¡Mil gracias! Histórico del Unión que le salvó la vida a Carlos Vives

¡Mil gracias! Histórico del Unión que le salvó la vida a Carlos Vives

El popular ‘Chimilongo’ recibió una casa como premio y tranquilidad en su vejez.

  • Enviar
  • Guardar
  • Comentar
Chimilongo

La historia de Maximiliano Robles Maduro.

Foto: Archivo

30 de julio 2020 , 06:00 a.m.

Dicen quienes lo conocieron en su época que “se le tiraba hasta al tren”. Y él mismo asegura que cada que tenía que salir a encarar a un delantero rival pensaba en que “no tengo amigos, para mí el problema es el balón, salía a puñetear y el que me dejaba la cabeza allí salía partido”. De eso hace más de cuatro décadas, cuando defendió los colores de Unión Magdalena, Bucaramanga y Deportes Tolima como arquero.

Se trata de Maximiliano Robles Maduro, aunque siempre se le conoció en el argot del fútbol colombiano como ‘Chimilongo’, apelativo que heredó de su abuelo holandés y también de su padre, Rafael, quien de igual forma fue guardameta. FUTBOLRED lo contactó en su casa, para recordar aspectos diversos aspectos y hablar de su dura actualidad.

Otra referencia es que su sola presencia infundía respeto, por su corpulencia, fuerza y reacción, tanto que pocas veces le tiraban balones aéreos y los delanteros preferían jugar a dos toques antes que tener que entrar al área a enfrentarlo. “Era muy fuerte y agresivo, arriba, abajo, Pedro Zapa y Jorge Rayo pueden hablar de mí. El único recuerdo de un jugador de Cali es de Ángel María Torres, que en un partido me hizo tres goles, de rapidez y dejándome tirado”, afirma con una memoria impresionante.

Dice que entre sus compañeros del momento estaban: ‘Ringo’ Amaya, Pedro Blanco, ‘el Polaco’ Rivas, Luis Montúfar, Justo Palacios, José del Carmen Arango, Alfredo Arango, Rafael Arango, Pablo Villa, ‘Teo’ García y ‘Nacho’ Morales.

Nació en Santa Marta hace 72 años, de los cuales fue futbolista profesional 16 temporadas, entre las décadas del 60 y 80. Al ‘ciclón bananero’ llegó después de que el equipo alcanzara su primera y única estrella en primera división. Hoy, atraviesa dificultades con su salud y situación financiera, que puede aliviar un poco gracias a la colaboración de amigos como Carlos Vives y Orlando ‘Batato’ Castro.

Robles, quien tuvo 9 hijos, fue operado de corazón abierto hace 7 años, recibió un injerto en la pierna, constantemente le molesta la columna vertebral, debe ir a diálisis día de por medio desde hace 9 años, porque los riñones no le funcionan bien, y sufrió trombosis hace dos meses. “Afortunadamente hay amigos como Orlando Castro, Carlos Vives y otros, yo quiero seguir viviendo, enseñándole a la juventud”, manifiesta resignado.

Con el cantante vallenato recuerda una dramática anécdota, que afortunadamente tuvo un final feliz y redundó en una linda amistad. Carlos Vives era un niño de 12 años de acompañaba a su padre, Luis Aurelio –gerente y médico del Unión Magdalena–, a las prácticas y partidos como visitante. Se encontraban en Cúcuta y el pequeño Carlos se tiró a la piscina sin saber nadar, aunque afortunadamente allí cerca estaba Maximiliano.

Sobre ese episodio rememora que “Yo desayuné rápido y en vez de coger para la habitación me direccioné hacia la piscina, el viejo me dijo que Carlos se estaba ahogando, así que sin pensarlo me tiré, lo saqué y le di respiración, por lo que el papá le dijo a él: ‘Cuando tú seas alguien te acuerdas de Maximiliano’, Entonces Carlos empezó a surgir con la música del Caballito, lo hizo en el barrio mío, el San Martín, y allí empezó a crecer la amistad”.

Hace tres años, Carlos lo recompensó con una casa en el tradicional barrio Pescaíto, al lado de la cancha de la Castellana, para que ‘Chimilongo’ se mantuviera cerca de ese ambiente que le da vida. Así ha podido superar los momentos difíciles de los últimos años: seis operaciones y sometido a diálisis permanente para superar la ausencia de riñones. “Un día llegó a La Castellana, me preguntó si tenía plata, le dije que no, entonces me dijo ‘vaya consiga una casa cueste lo que cueste, que nosotros le damos el dinero de parte de la Fundación, la conseguí por $85 millones y aquí estoy viviendo. Cuando viene me visita y por lo menos me llama, al igual que su esposa Claudia”. 

Tiene otros recuerdos que hicieron fortalecer la relación con el cantante. “El médico Vives llevaba a Carlos a los entrenamientos y lo dejaba con Jaime Deluque y conmigo, a veces se ponía a llorar porque no me podía meter un penalti, me decía ‘ahora no te llevo a la casa’. Algunas tardes me invitaban y almorzábamos allá, en otras ocasiones me acompañaba a la mía. Le pegaba bien al balón, así nació esa gran amistad con él, toda la vida, fanático del Unión Magdalena”.

Sobre la pensión, afirma que le están ayudando desde Cali, las personas que se encuentran en la tarea de revivir muy pronto la Afucol: “Para mí sería una felicidad vivir con una pensión, en estos momentos estoy sin nada, ‘Batato’ me está dando la mano con recursos para el mercado y transporte para ir a mis citas médicas”.

“En algún momento a causa de mi enfermedad en el Seguro Social un señor hizo la diligencia y dijo que yo no tenía derecho a pensión, a pesar de que había trabajado en Olímpica, en el fútbol colombiano, Cajanal y una empresa llamada Corredores y Cuero, pero resulta que el hombre me engañó, me hizo perder $3 millones. Sin embargo, otro amigo dice lo contrario y vamos a ponernos en esa misión”.

Su despedida estuvo llena de nostalgia: “Estamos tratando de sobrevivir en este mundo, el fútbol colombiano y la dirigencia deportiva nos han olvidado a los que ya no estamos en actividad, pasa en todas partes. La EPS me la paga una hija, no tengo ningún auxilio del Gobierno”.

Marco Antonio Garcés
Corresponsal Futbolred Cali
En twitter: @marquitosgarces

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES
COMENTAR
GUARDAR

Recomendados

  • PREMIER LEAGUE
  • SERIE A
  • LIGA DE ESPAñA
  • BUNDESLIGA