La fórmula para que América regrese este año a la A

La fórmula para que América regrese este año a la A

En Colombia hay facilidad para que los equipos del torneo cambien de nombre y sede. Es un tema viejo

Federico Arango, subeditor de opinión de EL TIEMPO.

Federico Arango, subeditor de opinión de EL TIEMPO.

Foto: Archivo particular

05 de enero 2016 , 04:31 p.m.

Buena noticia hinchas americanos. Existe un atajo para que “la mechita” regrese a la primera división. Y tiene la virtud de que no está sujeto a los azares de la competición deportiva.

Antes de revelarlo hay que citar el caso de Rionegro, el próspero municipio del Oriente Antioqueño que desde 1991 tuvo el sueño de contar con un representante en la máxima categoría y que este año por fin lo hará realidad.

En efecto, la primera fecha de la Liga Águila contará con el Rionegro F.C., heredero de Águilas Itagüi/Pereira/Doradas/Rionegro e intermedias. Será un equipo que vestirá de rojo, será local en Rionegro y llevará por nombre Rionegro.

Los puristas y aguafiestas dirán que el verdadero Rionegro, ese que batalló desde 1991 en la segunda división sin lograr nunca subir, está instalado en Turbo y lleva el nombre de Leones FC. Allá aterrizó luego de ser el “Rionegro, pero de Bello”.

Tal reclamo tendría el mismo talante del que podría esgrimir un hincha fundamentalista de Millonarios al afirmar que el verdadero Millonarios no es el actual Millonarios FC sino el Club Deportivo que, en el papel, no ha sido aún liquidado.

Pero volvamos con los hinchas rojos que seguro están en ascuas. Siguiendo este modelo, bien podría entonces el América contactar, diga usted, a Fortaleza y hacerle una oferta por su ficha. De aceptar sus propietarios, sus pares de Cali tendrían plena libertad para cambiar el nombre del equipo a América FC, asignarle el mismo escudo del actual y sale. América habrá regresado a la A.

No creo que sus hinchas se dejen tentar por la leguleya y no menos bizantina discusión sobre la esencia del equipo. Si es rojo, se llama América, entrena en Cascajal y juega de local en el Pascual es América, punto.

Ahora bien, tal logro iría con cargo a la credibilidad del torneo, la misma que recibió hoy un duro golpe con la maniobra arriba citada de las Águilas migratorias.

Esa que quedó con un morado gigante luego de los ridículos cuadrangulares de ascenso de hace un año y que resiste estoicamente golpes tan duros como los que le propinan cada vez que le perdonan ‘porque ajá’ una sanción de su plaza a tal o cual equipo.

Lo de la facilidad con la que los equipos del torneo, en particular los de la B, cambian de nombre y sede es tema viejo. Uno de los ejemplos más ilustrativos es el de los actuales Jaguares de Córdoba. Comenzó como Girardot FC, luego migró a Palmira llamándose Palmira FC, tiempo después fue a templar a Buenaventura bajo el ropaje de Pacífico FC para una mañana despertarse como Sucre FC, departamento en el que no pelechó por lo que en diciembre de 2012 aterrizó en Montería como Jaguares de Córdoba.

Nomadismo que no es ni mucho menos exclusivo de este equipo y que hasta la promulgación de la ley 1445 de 2011 le permitía además a los clubes gambetear sus obligaciones salariales.

No es algo exclusivo del FPC. Ocurre también en otros deportes: en el béisbol profesional de Estados Unidos, por ejemplo. Con la diferencia de que para llevar a cabo una mudanza de estas antes es necesario cumplir con una larga lista de requisitos.

Acá basta con el visto bueno de la Asamblea de la Dimayor, y a veces ni siquiera. Es incluso más fácil que lograr el aplazamiento de un partido y eso ya es mucho decir.

Este tipo de situaciones no le convienen al torneo. Los equipos no pueden ser simples microempresas, juguetes de sus dueños. Deben tener algún tipo de arraigo en un territorio y para ello lo mínimo es que conserven el mismo nombre y los mismos colores para que construyan algún tipo de identidad.

Que cada equipo sepa a algo así sepa a feo. Que cada estadio tenga alguna particularidad, así sea el incómodo morrito del Eduardo Santos. De lo contrario seguirá haciendo carrera la expresión: “hoy jugamos contra un ‘Fortaleza de esos que juegan en Techo’”.

Vamos para un torneo con un puñado de equipos tradicionales y el resto, puros extras con parlamento.

Federico Arango
Subeditor de Opinión de EL TIEMPO
En Twitter: @siempreconusted

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