DT de equipo femenino y jugador: así son los días de Marín en Paraguay

DT de equipo femenino y jugador: así son los días de Marín en Paraguay

El lateral antioqueño distribuye su tiempo entre la Sub-18 de Luqueño y su equipo. Su historia.

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El lateral reparte su tiempo entre entrenador de un equipo femenino y sus labores como jugadores profesional.

El lateral reparte su tiempo entre entrenador de un equipo femenino y sus labores como jugadores profesional.

Foto: Fotos: Archivo particular e Internet

16 de noviembre 2017 , 01:34 a.m.

Desde el pasado 22 de septiembre Vladimir Marín no juega con su equipo Sportivo Luqueño de la Liga de Paraguay, si bien el lateral antioqueño se entrena todos los días en su club para hacer parte de la lista de concentrados, su entrenador, Javier Sanguinetti, no lo ha tenido en cuenta.

A pesar de ello, el exjugador del Medellín no se rinde y espera que con su esfuerzo y trabajo en los entrenamientos pueda integrar nuevamente esa lista de convocados; mientras espera dicha oportunidad, él también le brinda sus conocimientos del balompié a las muchachas del equipo Sub-18 de Luqueño, club con el que ya se coronó campeón de la categoría luego de ganarle 4-3 en los penaltis a Olimpia tras el 3-3 en los 90 reglamentarios.

¿Pero cómo llegó Vladimir a dirigir en el fútbol femenino de Paraguay? Lo cierto es que fue mediante su esposa, Milena Narváez, quien también está muy empapada de todo el mundo de la pelota. Ahora, Marín se siente muy dichoso de lo que ha hecho con las 'peladas' de Sportivo Luqueño, dice que el reto fue más que bonito y espera ir por más.

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Marín junto a sus muchachas de Sportivo Luqueño Sub-18. Foto: Archivo particular.

“Mi señora agarró la presidencia y la coordinación del fútbol femenino de Luque hace un año y medio, desafortunadamente acá el fútbol femenino es un poco amateur, lo que ayuda la gente y lo poco que da la APF (Asociación paraguaya de fútbol), y pues como mi hija también juega en el equipo decidimos meter el peñón, mi esposa no tenía la posibilidad de conseguir un técnico y me pidió cada tanto. Ahora que no estoy en el equipo concentrado trato de colaborarle lo más que puedo y de esa colaboración salió para poder quedar campeón de la Sub-18 y de ayudarle a las niñas en lo que yo puedo”, dijo el futbolista de 38 años a FUTBOLRED.

El nacido en Rionegro no dudó cuando su mujer le propuso que le ayudara con las muchachas, ya que tiene su cartón como entrenador y ahora ve dicha oportunidad para seguir creciendo en su formación como futbolista, pero también ya pensando en un futuro, no muy lejano, el de dedicarse de lleno a la dirección técnica.

"Sin ningún problema porque yo ya tengo los estudios, pensándolo bien es muy motivante para ir haciendo un entrenamiento de lo que va a ser después de mi carrera, me ha ayudado bastante a mí, a las niñas; con mucho esfuerzo y sacrificio llegamos a este título. Después de un año y medio de mucha sacrificio, viendo que las muchachas no tenían balones con qué entrenar, no tenían uniformes, nosotros poco a poco, tocando puertas, ayudando a mejorar muchísimo", agregó.

Sí, dice año y medio porque ese es el tiempo que lleva su esposa en todo el proceso del fútbol femenino en Luque (Paraguay), pero él sólo tiene alrededor de 10 meses como técnico del club. Labor que alterna todos los días con su profesión de jugador; en los ratos libres entrena a las muchachas.

"De lleno llevo casi 10 meses, trato de entrenarlas una o dos veces por semana y el fin de semana que no estoy concentrado o no tengo juego voy y las dirijo, si no buscamos quién las pueda dirigir y acompañar. Desafortunadamente no estoy entre los 18 convocados, pero sigo entrenando todos los días, no estoy siendo tenido en cuenta por el técnico; dirijo a las muchachas en el tiempo libre que tengo", dijo.

