Prometer por deporte

Columna de Julián Capera sobre cómo abordan el tema del deporte los candidatos presidenciales.

Julián Capera

Julián Capera

Foto: Archivo particular

  • Enviar
  • Guardar
  • Comentar
11 de junio 2022 , 09:31 a. m.

Golpe viene y golpe va. Sobre todo aquellos que se dan debajo del cinturón, que no son tan leales. A medida que se acerca el momento en el que la campana sonará por última vez, la pelea se pone más sucia. En una semana, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández definirán en segunda vuelta quien será el presidente de Colombia por los próximos cuatro años.

Con un empate técnico en la más reciente encuesta de Invamer y sin un solo debate tras la primera vuelta (por decisión de los asesores de Hernández), la conversación se trasladó a otros escenarios: redes sociales y entrevistas en medios convencionales. Allí se habla de (casi) todo, pero hay un tema que particularmente y una vez más se pasa por alto: el deporte. Hay que aumentar considerablemente el zoom para encontrar, más allá de sus anécdotas de juventud practicando alguna disciplina como amateurs, alguna propuesta concreta y coherente en la arenga de ambos candidatos. Prioridad para ellos no parece ser.

Cuando alguien pone el tema, Petro dirige el discurso a la que podría ser su bandera en este asunto: el fortalecimiento de las escuelas deportivas en el marco de las instituciones educativas y de los colegios especializados para niños que compiten a alto nivel.

En su programa de gobierno hay algunos párrafos sobre la materia pero que no necesariamente se traducen fácil en proposiciones específicas. Se hace referencia, por ejemplo, a “una movilización alrededor del deporte, la actividad física y la recreación, de la vereda y el corregimiento a todo el territorio nacional, dirigida a mejorar el uso del tiempo libre, a promocionar la vida saludable y la competencia sana orientada a la solución pacífica de conflictos, la generación de empleo alrededor de las escuelas deportivas y el desarrollo de nueva infraestructura”. ¿Cómo lo medimos?

En la otra orilla, la campaña de Hernández tiene dentro de sus lineamientos estratégicos un plan de análisis de talentos desde la infancia. Algo que estructuralmente va en un sentido similar a las escuelas de formación deportiva de su contendor y que en ambos casos tendría como punto de partida los juegos Intercolegiados que actualmente lleva a cabo el Ministerio del Deporte.

Habla del apoyo monetario a deportistas destacados con hasta 100 mil pesos diarios más prestaciones sociales. Una cifra que, si bien puede representar un impulso en las fases de iniciación, no alcanzaría a cubrir la preparación de un deportista de élite que no cuente con más respaldos.

Además, propone impulsar una ley para garantizarle pensión a aquellos deportistas que logren medallas en certámenes del ciclo olímpico o aquellos que establezcan un récord mundial: 30% del salario de un embajador. Para la más reciente edición de los Juegos Olímpicos (Tokio 2020), se determinó que un medallista de oro recibiría por única vez 240 salarios mínimos mensuales legales vigentes (unos $218.046.240), las medallas de plata 140 smmlv (unos $127.193.640) y el bronce $90.852.600, cifra que corresponde a 100 smmlv.

El deporte en Colombia vive un momento particular. El presupuesto estatal de este año fue el más alto de la historia: 882 mil millones de pesos que permiten mirar de otra manera esta cartera en el país; teniendo en cuenta además que desde este periodo, al fin, tiene una silla en el Consejo de Ministros. No es un juego ni un tema menor. Como dijo Mandela: “el deporte tiene más capacidad que los gobiernos de derribar las barreras sociales”. Ojalá quien llegue a la oficina más grande la Casa de Nariño pueda entenderlo así.

Síguenos en nuestras redes
Comentar
Guardar

Recomendados

  • Premier League
  • Champions League
  • Liga de España
boton left
boton right