Top 7: clásicos memorables entre Millonarios y Nacional
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Top 7: clásicos memorables entre Millonarios y Nacional

En 1987, la rivalidad entre Millonarios y Nacional se convirtió en la más connotada en Colombia.

21 de abril 2011 , 06:29 p.m.

En el torneo local, Millos logró su duodécima estrella con un equipo dirigido por Luis Augusto el 'Chiqui' García, que le apostaba a la velocidad, la picardía y la guapeza como filosofía de juego, y que contaba en su ataque con Arnoldo Iguarán, Carlos la 'Gambeta' Estrada y Rubén Darío Hernández, parte de la delantera de la Selección Colombia que dirigía Francisco Maturana, precisamente desde ese año el técnico de Atlético Nacional.

Mientras tanto, Nacional tenía la base de la Selección Colombia y del medio campo para atrás el arquero y la defensa eran todos del equipo antioqueño: René Higuita en la puerta, Luis Fernando 'Chonto' Herrera, Luis Carlos Perea, Andrés Escobar y León Villa en la zaga. El verde paisa predicaba el estilo de toque y de técnica depurada para llenar los ojos de la afición, ganar adeptos en todas partes y, sobre todo, para desgastar a sus rivales.

Todo esto, con dos estilos definidos de juego, sumado a la rivalidad tradicional entre bogotanos y paisas, hizo que el clásico de azules y verdes fuera épico desde ese año, pero que protagonizara capítulos inolvidables a partir de 1988. Acá, el top 7 de este duelo histórico y siempre vigente desde 1987 hasta nuestros días.

1. El gol de Conde y la victoria verde que acabó el invicto.

Millonarios y Nacional se encontraron dos veces en el octogonal final de 1988. Ambos eran los grandes favoritos para lograr el título, por encima del América de Cali. A la postre, el equipo azul fue el campeón y el verde, el subcampeón. Los dos partidos estuvieron llenos de emoción, drama y desataron intensa felicidad en el bando ganador y una mezcla de rabia y dolor en el perdedor.

El primer duelo fue el 6 de noviembre, en El Campín de Bogotá. Estadio lleno (más de 50.000 espectadores), fricción, partido equilibrado y más opciones de anotar para los bogotanos. Sin embargo, el 0-0 parecía ser el resultado final, hasta que en el último minuto del partido el zaguero de Millos Wilman Conde, en el área penalti, sacó un zurdazo desde su alma al ver la pelota picando junto a él, y la mandó con furia al fondo de la red, para el triunfo 1-0 y el delirio de los seguidores azules.

El partido de vuelta se jugó en el Atanasio Girardot de Medellín, el 4 de diciembre. También estadio a reventar, las graderías llenas de camisetas verdes, pero con una parte azul en el costado oriental norte, con la afición de Millonarios. El juego fue abierto y Nacional hizo una de sus mejores presentaciones del año, por lo que ganó 3-1 con goles de Alexis García, León Fernando Villa y Juan Jairo Galeano. Este resultado, además, acabó con el invicto de 26 fechas que tenía Millos, hasta entonces el más largo del fútbol colombiano.

Sin embargo, el hecho inolvidable de aquel juego fue el del gol de Millonarios, anotado por la 'Gambeta' Estrada. El jugador tumaqueño hizo la '21'con la que se llevó la pelota a la cabeza, allí la adormeció, la llevó a la nuca, corrió unos metros así ante la sorpresa de todo el mundo y luego la bajó a su pie derecho, para sacar un remate a ras de piso que venció a un incrédulo René Higuita. Semejante golazo hizo que algunos hinchas de Nacional le arrojaran objetos contundentes a Estrada y que una moneda lo hiriera en la cabeza cuando celebraba. 

2. Los cuartos de final de la Libertadores de 1989.

Con la primera batalla ganada por Millonarios en 1988, azules y verdes se enfrentaron de nuevo en la Copa Libertadores de 1989. Primero lo hicieron en la fase de grupos, con empate 1-1 en Bogotá y victoria azul 0-2 en Medellín. Ambos avanzaron a la segunda fase, al eliminar a los ecuatorianos Emelec y Deportivo Quito. Sin embargo, los dos duelos épicos se dieron en la fase de cuartos de final, al mejor tras los partidos de ida y vuelta. Nacional conservaba su nómina casi entera desde 1987, mientras en Millonarios brillaba ahora el arquero argentino Sergio Goycochea y se mantenían con éxito sus compatriotas Mario Vanemerak y Óscar el 'Pájaro' Juárez, referentes del equipo.

El partido de ida, el 19 de abril de 1989 en Medellín, fue digno de esta instancia de la Copa, por lo intenso y lo parejo de principio a fin, aunque culminó 1-0 con gol de Albeiro el 'Palomo' Usuriaga, uno de los nuevos jugadores en el plantel de Nacional y quien a la postre sería uno de los héroes en la conquista del trofeo para los verdes, que además significó la primera vez que un equipo colombiano ganó la Libertadores. Pero esa es otra historia.

