Cacería de brujas por positivos del Tolima: ¿de quién es la culpa?

Cacería de brujas por positivos del Tolima: ¿de quién es la culpa?

La complejidad por el contagio masivo en el club de Ibagué dejó más de un cabo suelto.

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Tolima

Tolima mostró buena cara en la Liga.

Foto: Tomada de Twitter: @cdtolima

19 de septiembre 2020 , 06:25 a. m.

Fueron seis meses esperando por la reactivación del fútbol. Seis meses de reuniones virtuales, sucesión de conceptos médicos, páginas y páginas de protocolo de bioseguridad, que se quedaron en teoría cuando vino la primera emergencia, esperable por demás: un contagio masivo de coronavirus covid-19.

El hecho ocurrió en Deportes Tolima, que el pasado miércoles habría informado de una gran cantidad de afectados, entre jugadores y personal técnico. Fueron 22 casos que se reportaron de manera informal a Dimayor, según confirmó su presidente Fernando Jaramillo. Al final, 13 confirmados, 7 de ellos jugadores.

Y entonces empezó una serie de señalamientos, una cacería de brujas para saber de quién es la culpa del desaguisado en que se convirtió el regreso formal de la Liga Betplay I 2020. Se señalan todos unos a otros y las suspicacias están a la orden del día. 

Repasamos las dudas más gruesas alrededor de un reinicio para el que hubo una preparación sin precedentes para acabar en un aplazamiento:

1. ¿Cuántos contagios realmente hubo en Deportes Tolima en la última semana?

Una es la versión de Dimayor: "Deportes Tolima y las pruebas PCR que en principio se realizaron al club el 15 de septiembre, estas arrojaron 19 casos positivos (11 jugadores y 8 cuerpo técnico y logístico), debemos aclarar, que la segunda muestra tomada el 16 de septiembre en la ciudad de Ibagué, produjo tan solo 7 jugadores positivos y con base a este procedimiento la administración de la DIMAYOR, autorizó el viaje en un vuelo chárter a la ciudad de Medellín...".

El presidente Jaramillo mencionó en rueda de prensa que la primera versión informal y no en la planilla prevista en el protocolo de bioseguridad, era de 22 casos.

Distinta es la versión del Tolima: "Hemos recibido lo resultados de las segundas muestras realizadas a la totalidad de la plantilla inscrita en el protocolo, donde se ha detectado una reducción de 20 a 13 positivos por COVID-19. De los casos que arrojaron positivo, se pasó de 11 a 7 jugadores y de 8 a 6 personas del cuerpo y apoyo en la delegación
n resultado de 20 casos positivos, pero en segundos testeos se redujeron a 13 casos de contagio".

La falta de coherencia en ambas versiones dispara la pregunta obvia que hace Atlético Nacional, que con razón exige que se certifique la idoneidad del laboratorio que hizo las pruebas del Tolima el pasado lunes 14 de septiembre de 2020, cuando estaba dispuesto: "Queremos entender porque entre la noche del miércoles 16 y la noche del jueves 17 el número de jugadores infectados paso de 22 a 7".

Ese es el punto: en 24 horas, según Dimayor y Tolima, había al menos dos decenas de contagiados y de repente la cifra bajó dramáticamente, a solo 7: ¿qué pasó con los 13? ¿En un día se tomaron un 'mejoral' y se sanaron? ¿Por qué no se reconoció desde el primero momento que el contagio era masivo y que el club de Ibagué no tenía control alguno sobre esos infectados y, en consecuencia, no ofrecía las garantías básicas para disputar el partido contra Nacional? ¿A quién le interesaba que no se hablara de contagio masivo sino de casos aislados?

2. ¿En qué quedaron las 60 páginas del protocolo?


“Hoy no se suspende un partido de fútbol. Hoy se pone en entredicho el “protocolo” que durante varios meses se construyó conjuntamente entre el Gobierno Nacional y la Dimayor”. No es una opinión. Es una denuncia. Y la hace nada menos que Atlético Nacional.

Y da la casualidad que Deportes Tolima, sobre el que pesa más de una duda, se queja exactamente por lo mismo: "Dimayor no había contemplado una situación como la presente en el protocolo, y desafortunadamente se está haciendo prevalecer el cumplimiento a cabalidad del calendario y no la salud de los protagonistas”, dijo en el comunicado en el que advirtió que viajaba a Medellín bajo protesta, obligado a disputar el partido contra Nacional a pesar de tener en sus filas un contagio masivo de coronavirus covid-19.

Primero, la duda más básica: ¿realmente nadie, ni los clubes, ni su personal médico, ni los asesores de Dimayor en temas de pandemia, nadie pensó que en un grupo que trabaja diariamente desde hace dos semanas en entrenamientos colectivos y antes en prácticas individuales, se podía presentar un contagio masivo? ¿No se les ocurrió que solo con sacar el perro a pasear se estaban arriesgando a un contagio (no tenemos pruebas para pensar que hubo indisciplina o descuido, ¿o si?)?

