Los tres golpes que sufrió Almirón y no le perdonaron en Nacional

Los tres golpes que sufrió Almirón y no le perdonaron en Nacional

El entrenador argentino dio un paso al costado, presionado por los desilusionantes resultados.

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Jorge Almirón Atlético Nacional

El argentino no aguantó más tras la eliminación de la Copa Libertadores.

Foto: Jaiver Nieto/CEET

31 de agosto 2018 , 07:07 a.m.

El proceso de Jorge Almirón terminó este jueves en Atlético Nacional. El argentino, que dirigió 43 partido en lo que lleva 2018, llegó a un consenso con los dirigentes del club antioqueño para dejar el puesto de entrenador. Aunque la eliminación en los octavos de final de la Copa Libertadores fue el detonante para la decisión de dar un paso al costado, el estratega de 47 años tuvo tres grandes golpes que deterioraron su imagen ante la afición verdolaga y provocaron su salida.

El 19 de diciembre de 2017, Jorge Francisco Almirón Quintana fue anunciado con bombos y platillos por parte de Atlético Nacional. Su hoja de vida tenía dos títulos con Lanús en Argentina, en la Liga y la Supercopa; además, venía de ser finalista de la Copa Libertadores 2017, perdiendo con Gremio de Brasil.

Pero la efervescencia que generó Almirón duró apenas tres partidos, pues el 7 de febrero de este año, en el Atanasio Girardot, Nacional perdió la final de la Superliga a manos de Millonarios, uno de sus más grandes rivales. Lo peor fue que el verde inició ganando el partido definitivo (habían empatado 0-0 en la ida), y el albiazul, con dos goles del paraguayo Roberto Ovelar, terminó remontándole en su casa. Ese fue el primer gran golpe para el DT argentino, que quedó en la memoria de los hinchas.

Con la excusa de que el proceso de Almirón hasta ahora arrancaba, el respaldo hacia el argentino se fortaleció. Y Nacional terminó la Liga I como líder (41 puntos) y con el registro de no recibir gol en 9 partidos que jugó como local. En cuartos de final superó a Cali y en semifinales superó al Huila por penaltis, demostrando un declive en su rendimiento. En la final, Nacional venció 0-1 al Tolima en Ibagué, dejando para el Atanasio Girardot la consagración. Sin embargo, el segundo gran golpe llegó el 9 de junio: el verde cayó 1-2 en los 90 minutos y perdió el título en los penaltis 2-4. Los aficionados no podían creer la manera como a su equipo le arrebataron la estrella de las manos, sin demostrar jerarquía.

Pasó el Mundial de Rusia y en Nacional fue borrón y cuenta nueva. La Copa Libertadores se convirtió en el objetivo principal para salvar la campaña y devolverle la grandeza al conocido ‘rey de copas’. En la fase de grupos terminó como líder en una zona frente al Colo Colo chileno, Bolívar de Bolivia, y al ecuatoriano Delfín. Así, en octavos de final tuvo que enfrentarse al Atlético Tucumán, de Argentina, un rival sin historia copera y aparentemente fácil para superar la ronda.

Sin embargo, Jorge Almirón formuló mal el partido de ida en suelo argentino y cayó 2-0, con errores individuales y dejando entre los suplentes a Dayro Moreno, su goleador. El martes pasado, Nacional tuvo la posibilidad de revertir la llave en el Atanasio Girardot, pero nuevamente falló, solo ganó por un gol y quedó eliminado del certamen continental. Ese fue el golpe definitivo que sufrió el argentino y que rompió el vínculo con la institución más ganadora del fútbol colombiano.

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