'Yo sufro mucho viendo partidos de fútbol': Cecilia Gamboa de Boyacá

'Yo sufro mucho viendo partidos de fútbol': Cecilia Gamboa de Boyacá

La mamá de Arturo Boyacá, técnico de Equidad, habla de cómo viven y sufren las mamás de los DT's.

Arturo Boyacá, DT de Equidad.

Arturo Boyacá, DT de Equidad.

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13 de mayo 2017 , 07:00 p.m.

La dulce voz de doña Cecilia Gamboa de Boyacá se vuelve más vivaz cuando habla de Arturo, el segundo de sus tres hijos varones.

"Desde que era chiquito él era feliz con su fútbol. Jugaba en el jardín, en el colegio, me llegaba todos los santos días con esas rodillas peladas de estar jugando. Eso es lo que más le ha gustado a él en la vida", recuerda.

"A él le fascina mucho el fútbol, hasta por las noches se quitaba las medias y para acostarse hacía pelotas con las medias y seguía jugando", cuenta.

Por eso ni ella ni su familia se sorprendieron cuando quiso dedicarse al deporte, en las divisiones inferiores de Santa Fe. Sí, cuando vieron que la carrera resultó breve pues las lesiones lo alejaron de las canchas y lo llevaron a las aulas, concretamente a las de la Universidad Central, de donde se graduó como administrador de empresas.

"Es que él vive con los libros en la mano, esa es otra de las cosas que le gustan, estudiar. Por eso se fue por allá lejos, a seguir estudiando", dice doña Cecilia, para referirse al grado como director técnico que logró su hijo en la Universidad de Colonia, en Alemania.

Con una fortaleza y un entusiasmo admirables, recuerda su paso como asistente técnico de Santa Fe y luego como entrenador del primer equipo. "Les dejó al equipo listo para la copa", dice, en referencia al título cardenal de Copa en 2009.

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Doña Cecilia Gamboa ha sido una compañía fundamental en la carrera del 'profe'. Foto: Archivo particular.

Arturo, dice ella, es un hijo amoroso y responsable, y por eso sus ausencias por cuenta del fútbol se sienten en la casa. En Alemania, además de estudiar, trabajó con la Federación de Fútbol de Alemania e hizo pasantías en varios clubes europeos; además vivió en Ecuador, como asistente de Dragan Miranovic e incluso en Venezuela, donde se hizo cargo del Minervén.

Más frecuentes fueron sus visitas al volver y hacerse cargo de equipos como Academia, Unión Magdalena y Boyacá Chicó, aunque tal vez la mejor época familiar fue el tiempo que dedicó al equipo del Gimnasio Moderno de Bogotá, donde la presión del fútbol pasó al olvido.

El propio Arturo recuerda que cuando dejó ese cargo para asumir la dirección técnica de Equidad Seguros, su mamá le preguntó: '¿pero acaso mijo no estaba bien en el Moderno?'.

Y claro, ella misma se respondió: "A mí me gustaba más, pero es que el amor al fútbol le gana".

Así que la tensión ha vuelto a la familia y ella, madre de tres hijos, con seis nietos y cuatro bisnietos, no se pierde un solo partido: "Yo sufro cuando veo los partidos, sufro de verdad. Pongo el canal y mi virgen María con una veladora y los veo todos, pero apenas terminan apago el televisor, nunca me quedo escuchando todo eso que dicen después", revela.

"¿Yo para ponerme a llorar con todo eso que hablan? Uy no", dice.

Incluso, se anima a hacer críticas: "¿Qué tal esa vez cuando el árbitro les robó ese partido contra Cali? Porque eso fue", dice con autoridad.

Doña Cecilia vive el fútbol con intensidad, igual que sus hijos, Hernando y Edgar, dedicados a los negocios de los tapetes y al Transmilenio, respectivamente. Todos aman y sufren el fútbol de primera mano gracias a Arturo, "el más preparado" de la casa, según su mamá, quien no va al estadio para evitar 'el sereno' pero es la más ferviente seguidora del equipo donde esté su muchacho.

Jenny Gámez
Editora de Futbolred
En Twitter: @jennygameza

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