El encuentro de vuelta, en Bogotá el 26 de abril, obligaba a Millonarios a ganarle a Nacional por dos o más goles para avanzar. Si ganaba 1-0, o por un gol, el clasificado se definiría por penaltis. El empate o el triunfo de los verdes les permitiría seguir vivos y de paso eliminar a los azules.

Estrada puso a ganar a Millos a los 25 minutos y El Campín fue un hervidero, por la tensión que provocó el marcador. Sin embargo, el partido se hizo durísimo porque ninguno de los dos equipos quería cometer errores y además tuvo algunas fallas arbitrales del chileno Hernán Silva, que generaron una suspicacia hasta hoy vigente. 

Así las cosas, en medio de un clima de alta tensión, John Jairo Tréllez empató el partido 1-1 y se fue a celebrar a la tribuna oriental, donde recibió un monedazo que lo hirió en el rostro. Nacional se quedó con el resultado que necesitaba y algunos jugadores de Millonarios, salidos de casillas, la emprendieron contra Silva, a quien culparon de la eliminación. Después, el 31 de mayo, Nacional celebraría la obtención de la Copa en el mismo Campín que profanó aquella noche de abril. 

3. Los cuartos de final de la Libertadores de 1995.

La Copa de este año volvió a enfrentar a Nacional y a Millonarios, pero con los papeles invertidos: el verde como campeón colombiano y el azul como subcampeón.  Integraron de nuevo el grupo 3, como en 1989, pero sus rivales fueron los chilenos Universidad de Chile y Universidad Católica.

La fase de cuartos hizo que se midieran de nuevo y que la leyenda del 89 resucitara. Nacional tenía en sus filas a algunos legendarios de aquella época, como René Higuita, Jaime Arango y Alexis García, aunque habían aparecido figuras como Víctor Aristizábal, Mauricio Serna y Juan Pablo Ángel, entre otros. En Millonarios, en cambio, el único que se mantenía de aquella lucha de seis años atrás era el velocísimo Arnoldo Iguarán.

Nacional hizo respetar su fortín del Atanasio y ganó 2-1 en la ida, el 26 de julio, con goles de Aristizábal y de Arango. Iguarán anotó el descuento azul y lo festejó como si hubiese sido el del triunfo, por lo que significaba el gol diferencia para el juego de vuelta.  

Precisamente, en el estadio El Campín, el 2 de agosto, Millos intentó al menos ganar por la misma ventaja para forzar el alargue o los penaltis, pero recibió un gol de pena máxima de Serna, a los 36 minutos. Freddy León igualó sólo dos minutos después, al definir a plena carrera. El empate levantó la esperanza de los miles de hinchas azules, que cantaron e hicieron fuerza como nunca para sacarse de encima la 'paternidad' verde en la Copa, pero el destino quiso que el encuentro culminara 1-1 y Nacional, de nuevo, celebrara en Bogotá, en medio de la frustración azul. Esa vez, el equipo antioqueño llegó hasta la final de la Copa, instancia en la que Gremio de Brasil no le permitió ser campeón.

4. El último subtítulo azul en el torneo local.

El 14 de julio de 1996, Millonarios estuvo a punto de dar la vuelta olímpica como campeón colombiano por decimocuarta vez, en el Atanasio Girardot de Medellín y nada menos que frente a Nacional.
Y lo hubiera hecho, de no ser por una bonificación aprobada en el reglamento del torneo, que le permitió al Deportivo Cali obtener el título luego de igualar en puntos con el cuadro azul en el octogonal final.

Sin embargo,  el consuelo de Millonarios fue lograr el subtítulo, que le dio la clasificación a la Copa Libertadores del siguiente año, y hacerlo con un triunfo 2-0 frente al equipo verde, con un repaso de fútbol que hasta hoy se recuerda con pasión por parte de la fanaticada azul y con respeto por buena parte de la antioqueña.

En Millonarios brillaba con una luz diferente el argentino Ricardo Lunari, autor del segundo tanto ese día, y quien con su claridad para jugar al ataque le dio al cuadro 'embajador' la diferencia que necesitaba. Además, estaba acompañado por un talentoso como John Mario Ramírez y por jugadores que luego fueron históricos como Óscar Cortés y Bonner Mosquera. El primer tanto fue del brasileño Marcio Rodrigues Cruz.

En Nacional aún tapaba René Higuita, estaban los referentes Luis Fernando 'Chonto' Herrera y Alexis García, seguía vulnerando redes Víctor Aristizábal, mientras en la defensa el que ya mandaba con su personalidad y su velocidad de crucero era el joven Iván Ramiro Córdoba.

Pero ese día, Millonarios jugó con la jerarquía y la claridad que se le reclama frente a los grandes rivales y obtuvo una victoria inobjetable con la que, además, logró su último subtítulo hasta ahora en el torneo colombiano. Desde entonces ya han pasado 15 años... 

