Los Angeles Lakers anunciaron el pasado martes que LeBron James comenzó el protocolo del coronavirus, razón por la cual fue baja esa noche en el partido que ganaron contra los Sacramento Kings.
James, que cumplirá 37 años el 30 de diciembre, confirmó a finales de septiembre que se había vacunado contra el coronavirus. "Yo era muy escéptico (sobre la vacuna), pero hice mi investigación (...), me pareció que era lo mejor no solo para mí sino para mi familia y para mis amigos, y por eso decidí hacerlo", contó en la jornada de los Lakers para presentar la nueva temporada.
Por ahora su positivo de Covid haría que la estrella se perdiera, al menos, cuantro juegos. entre ellos el clásico con Los Ángeles Clippers, Boston Celtics, Memphis Grizzlies y Los Oklahoma Thunder. Al comienzo de temporada James evitó criticar o dar consejos a quienes en la NBA todavía no han recibido el pinchazo. "Hablamos de los cuerpos de cada uno. No es algo político, de racismo, de brutalidad policial o de cosas de esa naturaleza", argumentó cuando fue cuestionado sobre si una figura de su importancia debería dar un paso al frente para animar al resto de la liga a vacunarse.
La entrada de LeBron en el protocolo del coronavirus se une a un comienzo de temporada bastante convulso para "King James". James se ha perdido diez partidos por diferentes problemas físicos y fue sancionado con un encuentro fuera de la cancha tras ser expulsado por darle un golpe en la cara a Isaiah Stewart de los Detroit Pistons.
En los once encuentros que ha jugado hasta ahora ha logrado 25,8 puntos, 5,2 rebotes y 6,8 asistencias de media por encuentro. La ausencia de James no ayuda a unos Lakers que no han empezado el curso con buen pie y que son séptimos en la Conferencia Oeste. La franquicia angelina apostó para la temporada 2020-2021 por un arriesgado y muy veterano proyecto que ha unido en una misma plantilla a LeBron James, Anthony Davis, Russell Westbrook y Carmelo Anthony.
EFE