¡Croacia, palo del Mundial! Elimina a Brasil en dramáticos penaltis

No falló un solo cobrador del equipo de Modric y es el gran batacazo de la Copa del Mundo.

Brasil vs Croacia

Brasil vs Croacia

Foto: EFE

  • Enviar
  • Guardar
  • Comentar
09 de diciembre 2022 , 01:07 p. m.

Fue como escalar el Everest y bajar al desierto, al de Doha, en 120 minutos: ¡una tortura! Croacia tuvo que dejar el alma y un pedacito más para romper el equilibrio de un Brasil que siempre quiso y un rival que siempre se lo impidió, con un punto diferencial: nunca se rindió.

Brasil y Croacia igualaron en los 90 minutos 0-0, se fueron al alargue y ahí igualaron 1-1 y al final, por mucho que quisieron evitarlo, se fueron a los penaltis para decidir el clasificado a la semifinal del Mundial de Catar.

Y ahí fue otra película, en al que ganaron los croatas por 4-2. Vlasic arrancó y venció a Alisson Becker; Rodrygo fue y se lo tapó el buen Livakovic; otra vez al medio cobró Majer y anotó; Casemiro trajo algo de paz con un gran cobro al palo; Modric le recibió al pelota a su excompañero y engañó totalmente al portero; lo propio hizo Pedro con su turno y puso la cuenta 3-2; Orsic no falló para motivar a Croacia; turno para Marquinhos y la estrelló en el palo. Adiós al gran favorito. Dicha total para los amos y señores de las prórrogas.


Era un durísimo oponente Croacia, como se esperaba, cerrando todos sus caminos sus caminos en el medio y sin caer en la trampa d Brasil de sacarlos de su terreno para abrir espacios. Sí, el primer remate al arco era de Vinicius, porque el de en frente seguía siendo Brasil, pero lucía muy firme el equipo europeo.

Contra todo pronóstico, era Croacia el que tenía la pelota y la intención en los primeros 20 minutos mientras Brasil se alargaba y sufría la sobrepoblación rival en la mitad, pasándola realmente mal hasta que de nuevo Vinicius se animó a salir y Neymar tuvo un remate a manos de Livakovic.

Vivos los croatas lograron una amarilla para Danilo en la retaguardia y por ahí hizo daños Juranovic con su velocidad, en un primer tiempo muy, muy incómodo para Brasil, obligado a la odiosa tarea de correr detrás de la pelota mientras los croatas minimizaban riesgos en su área, con la seguridad del arquero Livakovic, que fue la figura.

Y para el complemento una primera polémica: una mano clara de Juranovic en el área se revisó por posible penalti, y era porque le pegaba pleno en la mano el balón, pero se anulaba todo por un fuera de juego previo difícil de pillar. En fin, la tecnología ve lo que el mundo no.

Pero después inclinó el campo Brasil y consolidó al portero rival como figura: salvó con los pies el fuego amigo de Gvardiol cuando quiso rechazar, le negó a Neymar la opción clarísima por el costado, le dijo NO a Paquetá cuando entraba hasta su nariz y metía un remate a quemarropa y así hasta el pitazo final que dio paso al tiempo extra... sin que Croacia hiciera un solo remate a puerta. No era ese el partido que iba a jugar. Era exactamente ese que empezaba tras los 90.

Y en esos 30 más era Brasil dueño de la pelota y Croacia, en modo 'operación resistencia', la cedía sin chistar. Amos de los alargues, los europeos refrescaban su nómina y parecían confiar en su eficiente portero para el cierre definitivo.

Pero en la cancha había un distinto, un rebelde, uno que no se nota pero que en sus tiempos libres haga milagros: hay que tener un Neymar. Pasó inédito casi en los 90 pero a los 105, cuando pesaban las piernas y la cabeza, sacó el conejo del sombrero, le propuso a Rodrygo la pared que quiebra todas las resistencias, y el 10, el que tenía que ser, sacó al arquero y metió el remate arriba, potente, imposible, letal.

Quería llorar pero no pudo, quería bailar pero no salió en esa descarga de tensión, solo atinó a abrazar y gritar y mostrarles los dientes a los incrédulos. 1-0 ganaba Brasil, el que más lo buscó. ¡Qué alivio!

Pero faltaba el segundo tiempo extra y Croacia no se iba a guardar nada y se ladeaba la cancha hacia Alisson Becker, y en un contragolpe, a espaldas de Danilo, apareció lo que faltaba: Petkovic apareció en el medio y con todo libertad fusiló al portero. ¡1-1 a los 117 minutos!

Y entonces 1-1 y los reyes de los alargues confirmaban su costumbre y Brasil arañaba lo que podía con Antony y Casemiro le remataba otra vez en la cara al eficiente Livakovic que bajaba la persiana y mandaba la llave a los penaltis. Así, con un inédito dramatismo para los brasileños.

​El pulso entre Alisson Becker y Dominik Livakovic iba a ser la última medida entre dos equipos que se exigieron a muerte, se brindaron, se entregaron sin dudar. Al final el destino en Catar iba a ser premiar a Croacia . El fútbol dictó sentencia.

Síguenos en nuestras redes
Comentar
Guardar

Recomendados

  • Premier League
  • Champions League
  • Liga de España
boton left
boton right