Los lastres que le impidieron al América seguir soñando con la final

Los lastres que le impidieron al América seguir soñando con la final

Una nómina corta, malos refuerzos y falta de público dejaron a los 'diablos rojos' fuera de la pelea

Faltó un apoyo que en la primera ronda fue clave

Faltó un apoyo que en la primera ronda fue clave

Foto: Juan Pablo Rueda

12 de junio 2017 , 12:55 p.m.

Hernán Torres sacó petróleo de una nómina corta, insuficientemente reforzada y sin el respaldo de su público, que sin embargo, hizo de la presión del descenso una motivación y luchó hasta el último minuto, del último partido, por alcanzar la final en su primer torneo de regreso a la A.

El mérito no es menor. Sin embargo, hay que reconocer que hubo fallas puntuales que impidieron seguir soñando, después de haber dejado en el camino a Pasto, el favorito en la llave de cuartos de final.

Primero, al equipo de Torres le pesó el esfuerzo de una desgastante campaña en la semifinal contra el Cali. Aunque sobraba motivación, la realidad es que el equipo base, del que sólo salieron hombres por lesión o suspensión, acumuló muchos minutos y mucho esfuerzo en canchas difíciles. Vélez, Juan Camilo Angulo, Castañeda, Herner, Ayala, Lucumí, Martínez Borja.. se reza casi de memoria el equipo porque no hubo recambio que generara confianza. Y en muchos casos no hablamos de jovencitos, con lo cual se nota más el agotamiento.

Y ahí está, precisamente, el segundo punto. No puede ser que un equipo con las necesidades apremiantes del América (léase, descenso) considere goleador a Santiago Silva (3 goles en 14 partidos) o piense que Yorleys Mena (1 gol en 9 juegos) es capaz de suplir en algún momento a Martínez Borja (9 goles). Si vamos a Charles Monsalvo o Zapata, que ni siquiera llegan a considerarse variantes, es claro que la nómina debe moverse.

Se le 'mojó la pólvora' a Borja en los últimos juegos y no hubo un sólo auxilio. “Con el corazón no se puede trabajar. Lógicamente deben llegar refuerzos”, admitía el DT Torres al final del clásico caleño. Sobran los argumentos.

Y finalmente, hay que decir que jugar en estadios vacíos, para un equipo como América, que es local en varias ciudades del país, tuvo una enorme influencia en el plano sicológico. Buena parte de la campaña como local, que llevó al rojo a los cuartos de final, se construyó sobre la base de hacer del Pascual una auténtica caldera. Y eso se esfumó primero contra Pasto y luego contra el Cali por culpa de los hinchas violentos que dicen querer al club.

Su irresponsabilidad le ha costado al América, además de apoyo, una cantidad millonaria en taquillas, que bien se podría usar, por ejemplo, para contratar verdaderos refuerzos. 

Redacción Futbolred

COMENTAR
GUARDAR