¡Si los infectólogos del país, varios en FUTBOLRED, llevan meses advirtiendo que podía pasar! ¿Por qué no había un plan de contingencia, un punto en el protocolo que dijera: 'en caso de un equipo que reporte más de diez y once contagios -por decir un número- el procedimiento, sin excepciones será:...". Castigos, puntos, penas, sanciones, habilitación extraordinaria de más jugadores, lo que fuera, pero normas claras y para todos los equipos, llámese como se llame. Pero no. Hoy se aplaza porque no hubo de otra, Jaramillo habla de aumentar la lista a 40 jugadores como medida reactiva, no preventiva. El aroma a improvisación es inevitable...

¿Por qué no se privilegia la salud, como se pregona?


Dice Dimayor, y su presidente, que cada decisión se toma para que los protagonistas del fútbol "se encuentren con el mejor estado de salud y en ningún momento se ponga en riesgo la vida de las personas que hacen parte de las delegaciones deportivas". Pero Tolima no lo siente así y por eso en su comunicado denuncia “el peligro que representa la decisión de la Dimayor y delegamos toda la responsabilidad en su administración”.

Aquí, hasta último momento, la información fue confusa, contradictoria, y la decisión, hasta que apareció en escena el Ministerio de Salud, era jugar el partido como fuera.

Sí, Dimayor consultó al Ministerio, pero porque era lo que correspondía, ahora sí por protocolo, y porque ya se escuchaban versiones desde Medellín sobre la decisión de la Alcaldía de no facilitar el estadio Atanasio Girardot ante el riesgo que implicaban tantos positivos: "(Dimayor) estableció contacto directo con el Ministerio de Salud, para identificar el cerco epidemiológico con el médico del club Deportes Tolima y de esta manera, establecer si existió algún contacto de la delegación viajera con los otros integrantes que anteriormente registraron positivo. La recomendación de los representantes del Ministerio de Salud, fue no tener en cuenta los resultados de las ultimas pruebas (Contra muestra PRC y Antígenos), argumentando que debía transcurrir un periodo de 7 días, entre cada uno de los testeos. Por lo tanto, el departamento deportivo de la DIMAYOR, decidió suspender el compromiso, hasta que existan todas las garantías médicas", explicó la propia Dimayor.

Queda la duda de qué tanto se habla en tantas asambleas y reuniones virtuales si un tema tan trascendental no se aborda con la seriedad que toca y al final los presidentes acusan a Dimayor como si ellos mismo no fueran la Dimayor... ¿Yo contra mi sombra?

¿Por qué dudan todos de Deportes Tolima?



Y en el fondo de la discusión hay preguntas de todos los calibres al Tolima y su inesperado brote, cuando llevan semanas todos los clubes reportando contagios marginales, uno o dos, que sí están contemplados en el protocolo. El masivo era el inesperado.

Nacional, por ejemplo, lanzó la indirecta de que llevan "siete semanas sin casos positivos por covid-19", lo que es un “reflejo de un trabajo serio y comprometido de nuestros equipos de trabajo. No podemos cantar victoria. No podemos relajarnos. Todavía tenemos grandes retos en materia de autocuidado". Y antes José Fernando Salazar, máximo accionista de Águilas, también se despachaba: "Gabriel Camargo es un mago, logró en un solo día bajar de 20 a 7 casos", sugirió.


¿Qué hizo mal Tolima en este caso? ¿Por qué de repente tiene 13 casos cuando se supone que estaba cumpliendo con rigor el protocolo? Hubo descuido de jugadores, del club? ¿El laboratorio es el idóneo para controles tan específicos como los que requiere el covid-19 o es el de mejor tarifa?

Nacional exige claridad en dos puntos: "Si el Deportes Tolima, tal como lo establece el protocolo, se realizó las Pruebas PCR el pasado lunes 14 de septiembre de 2020... Que se certifiquen los resultados de las pruebas PCR que la delegación del Deportes Tolima se realizó la semana anterior, previo al juego frente al Deportivo Pasto, haciendo especial énfasis en cuanto a la fecha de realización de las pruebas y si el 100% de la delegación del Deportes Tolima que viajó a la ciudad de Pasto arrojaba resultados negativos”.

La duda es evidente. “Nos ha mantenido expectantes y confundidos con la información que ha venido suministrando un día antes del juego que teníamos programado. Consideramos de vital importancia, tal como lo solicitamos por escrito el día de ayer (jueves 17 de septiembre), que desde la Comisión Verificadora se brinde claridad" pide el club 'verdolaga. Aquí ya no son opiniones razonables. Aquí, inevitablemente hay un pedazo de la historia que no se ha contado...


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