Millonarios fue el único equipo bogotano que se clasificó a las semifinales de la Copa Colombia, luego de superar a Jaguares en la serie de penaltis, en una llave que se complicó más de lo esperado, pero que se supo afrontar más allá de comenzar perdiendo en El Campín. Si bien la gran figura fue Wuilker Faríñez, el embajador mostró buen comportamiento y tuvo claves de peso para avanzar y meterse entre los mejores del torneo.
- Madurez: Millonarios demostró que la experiencia de sus jugadores pesa a la hora de que haya adversidades. A pesar de irse abajo en el marcador, el equipo no perdió la cabeza y sacó su ímpetu para igualar el compromiso. Paciencia y sapiencia, mostraron los dirigidos por Miguel Ángel Russo.
- El ataque mejoró: si bien solo se anotó un gol, el albiazul se vio bien con Juan Camilo Salazar, Ayron del Valle, Óscar Barreto y hasta Roberto Ovelar ingresó con mucha claridad para meterse en el circuito de juego. Se generaron opciones de gol y se vio alguna mejoría a la hora de las ideas.
- Supo llevar al rival: Fue paciente para llevar a Jaguares hasta los penaltis, confiado en su arquero Wuilker Faríñez. Millonarios supo ser equilibrado después de empatar y aunque hizo más por el triunfo, no se desesperó ni se regaló en la zona posterior.
- Fue un equipo corto: Justamente para evitar errores en la zaga defensiva, Millonarios fue un equipo que supo resguardarse después de que le desnudaron su habitual error con el gol de Jaguares. Andrés Cadavid se vio comprometido nuevamente al dejar un hueco en la zona de centrales, pero luego se aplomó y prefirió el cero en su arco que ir a buscar el tanto en la portería de enfrente.
- Faríñez, un arquero decisivo: Simplemente brilló en la definición por penaltis. Atajó dos lanzamientos del rival y siguió creciendo como profesional en el equipo albiazul. Lo de Wuilker es realidad, pero promete mucho más.