Yerry Mina está todo el tiempo rindiendo un examen. Lo sabe y por eso, probablemente, se le ve dando indicaciones, asumiendo el rol de jefe de la defensa, siendo líder.
El zaguero no solo necesitaba recuperar un ritmo que está logrando en la Selección Colombia durante la Copa América, sino que además debe reforzar su fortaleza física para abrirse paso en su club.
¿Acaso no había hecho ya ese proceso? Con Ancelotti había ganado algo de terreno, pero ahora tendrá que convencer al nuevo entrenador, seguramente Rafa Benítez. Él sabe que la suya es una de las posiciones a reforzar y por eso debe rendir a tope.
El diario Liverpool Echo habló de la situación del zaguero: "la lucha del colombiano por estar constantemente disponible fue otro desafío en sí mismo, ya que sufrió una lesión en la pantorrilla que lo mantuvo fuera de un puñado de partidos a principios del año nuevo".
Según el medio, hay que alabar ese compromiso para que los problemas físicos no lo afecten. Pero el camino, a su regreso a Everton, será largo y difícil.