Refundación

Refundación

En el momento más importante del fútbol colombiano, los dirigentes tienen graves problemas.

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Nicolás Samper

Columnista Futbolred

Foto: A. particular

12 de marzo 2019 , 02:26 p.m.

Qué paradoja lo qué pasa en nuestro fútbol: justo la generación más exitosa de jugadores que ha dado alegrías en dos mundiales, con grandes representantes en los más importantes equipos del mundo tienen que convivir con una cúpula dirigencial que no da la talla con los hombres que los hacen quedar bien.

Porque todo se maneja así en este país. El deporte, el esfuerzo de los que están en la cancha es gigantesco y en muchas ocasiones logran gestas impensadas, lo consiguen a pesar de quienes dirigen los entes federativos. Los últimos años nos han cubierto de gloria en las canchas pero de vergüenza mundial en los sillones de aquellos que mueven los hilos.

Los problemas con la justicia de Luis Bedoya tras destaparse el Fifagate, los serios cuestionamientos frente al organigrama del fútbol nuestro, el asunto de la reventa de boletas en los partidos de las eliminatorias pasadas, las denuncias sobre presunto acoso sexual y laboral y las condiciones precarias en las que trabajan las mujeres futbolistas y los árbitros del país, la permanencia sempiterna de directivos inaportantes enquistados como sanguijuelas a sus sillas, el no apoyo a la profesionalización de las mujeres futbolistas y de los mismos réferis, tantas cosas, tantos errores.

Vivir semejante caos en tiempos de prosperidad es más que triste. Pero ya son muchas las voces que reclaman un cambio en estos años en los que se espera que haya una conducta más limpia. Han sido años de mirar hacia otra parte pero tanta presión termina haciendo explotar la olla y el contenido es tan podrido como se imaginaba desde tiempo atrás.

Lo que uno espera en cada uno de los casos que se han puesto sobre la mesa es que no se queden apenas en el ruido, en el barullo y en el escándalo de momento. Que esta etapa vergonzante resulte ser el momento adecuado para buscar una especie de refundación, que sea el llamado para revisar tanto esquema caduco y tanto caduco que crea los esquemas. Que de comprobarse judicialmente los hechos expuestos exista un castigo y ejemplar. Que a los que se han atrevido a ponerle en pecho a las balas denunciando se les haga un acompañamiento porque no es momento de dejarlos solos a su suerte.

Que tanta desgracia sirva de algo.

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