Liverpool no lució pero ganó la Supercopa de Europa con vértigo y gol

Liverpool no lució pero ganó la Supercopa de Europa con vértigo y gol

El arquero suplente fue figura en un partido al estilo inglés, en el que Chelsea mereció más. 

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Liverpool vs Chelsea

Liverpool vs, Chelsea, Supercopa de Europa

Foto: Reuters

14 de agosto 2019 , 05:23 p.m.

En un partido al ritmo de la Premier, con Liverpool y Chelsea jugando a fondo a pesar de estar casi en pretemporada, el fútbol premió a Liverpool con el título de la Supercopa de Europa, el primero de la temporada.

Suspenso de principio a fin, incluso en los penaltis, hubo en un duelo trepidante que se definió en favor del campeón de Champions sobre el de la Europa League.

Desde los 11 pasos anotarían Firmino, Fabinho, Origi, Alexander-Arnold, Salah por Liverpool, mientras en Chelsea lo harían Jorginho, Barkley, Mount y Emerson, pero lo falló Abraham. El héroe acabó siendo el portero rojo, Adrián, quien reemplazó al lesionado Allison Becker y tapó el último cobro para darles a Klopp un nuevo título.


Pero no fue un camino de rosas, ni mucho menos. Parecía otra historia en el pitazo inicial, con Liverpool dueño de las acciones y antes de los 15 minutos con tres opciones claras: Fabinho se animaba a los 8 minutos con un remate seco; a los 12, Christensen se zambullía en su área para despejar el intento de Henderson y a los 15 salvaba Kepa otra excursión ofensiva de Liverpool, cuando pegado Salah a la punta derecha, remataba y de manotazo la desviaba el español.

La respuesta de Chelsea en la reacción fue un remate demasiado cruzado de Pedro en un pestañeo defensivo del equipo de Klopp. Pero ojo que no era una acción aislada. Salvó Robertson otro error –inusual por demás- de los rojos pero Robertson llegó a tiempo para frenar a Pedro, el más inquieto entre los azules.

Tanto que al minuto 21 se perdió el gol en una gran autohabilitación que acabó estrellando contra el travesaño.

Seguía animado Chelsea y al 31 la figura del partido, Pedro, leyó perfecto el pase genial de Kovacic al vacío y por centímetros no sorprendió al arquero Adrián, reemplazo del lesionado Allison Becker.

Y al 36 llegó el primer tanto, justamente para que el que más lo merecía: un extraordinario servicio de Pulisic a Giroud acabó en una gran definición de zurda para el 1-0 parcial. Y pudo seguir derecho el azul si la jugada de Pulisic al 39 no acaba castigada por el VAR.


Lo mejor que pudo pasarle al confuso Liverpool fue el descanso. Así debió ser la reprimenda de Klopp en el vestuario, que al primer minuto del complemento ya se igualaba el marcador: en una asistencia limpia de Firmino, con acrobacia para contrarrestar la salida de Kepa, llegó Mané y de frente resolvió. 1-1 y todo como al inicio.

Se iban encima los rojos, y al 49 lo intentaba Firmino de afuera, solo que Chelsea no se rendía y Pedro, el de siempre, lideraba la respuesta, una acción por izquierda que no logró llegar a Giroud.

Al 50 otra vez Liverpool enfiló hacia predios azules, Henderson disparó, pero un sutil rebote en un rival le permitió al arquero corregir la posición y atrapar la pelota. Iban y volvían las acciones en los arcos, con mucho de despliegue físico, pero poco de precisión.

Al 74 vendría un pequeño milagro en el área de Chelsea: Salah espectacular sacó un remate muy cruzado al que llegó con lo justo Kepa, pero el rebote le quedó servido a Van Dijk, quien metió un puntazo frontal, controlado por Kepa a puro reflejo. ¡Era gol! ¡Todo mérito del portero!

Lo intentarían Chelsea y Liverpool sobre el cierre, pero los intentos murieron siempre por el fuera de lugar, primero de Mount y luego de Mané.
Y así se fue la historia al tiempo extra, que empezó a decidir pronto Mané, cuando le propuso una gran salida a Firmino, quien fue hasta la raya para devolverle el centro hacia atrás al y así vencer a un Kepa que ya no podía hacer nada. Era el 2-1 que aclaraba el panorama.


Pero al minuto 98 del alargue, otra vez se oscureció: una falta del portero Adrián a Abraham fue sancionada por Stéphanie Frappart y revisada por el VAR, en una acción que dejó dudas en todos menos en Jorginho, quien definió bien y sentenció el 2-2.

Corría el minuto 103 cuando perdonaba Abraham el tercero del Chelsea, otro excepcional pase de Pedro. Un centro de Origi metió miedo cuando no llegaba Salah al cabezazo

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