Platini fue reelegido como presidente de la Uefa hasta 2015
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Platini fue reelegido como presidente de la Uefa hasta 2015

Es un líder nato, lo era cuando dirigía con mano de hierro a la selección francesa o al Juventus.

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22 de marzo 2011 , 06:17 a.m.

Nieto de inmigrantes italianos nacido en la minera región de Lorena, al noroeste de Francia, el 21 de junio de 1955, hijo de un profesor de matemáticas y de un ama de casa, Platini no pierde ocasión para recordar sus orígenes humildes pese a que su carisma le ha llevado a codearse con las más importantes figuras del fútbol.   

Elegido como el mejor jugador francés del siglo XX, como mejor futbolista de la Juve de todos los tiempos, Platini ha sabido siempre imponer sus dotes de líder.   

Desde juvenil, quienes coincidieron con él destacan ese aspecto de su personalidad, una forma natural de imponerse en un grupo, de hacer que los demás caminaran detrás de su senda.    Con esas dotes naturales y el respaldo implícito de Josep Blatter, logró hace cuatro años imponerse al sueco Lennart Johansson al frente de la UEFA, la más poderosa de las Confederaciones de fútbol del mundo.   

Su programa estaba sustentado en la democratización del deporte, en "devolver el fútbol a los futbolistas", lo que le valió las dudas de un mundo donde el negocio había ido cobrando peso en detrimento del juego.   

Pero apoyado en su liderazgo y carisma, Platini supo evitar la confrontación que muchos auguraban con clubes, con las grandes federaciones e, incluso, con la FIFA.   

En sus cuatro primeros años ha sabido navegar en aguas revueltas y contentar a todas las familias del deporte, lo que le ha dejado sin oposición visible en el seno de una organización demasiado acostumbrada a las rencillas internas.   

El hombre de convicciones que llegó en 2007 al frente de la UEFA se transformó en un hábil diplomático que fue resolviendo asuntos. Con los clubes acabó con la influencia creciente del grupo de presión del G-14, que amenazaba con abandonar la Liga de Campeones y crear un campeonato paralelo.   

Primero les integró en el seno de la UEFA reconociéndoles un papel en el estudio del futuro del fútbol y, posteriormente, cedió en el pago de una indemnización por prestar a los jugadores a las selecciones.   

Firmó acuerdos con el poderoso sindicato de futbolistas FIFpro y aumentó la colaboración con la Comisión Europea, que le considera un interlocutor privilegiado en el mundo del deporte.   

Platini afrontará su segundo mandato con más ambición, con más poder que le otorga una reelección por aclamación, frente a la pelea que tuvo con Johansson en 2007, cuando le batió por 27 votos a 23.   

Del éxito de su segundo cuatrienio dependerá en buena medida su futuro, porque muchos son quienes apuntan que el "10" francés, el primer exfutbolista en lograr el liderazgo de la UEFA, tiene todas las características para izarse en 2015 al frente de la FIFA.   

Sería el camino lógico de un hombre que, desde abajo, ha sabido ascender escalones. Como jugador pasó por el modesto Nancy (1972-1979) antes de llegar al Saint-Etienne (1979-1982), auténtico trampolín que le catapultó a la Juve, donde hasta 1987 fue uno de los mejores jugadores del continente, como demuestran sus tres Balones de Oro (1983, 1984 y 1985).   

En Italia ganó una Copa de Europa, dos Ligas, una Copa de Italia, una Recopa, una Supercopa de Europa y una Intercontinental. Además, durante su etapa en el Juventus, Platini ganó tres trofeos de máximo goleador, en 1983, 1984 y 1985.   

Vistió la camiseta de la selección en 71 ocasiones y logró 41 tantos, en particular el que metió en la final de la Eurocopa de 1984 en el Parque de los Príncipes al guardameta español Luis Miguel Arconada y que contribuyó a dar a Francia el título.   

Tras un paso como seleccionador galo entre 1988 y 1992, desapareció de la primera línea unos años hasta que su carrera se tornó hacia los aspectos directivos.   

Fue la cabeza visible de la organización del Mundial de 1998 en Francia, donde volvió a mostrar sus dotes organizativas y de liderazgo.   

De la mano de Blatter ingresó en la FIFA como asesor técnico del presidente y, desde entonces, no ha dejado de ascender. En la cima del fútbol europeo, el líder nato sólo puede mirar hacia arriba. El trono del fútbol mundial le espera.

EFE  


 

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