5. Nacional le gana a Millos en Bogotá después de 17 años.

En partidos por el torneo colombiano, Atlético Nacional se demoró 17 años, un mes y 25 días para volver a ganarle a Millonarios en Bogotá. Y lo hizo el 20 de agosto del 2000, con un gol del atacante León Darío Muñoz, una de las figuras en ese entonces del equipo paisa al recibir el testimonio, como en las carreras de relevos del atletismo, de astros como Juan Pablo Ángel, ya consagrado en el fútbol internacional.

Nacional tenía una nómina remozada en la que apenas despuntaba el defensa Aquivaldo Mosquera y en la que, además de Víctor Aristizábal, la figura era el delantero Malher Tressor Moreno.

Millonarios empezaba a padecer una nueva época de 'vacas flacas' en su parte deportiva y administrativa, y eso se reflejaba en su nómina, mucho más modesta que en las décadas del 80 y el 90. El veterano Wilson Pérez y el entonces juvenil Andrés Chitiva eran los que marcaban la diferencia.

El gol de Nacional fue muy protestado por los jugadores de Millos, que le reclamaron al árbitro del juego, Óscar Julián Ruiz, una falta del verdolaga Jorge Salcedo sobre el volante azul Andrés Pérez en la jugada previa. "Ha sido uno de los goles más importantes y bonitos de mi carrera", dice siempre Muñoz cuando le preguntan por aquella conquista. 

6. Nacional celebra de nuevo, al ganar la Merconorte.

En esta intensa rivalidad entre Millonarios y Nacional, muy pocas veces el equipo antioqueño se pudo dar el gusto de celebrar un título sobre el conjunto bogotano en su fortín del Atanasio Girardot y ante su fervorosa fanaticada.

Pudo hacerlo, al fin, el 9 de noviembre del 2000, en el juego de vuelta de la final de la extinta Copa Merconorte, que entre 1998 y 2001 disputaron equipos de los países de la zona norte de Suramérica y a la que se invitaban clubes de México.

Tras el 0-0 del juego de ida en Bogotá, Nacional se impuso 2-1 en su feudo con tantos de sus dos máximas figuras de entonces: Tressor Moreno y Víctor Aristizábal. Millonarios descontó a través de Javier Jiménez y complicó al cuadro verde hasta el final del partido, pero la alegría fue toda para los de casa.

Ese fue el segundo título de Nacional en el torneo, que le permitió convertirse en el único equipo que lo ganó dos veces. Al año siguiente, en la última edición, el turno le correspondió, precisamente, a Millonarios. 

7. Triunfazo azul en la Copa Suramericana del 2007

Fue para frotarse los ojos, leer y releer, o hasta para pellizcarse: contra todos los pronósticos, el 6 de septiembre del 2007, en la segunda fase de la Copa Suramericana, Millonarios le ganó 2-3 al Atlético Nacional, en Medellín, en el juego de ida, y separó el tiquete de clasificación a los octavos de final.

Millos protagonizó una grata sorpresa y de principio a fin jugó mejor y con más ganas: fue como si se tratara de una final. El equipo 'verde' no pudo brillar, ni siquiera después de abrir el marcador a los 45 minutos, en un penalti bien cobrado por Víctor Aristizábal, después de una falta inexistente en el área.

Pero el entonces debutante técnico azul, el argentino Mario Vanemerak, supo mantener el ánimo de sus jugadores y, sobre todo, el orden y el buen planteo. Por eso el empate llegó a los 2 minutos del segundo tiempo, tras un remate de zurda de Jonathan Estrada.

Ese gol fue el soplo divino que necesitaba Millonarios para desplegar su mejor fútbol. Ricardo Ciciliano jugó como en sus mejores tiempos y con el mejor gol de la noche puso a ganar al cuadro azul 1-2 a los 9 minutos. Él mismo clavó el 1-3, de penalti, 18 minutos después. Nacional sólo se pudo despertar a los 41 minutos con un taponazo de Aldo Leao Ramírez que dejó el 2-3 final.

Lo peor del juego fue el árbitro Jorge Hernán Hoyos: pitó dos penaltis que no fueron, dejó de expulsar al arquero David Ospina por meter una mano fuera del área, expulsó a Gustavo Rojas, de Millos, y lució localista, dubitativo y sin distancia.

En el juego de vuelta, el 13 de septiembre en El Campín, el 0-0 le dio la clasificación a Millos, que en aquella edición de la Suramericana llegó hasta semifinales tras dejar en el camino, luego de Nacional, al Colo Colo de Chile y al Sao Paulo de Brasil. América de México le impidió llegar más lejos.

Sin embargo, fue la última gran actuación de Millonarios en un torneo internacional, que se inició con pasos de gigante en el triunfazo frente a Nacional.

Redacción
Futbolred.com

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