Millonarios: ¡alto al fuego!

Millonarios: ¡alto al fuego!

Hay una idea en el club bogotano de pelearle cara a cara a Nacional, Junior, DIM, Santa Fe o Cali.

Esteban Jaramillo, columnista invitado.

Esteban Jaramillo, columnista invitado.

Foto: Archivo ETCE

07 de enero 2016 , 04:56 p.m.

Aprender a equivocarse y aceptar los errores como aliciente para un cambio, no es tarea fácil. Millonarios, ausente de autocrítica en sus gestores, negó sistemáticamente sus fallos, insistió en ellos y maquilló su imagen ante el reproche de sus devotos hinchas, con remiendos en su nómina.

Desde el técnico español Juan Manuel Lillo todo se fue el abismo porque nunca los discursos coincidieron con el juego. El equipo no se construyó con maestría, por las extravagancias en las contrataciones y los desaciertos en su ensamblaje.

Ver jugar a algunos de los elegidos, en siesta permanente en la cancha, o con marcadas deficiencias técnicas, desesperaba a su hinchada que sufría en la grada sin negar un decidido apoyo, ante la inoperancia de sus dirigentes.

Fueron tantos los errores de visión y cálculo, que el prestigio del club, con su lujosa historia, perdió credibilidad y fue motivo permanente de andanadas críticas en los medios y mofas de sus rivales.

Pero hoy parece que Millonarios aprendió de sus errores y encontró en ellos un aliciente para el comienzo de un nuevo ciclo. El número de adquisiciones significa un cambio extremo en su nómina, el que en número no se discute porque alienta la expectativa positiva en las tribunas.

La primera parte de la tarea está hecha, aunque varios de los incorporados generan más dudas que certezas por su pasado modesto.

La segunda corresponde al director técnico, encargado de coser el equipo, de adaptar sus nuevas fichas, de motivar y unir el grupo, el que se espera tenga en su estilo una propuesta atrevida y no la limitante tendencia defensiva que se apreció en su reciente experiencia, cuando sobrevivir sin ambiciones, era prioridad en sus libretos.

En la nueva cara de Millonarios no hay bombazos del mercado, ni golpes de opinión, porque el modelo de negocio elegido y la ausencia de recursos para ciertos excesos, no lo permiten; pero si hay una idea encaminada a buscarle vulnerabilidad a Nacional, Santa Fe, Junior, Cali y Medellín, con protagonismo firme en los torneos.

El propósito de alejar empresarios avivatos que venden gato por liebre, parece conseguido, cuando se ha entendido que la prioridad esta en los seguidores, por encima de intereses particulares.

Hay un alto al fuego crítico y se han sosegado las intransigencias. Como la verdad está en la cancha, este proyecto necesita consolidarse con triunfos, para recibir el aprobado y con ello encontrar una vía de escape a la crisis.

Esteban Jaramillo Osorio
Especial para Futbolred
En Twitter: @estejaramillo

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