2018: un año de altibajos para Yerry Mina que cierra con mucha ilusión

2018: un año de altibajos para Yerry Mina que cierra con mucha ilusión

Del sueño a la decepción en Barcelona, el idilio de Selección Colombia y por la revancha en Everton.

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Colombia vs. Inglaterra 27

Grito de gol de Yerry Mina.

Foto: AFP

31 de diciembre 2018 , 10:20 a.m.

Yerry Fernando Mina cerrará en los próximos días un año 2018 loco, con sueños e ilusiones que se quebraron pero con la posibilidad cierta de la revancha nada menos que en un Mundial de Fútbol.

Desde enero el ritmo del defensor (24 años, 1,95m de estatura) fue de vértigo: el 10 de enero se despedía de Palmeiras y el 11 era oficializado como refuerzo del FC Barcelona. Tocaba el cielo con las manos y el Camp Nou con los pies y le costaba dominar la euforia que le producía cumplir el gran sueño de todo niño futbolista.

La ilusión estaba en su corazón el 8 de febrero, cuando jugó 8 minutos frente a Valencia (8 minutos), vendría un partido completo contra Getafe y después, los malos momentos: pasó 15 partidos sin llegar a ser convocado, 8 veces fue al banquillo y en 5 ocasiones más sufrió lesiones menores.

En total, 8 partidos jugados y un adiós prematuro, al menos para su aspiración: se fue el 9 de agosto, a cambio de 31 millones de euros al Everton de Ingaterra.

Allí debía estrenarse el 11 de agosto contra Wolves pero pasó 10 partidos lesionado (molestias en un pie) y fue tres más al banquillo antes de llegar a la titular. Debutó contra Brighton (8 minutos) y jugó su primer partido completo contra Chelsea, el 11 de noviembre (0-0). Su último juego lo disputó este fin de semana y aunque solo estuvo 65 minutos, sigue demostrando buenas condiciones para seguir creciendo en el año que viene

La mejor parte es que debutó ya como goleador: anotó el gol 7.000 de la historia del club contra Burnley.

Aunque si de capítulos felices hablamos, el de la Selección Colombia es el 'premio gordo'.

Aunque fue suplente en el debut contra Japón (1-2), pasó a ser titular y marcó gol en sus tres siguientes salidas contra Polonia (triunfo 0-3), Senegal (triunfo 0-1) e Inglaterra (1-1). Llevó al equipo a los penaltis y luego vino la eliminación. Pero lo suyo fue inolvidable. 

Ya es un fijo cuando se piensa en la defensa de la Selección Colombia. Su poderío aéreo lo hace un arma letal para el fútbol suramericano y se ha ganado la confianza de todos cada vez que se pone la amarilla, azul y roja. De no pasar nada extraño, el 2019 será un nuevo año para soñar con más éxitos en su carrera.

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