¡Y cayó Liverpool! Atlético supo golpearlo primero y resistir después

¡Y cayó Liverpool! Atlético supo golpearlo primero y resistir después

El equipo de Simeone probó su valentía contra la máquina de Klopp, que intentó pero no pudo.

  • Enviar
  • Guardar
  • Comentar
Atlético de Madrid vs Liverpool

Atlético de Madrid vs Liverpool

Foto: EFE

19 de febrero 2020 , 01:28 a.m.

Tenía razón Klopp en la previa del duelo Atlético de Madrid vs Liverpool: “es un equipo durísimo”. Y vaya que lo fue pues se impuso 1-0 contra la máquina inglesa, la favorita de todos, la que parecía invencible.

En la ida de los octavos de final de la Champions. Simeone sorprendió primero con la ausencia del lateral Santiago Arias y luego con un planteamiento ofensivo desde el pitazo… por si acaso no se lo esperaban sus críticos.

Contra todo pronóstico, era el Atlético, el defensivo, el que abría la cuenta muy, muy temprano: tiro de esquina de Koke y oportuno (habilitado, según confirmó el VAR) apareció Saúl para sorprender a un Liverpool que todavía no se acomodaba. Apenas se jugaba el minuto 3.

Y mientras los ingleses echaban mano de la paciencia para chocar una y otra vez con una muralla, a los 19 minutos llegó de milagro Henderson para atravesarle la pierna a la cabeza de un Morata que parecía libre para marcar el segundo. ¡Que susto!

Y a los 25 otra vez metió miedo, que miedo, pánico el Atleti con Morata, quien tuvo tiempo suficiente para aparecer por la izquierda y medir el remate que arañó Allison Becker para salvar su puerta. ¡Qué arquero, de veras! El intento de Liverpool en la respuesta se diluyó en un fuera de lugar de Firmino que ensució la llegada veloz de Salah.

El resumen del primer tiempo era el dato de posesión: 80 por ciento Liverpool, 20 por ciento del local, Atlético. El partido que quería Simeone, a pedir de boca.


Tuvo Salah el empate a los 52 en un cabezazo al que no llegaba nadie del Atlético, lejísimo de la jugada Varsaljko, el reemplazo del ausente Santiago Arias…

De nuevo era una herradura sobre la protería de Oblak, con llegadas de Firmino, de Salah, poco de mano (recibió amarilla) y el impulso de Fabinho en la mitad, pero siempre aparecía una pierna de rojo y blanco salvadora.

Desperdició increíblemente Morata el gol que sentenciaba el juego a los 60 minutos, cuando en el contragolpe el Atlético hizo todo bien, pero el atacante se cayó frente a Allison y quedó sentado en el área. Increíble.

Pero pasaban los minutos y ya no habría paciencia en Klopp, quien sacrificó a Salah para incluir a Oxlade-Chamberlein y buscar la fórmula de la media distancia.

La respuesta de Simeone era la llegada de un 9, Diego Costa en vez de Koke, que tenía doble efecto: o bien ampliar la ventaja para ir más tranquilos a Anfield o, por qué no, meter una torre más para el choque, para cortar el juego, para desesperar al rival.

Al final, el Atlético, con sus armas de siempre, las que todo el mundo conoce, salió airoso de este primer duelo a fuerza de sacrificio, de correr, de luchar, de sufrir y de impedirle a su rival una sola conexión en ataque.

Después de todo, no era invencible este Liverpool, que además en 90 minutos no tuvo disparos entre los palos. El manual del Atlético otra vez se impone.

COMENTAR
GUARDAR