La verdad de la oferta fantasma por Neymar que ridiculizó al Barcelona

La verdad de la oferta fantasma por Neymar que ridiculizó al Barcelona

Ríos de tinta corren en España por un fichaje fallido que no sería más que una fachada.

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Neymar y Messi

Ambos jugadores fueron compañeros en Barcelona.

Foto: Captura de pantalla

05 de septiembre 2019 , 10:19 a.m.

Neymar sonríe como un niño después de haber llorado a mares tras el cierre del mercado, cuando debió resignarse a ver cómo PSG le negaba la salida y le 'condenaba' a un año más en París.

La sensación en España es clara: la operación no ocurrió porque Barcelona nunca tuvo el dinero después de endeudarse para pagar a Griezmann, porque el presidente Josep Bartomeu nunca quiso repatriarlo y porque, al final, semejante novela no habría pasado de ser una fachada para hacerle creer a Messi que se haría todo lo posible. Desde el día uno habría sido todo una fatal puesta en escena.

"Lo de Neymar ha sido un majadería provocada por la gansada de un chico que está arrepentido de haber cambiado Barcelona por París y ha metido en todo berenjenal a Messi y una directiva a la que le volverán a sacar los colores. A ver con qué cara se queda Javier Bordas, el directivo responsable en las negociaciones con el PSG, cuando mostraba su optimismo en una de sus llegadas a la terminal del aeropuerto de Barcelona y decía “estamos cerca”. ¿Cerca de qué? De que el PSG te vuelva a dar con la puerta en las narices como viene haciendo en los últimos años desde que el club catalán ha querido fichar a Marquinhos, Verratti… La imagen del Barcelona sale perjudicada y en esta ocasión el culpable es Neymar. Bartomeu sabía que iba al matadero, pero ha tenido que escenificar las negociaciones más absurdas que se recuerdan".

Así de contundente fue El Confidencial de España, que revela la oscura intención de los dueños del equipo, en Catar: "Con los jeques no se juega y si no que se lo digan a Florentino Pérez, que puede tener un sexto sentido o hilo directo con los jeques, y parecía estar un segundo plano cuando en realidad sabía que esa voluntad de vender a Neymar no era más que un castigo al chico, su padre y necesitaban al alguien que mordiera el anzuelo. Le tocó a Bartomeu".


La información la complementa el diario Marca, que asegura que el Barcelona salió sin un centavo en el bolsillo y que al final el plan, más que repatriar al díscolo brasileño, era una puesta en escena para no ensuciar la renovación de Messi: "No había dinero en caja después de lo gastado en Griezmann y compañía. Por mucho que dijeran que pagarían hasta 130 millones, la Directiva sabía que no podía hacerlo salvo que volvieran a pedir un crédito, medida peligrosísima. Y también era una oferta inviable porque propuso un intercambio de jugadores sin haber hablado con sus futbolistas. El Barça los puso sobre la mesa, pero Coutinho, Dembélé, Rakitic, Umtiti y varios más no querían ir a París. El club volvió a ofrecer lo que no tenía".

En la directiva había dos miembros que se oponían rotundamente a meterse en esa locura de negociación y el propio Bartomeu parecía oler la derrota tan claramente, que nunca habló con los 'dueños del circo', los jeques de Catar: "El presidente sabía que el partido se jugaba en Doha, pero no fue. Primero porque no tenía mucho que ofrecer y, en segundo lugar, porque la última vez que viajó allí por el tema del patrocinio no fue ni siquiera recibido", añadió Marca.

Para el diario AS, es tan rara la operación y, tan inexistente al final, que no se respetaron las mínimas formar de toda operación real: "Tan extraño como que ante un fichaje de esta magnitud, no se haga una propuesta escrita hasta el 27 de agosto, a una semana de cerrar el mercado. Igualmente, se debería responder a la pregunta de ¿por qué si era un fichaje tan estratégico, el presidente Bartomeu no participó presencialmente en ninguna negociación? ¿Y por qué se retransmitieron todos los movimientos? ¿Quizás se estaba enviando un mensaje a alguien demostrando que había interés?".

Ahora la pregunta es qué tan lacerado ha terminado Bartomeu, ad portas de la reelección, que dependerá al final de que Messi renueve, aun sabiendo que intentaron tomarlo por tonto desde el principio con el capricho de repatriar a su gran amigo Neymar. Al final de esta deprimente obra de teatro, ¿quién pagará el costo?

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