Contra todo pronóstico, Al Hilal de Arabia Saudita dejó fuera de combate a Flamengo y jugó la final del Mundial de Clubes contra Real Madrid. Otra cosa es que perdiera 5-2, pero llegar hasta allí no fue un detalle menor.
Al menos así lo vio el príncipe Al Waleed, miembro de la Familia real Saudí y amo y señor de las grande inversiones financieras del mundo, quien, al mejor estilo de aquella premisa que dice 'perder es ganar un poco', reconocerá en metálico el esfuerzo y beneficiará, entre otros al colombiano Gustavo Cuéllar.
El millonario premiará a los futbolistas con a friolera de 25 millones de euros por jugar la final.
Ya los dirigidos por Ramón Díaz habían cobrado 100 millones de riales saudíes por eliminar a Flamengo, nada mal para un torneo corto. La cuenta, sin embargo, pudo ser mayor pues, de haber sido campeones, se habría embolsado cada jugador una prima de un millón de riales. Esas compensaciones de estar en una liga menor... que en la cuenta de ahorros es muy, muy mayor.