al Bernabéu, hoy queda poco para la ilusión. Pero queda y es lo que importa…

La carrera de James ha ido en declive en los últimos años y es una realidad irreparable. Y antes de cualquier otro ejercicio, vale la pena un repaso a sus números desde su llegada a Europa

2010/2011- 30 partidos jugados, 6 goles y 3 asistencias
2011/2012- 35 partidos jugados, 14 goles, 1 asistencia
2012/2013- 35 partidos jugados, 12 goles, 1 asistencia

Pausa. Para ese momento era más definidos que generador de juego, más finalizador que solidario, más talento que otra cosa. Ocho títulos, una Europa League incluida y 3 Ligas de Portugal eran demasiada tentación. Lo vio venir, antes que todos, el Mónaco.


2013/2014- 38 partidos jugados, 10 goles, 12 asistencias.

El estilo fue más hacia el papel del creativo, de pase-gol, de asistente ¡Y entonces se atravesó el Mundial de Brasil 2014! Y la vida fue un antes y un después. Y 80 millones de euros se fueron enteros a la pierna izquierda del goleador de la Copa, el autor del mejor gol del torneo en la tierra de Pelé, el chico maravilla.

2014/2015- 46 partidos jugados, 17 goles, 17 asistencias
2015/2016- 32 partidos jugados, 8 goles, 10 asistencias
2016/2017- 33 partidos jugados, 11 goles, 12 asistencias

¡Quiebre! Una Liga, 2 títulos de Champions League, 1 Supercopa de Europa y dos Mundiales de Clubes de por medio, llegó Zidane y se agotó la paciencia. En la gradería de Cardiff decidió que se iba y Ancelotti le lanzó el salvavidas que esperaba en Bayern Múnich.

2017/2018- 39 partidos jugados, 8 goles, 14 asistencias
2018/2019- 28 partidos jugados, 7 goles, 5 asistencias

Con Ancelotti y Heynckes parecía que resurgía, pero con Kovac no. Pidió, con la misma ansiedad de dos años antes, el regreso a Real Madrid por la revancha. Apostó y perdió.

2019/2020 13 partidos jugados, 1 gol, 2 asistencias

Los siempre odiosos balances


Hoy los números de OPTA dicen que su temporada con mayor cantidad de goles y asistencias en el Top 5 de ligas de Europa fue 2014-2015 con Real Madrid, cuando anotó 17 y asistió la misma cantidad (34 en total).

Que su mejor registro de goles por partido lo tuvo con Porto en 2011-2012, cuando anotó uno cada 2,5 partidos. Su menor registro es en la actual temporada, convirtió un solo gol en 13 encuentros.

De pasado hablamos cuando recordamos que su temporada con más partidos en Europa fue en 2014- 2015, con Real Madrid (46 juegos) pero su menor cantidad fue en la anterior, 2018- 2019, con Bayern Munich (28 partidos).

De nostalgia pura nos llenamos cuando descubrimos que, en asistencias –su gran virtud-, su mejor registro en el Top 5 de Ligas de Europa lo tuvo en 2014- 2015 con Real Madrid; logró una asistencia cada 2,7 juegos (17 en 46). Pasaron seis años, largos y tediosos. Amargos.

Hoy la realidad, la del silencio del encierro, lo pone otra vez ante una puerta de salida.

Ya no hay revancha, se secó el apego, se acabó hasta el dolor. Pero todavía hay magia y un par de años antes de que la decisión la dicten terceros. Lo que no se agotó, al menos no todavía, es la pasión. Y es por eso que todavía puede haber victoria. Ahora es su turno, su momento de alzar la voz, para bien y para mal. ¡Habla James!

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