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Vladimir Marín lleva 10 meses como entrenador de Sportivo Luqueño Sub-18, función que alterna con su profesión de jugador. Foto: Archivo particular

Ese día a día para muchos puede ser muy agotador, pero Vladimir lo hace con todo el empeño, las ganas no le faltan: su dedicación es más que respetable. Saca tiempo tanto para ir a sus prácticas con Luqueño como para entrenar a las muchachas de su equipo.

“Las ganas, las ganas… el ejemplo de superación de las muchachas. En la plantilla profesional entrenamos todos los días en las mañanas, tenemos toda la tarde libre; dos o tres veces entreno con las muchachas en las tardes. Los entrenamientos son muy variados, soy un entrenador que va a todos los partidos, que vive mucho el día a día, lo que estoy viviendo como jugador, dirijo los entrenamientos, los partidos; trato de dar todo dentro de la cancha en los entrenamientos y eso inculcárselos a los muchachas para que sigan aprendiendo de toda esa carrera que es el fútbol", complementó.

Marín Ríos está más que complacido por ejercer en la Liga femenina paraguaya, que ha crecido mucho en los últimos años. Confía en que muchas niñas se motiven a jugar al fútbol.

"Esto me ha ayudado muchísimo en cuanto al aprendizaje, es una experiencia más, en el primer año dirigiendo y siendo jugador actual; ojalá que las niñas puedan aprender mucho más de lo que uno sabe, de lo que he aprendido, que acá que por lo que estamos luchando es para que el fútbol femenino crezca muchísimo y se motiven más las mujeres a jugar fútbol”, sostuvo el exfutbolista del Deportivo Cali.

Por ahora su mente y corazón están con sus muchachas Sub-18 de Luqueño, pero más adelante no descarta entrenar a los varones. Sueña con dirigir en Primera División; todo con calma y a su tiempo.

"Ahora se me está dando dirigir acá a mujeres, pero tengo la expectativa de poder entrenar hombres; todo es entrenamiento, de experiencia, de esperar, vivir el presente y ya ver en el futuro dirigir en Primera División”.

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Luqueño se coronó campeón tras vencer a Olimpia en la tanda de penaltis. Foto: Archivo particular

Va paso a paso, si bien tiene 38 años y no tiene un buen presente con Luqueño, aún no piensa en el retiro como futbolista profesional. No tira la toalla, piensa que aún tiene tela por cortar.

"Aún tengo unos meses para pensar, tengo contrato hasta el 31 de diciembre, en lo personal voy a seguir entrenando, desafortunadamente no he tenido mucha continuidad, las ganas no me faltan, veremos qué posibilidad hay de seguir aquí en Luqueño, en Paraguay o no sé dónde, las ganas están. Es una decisión importante, familiar, difícil, pero tengo hasta fin de año si sigo siendo jugador profesional o me dedico de lleno a dirigir", contó.

Lo cierto es que buena labor con el equipo Sub-18 de Sportivo Luqueño femenino le dio la oportunidad para que la Asosociación Paraguaya de Fútbol se fijara en su trabajo y hasta lo tentara para conducir al equipo femenino.

“Les ha gustado cómo he dirigido a las muchachas, cómo he trabajado, cómo he alterado el fútbol profesional y dirigir a las muchachas, estoy esperando qué decisión tomo. Hay un sondeo con una persona importante de acá de Paraguay, nos hemos reunido, todo ha sido de palabra, pero hasta que no haya nada firmado no hay nada concreto”, cerró.

Marín espera seguir alternando todos los días, de buena forma, tanto su profesión de jugador como también su labor como DT. Desde la casa el aliento no le va a faltar, su familia es su envión número uno: su esposa Milena Narváez y sus hijas María Isabel, quien juega en el equipo de Luqueño de Primera, y Vaneza y Sara, que también hace parte de la academia.

Marianella Ramos Castro
Periodista de Futbolred
rammar@eltiempo.com
En Twitter: @Nella_Ramos

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