¡Junior, tu papá!
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¡Junior, tu papá!

El equipo barranquillero es campeón por séptima vez, al vencer 4-2 a Once Caldas en los penaltis.

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12 de mayo 2014 , 04:58 p.m.

Reviva aquí el juego del título minuto a minuto.

El humo blanco y el papel picado aparecieron exactamente a las nueve y media de la noche de este miércoles 21 de diciembre de 2011, mientras Giovanni Hernández alzaba entre sus manos la copa de campeón del Junior de Barranquilla y el delirio se apoderaba de él, de sus compañeros y de todo aquel que en Colombia y el mundo lleva cosida en la piel la camiseta de listones rojo y blanco.

¡Junior, tu papá! y ¡Junior campeón! fueron los gritos más repetidos en la noche decembrina, la que cerró el año futbolero en Colombia, la que le dio al equipo 'tiburón' la séptima estrella con todos los méritos del caso.

Pero como siempre en todas las gestas, mortales e inmortales, hubo un héroe, un personaje que trascendió los límites: Sebastián Viera, el arquero del Junior, quien no sólo atajó dos penaltis en el desempate frente a Once Caldas, sino que tuvo los reflejos, la personalidad, las condiciones y la suerte de los dioses para evitar que en los 90 minutos el equipo albo le diera vuelta a la serie de 3-2 y fuera campeón por quinta vez.

De uniforme gris, con un tic en el rostro y expresión de batalla, Viera sobresalió en medio de la calidad que de nuevo exhibió Giovanni Hernández, de la movilidad de Víctor Cortés y sobre todo del otro protagonista que le dio al Junior la séptima estrella: Carlos Bacca.

El delantero barranquillero anotó el gol clave de la noche, el que le permitió al Junior empatar parcialmente el juego 1-1 en el minuto 13 del segundo tiempo y finalmente decidir la definición del título de la Liga Postobón II desde el punto blanco, tras el segundo gol albo a los 23 minutos del segundo tiempo, tras un espectacular cabezazo de Guillermo Beltrán, sustituto de Jéfferson Cuero.

Once Caldas abrió el marcador en la adición del primer tiempo, a los 47 minutos, mediante John Freddy Pajoy, que le dio a Once Caldas un triunfo parcial merecido porque fue más equipo y generó las suficientes opciones de gol en la primera parte.

Junior salió a la cancha del estadio Palogrande de Manizales a tener la pelota, a jugar a un ritmo lento para tratar de manejar la ventaja y se topó con un Once Caldas que tuvo 10 minutos de superioridad absoluta, entre el 10 y el 20 del primer periodo, en el que sin embargo no supo concretar.

Luego vino el empate de Bacca, el segundo tanto de Once Caldas y el partido magistral de Sebastián Viera, que se puso el traje de héroe, de color gris, para atajarle el penalti a John Freddy Pajoy y luego ver cómo su palo izquierdo recibió bendita la pelota tras el cobro de Beltrán, para salir a correr como un niño y gritar con todo la fuerza de sus pulmones la palabra ¡campeóóón!.

GABRIEL BRICEÑO F.
Editor de Futbolred.com
gabbri@eltiempo.com
En Twitter: @gabbritter

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