En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de
terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística,
optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada
con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa
navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo
deshabilitarlas u obtener más información
aquí
Es una historia que ya se ha contado antes... más de una vez. El efecto inicial es demoledor, la consolidación es más breve de lo pensado y el adiós empieza a palpitarse para todos menos para el entrenador.
Palabras más, palabras menos, es el recorrido de Juan Carlos Osorio por sus clubes en los últimos años, en los que ha tenido como común denominador un gran inicio y pronto una crisis de resultados que termina abonando su salida. Le pasó en Brasil, en Colombia y ahora en México, donde las preocupaciones por el momento de Xolos de Tijuana, su actual club, crecen con los días.
No hace tanto que Xolos era una de las sensaciones del fútbol mexicano, que luchaba hasta último momento por entrar en los playoff y que se alababa su buen juego.
Pero en este tramo de la temporada las cosas no van bien: acaban de caer por 2-1 contra Guadalajara, acabó jugando con diez y encendió las alarmas, pues ya va en el puesto 16 de la tabla, en la sexta jornada del Clausura que lideran América y león, de James Rodríguez.
Osorio siempre tiene su lectura: “Hasta este juego anterior éramos el mejor, o el equipo con más pases efectivos en el tercio medio y en el carril central, yo creo que hoy no fue distinto. De hecho, en el primer tiempo, el reclamo mío y la queja mía fue la falta de interiorizar a los laterales. Por eso la salida de Ramiro Franco, que defensivamente lo hizo muy bien, pero al momento de la elaboración del juego no está enseñado a jugar en el pasillo interior", dijo en conferencia de prensa.
"Desafortunadamente, y reitero, las pocas que tuvimos, pues nos faltó. Me voy tranquilo, creo que los muchachos, sobre todo en el segundo tiempo, jugaron muy bien, controlamos muy bien el juego y ante un muy buen equipo, yo creo que los tuvimos con la posibilidad siempre de empatarles”, explicó.
Esa es la tranquilidad que le cuestiona un sector de la crítica, preocupada por el bajón de rendimiento y lo difícil que se está poniendo todo de cara a escalar hasta la punta de la clasificación.
Osorio tiene a su favor que acaban de llegar los refuerzos que solicitó y esa adaptación toma tiempo, pero otra vez va perdiendo maniobra cuando los resultados le juegan en contra y para muchos el final del ciclo se acerca. En este punto son los futbolistas los que tienen el poder de cambiar el curso y de paso ayudar a reflotar al entrenador, muy cuestionado por estos días en México.