Así fue el título del Santos en la Copa Santander Libertadores
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Así fue el título del Santos en la Copa Santander Libertadores

En Sao Paulo, FUTBOLRED fue testigo de la tercera coronación del club brasileño en el torneo.

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23 de junio 2011 , 06:14 a.m.

El  estadio Pacaembú se vistió de blanco y tuvo un ambiente imponente para ver en el campo al histórico Santos, que de la mano de Neymar logró el título de la Copa Santander Libertadores 2011, algo que no sucedía desde 1963.

La cita para los seguidores santistas era en las afueras del escenario para iniciar lo que unas horas más tarde se convertiría en una gran fiesta. Bengalas, cantos y uno que otro niño aprovechando el tiempo para, en pleno perímetro del estadio, poner su pelo acorde para la ocasión, al estilo de Neymar, eran los momentos que se podían captar alrededor del recinto. 

Al ingresar a la cancha, empezaron los apasionados coros de los cerca de los 38 mil hinchas locales, que parecían una sola voz y  que no pararon de alentar los 93 minutos que los separarían de la gloria. La barra visitante, que no superaba las 3.000 personas, se ubicó en el costado occidental y fue opacada por sus rivales. 

La hora previa al inicio del encuentro fue creciendo en emociones. Con el pasar de los minutos los gritos de apoyo se oían cada vez más fuerte, la pólvora se hacía presente en los cielos de Sao Paulo y Pacaembú se convertía en una verdadera caldera.

Las rechiflas no se hicieron esperar con el anunció por los altavoces de la nómina titular de Peñarol. Situación contraria se vivió con la del cuadro brasileño. Los más aplaudidos fueron el arquero Rafael, Neymar y Ganso. Saltaron los equipos al terreno de juego, el juez Sergio Pezzota ordenó el inicio del compromiso y los aficionados locales se encargaron de generar un ambiente digno de una final.

En la primera parte, Santos no pudo quebrar el cerrojo defensivo de los uruguayos, pero fue alentado cada vez que se acercó al arco contrario por su parcialidad, que en vez de lamentarse con cada jugada de peligro, gritaba con más fuerza impulsando a los suyos, como si supieran lo que estaba por suceder.

Y así fue, sucedió. Neymar se encargó de desatar la fiesta y el júbilo en las tribunas del Pacaembú cuando algunos apenas se acomodaban en sus asientos para la segunda parte. La nueva figura brasileña mandó al fondo de la red la pelota y los hinchas locales se fundieron en un abrazo, que fue más duradero con el segundo gol de Danilo. Allí apareció la frase que todavía retumba por las calles de Sao Paulo: ¡tricampeón, tricampeón, tricampeón!

Pero toda esta celebración tuvo unos segundos de silencio total. Durval envió a los 79 minutos el esférico en su propia portería y sembró la angustia en las graderías del escenario paulista. 

Desperdició iba y venía en el rectángulo de juego por parte de los locales. Dos balones en los palos hicieron que los seguidores se agarraran la cabeza en señal de incredulidad, hasta el momento en que vieron el tablero electrónico con el tiempo de adición y en ese instante iniciaron el festejo, que no fue opacado por los golpes que se dieron algunos de los protagonistas del juego cuando apareció el pitazo final.

El silbatazo de Sergio Pezzota dictó sentencia y las lágrimas de felicidad, los abrazos y los enfervorizados cantos de los hinchas locales fueron las imágenes que se llevó FUTBOLRED del título de Santos en la Copa Santander Libertadores 2011.

Diego Loaiza Gómez
Periodista FUTBOLRED
diegom@eltiempo.com
* Invitado Especial Copa Santander Libertadores
Sao Paulo 

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