Irak consigue una agónica victoria 1-0 sobre Emiratos Arabes
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Irak consigue una agónica victoria 1-0 sobre Emiratos Arabes

El gol llegó en el tiempo de descuento gracias a un autogol de Abbas.

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15 de enero 2011 , 10:12 a.m.

Irán certificó hoy su pase a cuartos de final de la Copa de Asia 2011 como primera de grupo al derrotar 1-0 a Corea del Sur, en una jornada en la que Irak, actual defensora del título, se salvó de la quema con una agónica victoria sobre Emiratos 1-0 en el tiempo de descuento.    

La vigente campeona, segunda de grupo con tres puntos, deberá ahora jugarse la clasificación con Corea del Norte, selección a la que la que un eventual triunfo también le permitiría pasar a la siguiente fase.    

Emiratos, por su parte, deberá ganar a Irán, que ya no se juega nada, y rezar para que sus dos contrincantes directos firmen tablas el próximo 19 de enero.    

El primer partido del día comenzó con un mayor dominio coreano, y un Irán bien colocado pero anclado atrás, sin otra intención que esperar a un rival que tras el empate del primer partido necesitaba arriesgar mucho más.    

La primera ocasión clara del choque (minuto 16) se perdió en las botas del delantero del Bochum alemán Jong Tae Se al saque de un libre directo desde 30 metros que despejó con dificultades el guardameta Mahdi Rahmati.    

Apenas 12 minutos más tarde, Irán logró romper por primera vez la igualmente férrea defensa coreana, pero el árbitro anuló el tanto a instancias del linier.    

El asistente indicó que Ansarifard se había ayudado con la mano, por lo que el joven delantero del Saipa iraní se llevó también una tarjeta amarilla.    

El segundo tiempo comenzó con un panorama similar: las dos defensas muy asentadas e Irán pendiente de algún contraataque que le diera ventaja.    

La jugada polémica del partido llegó en el minuto 51 cuando Jong Tae Se cayó en el área al intentar controlar el balón con el pecho entre dos defensores.    

Aunque en principio pareció que no existía nada punible, la repetición mostró como uno de los defensas persas empujaba sutilmente con el brazo al delantero, suficiente para que este perdiera el equilibrio.    

Apenas once minutos más tarde, y tras dos inocentes ocasiones de Khalatbari, Irán se encontró con una volea de Ansarifard que pilló a contra pié al guardameta Ri Myong y se alojó en las redes para alegría de su ruidosa hinchada.    

Pero Corea del Norte no bajó los brazos y dispuso de otras dos oportunidades de marcar, la última de ellas superado el tiempo reglamentario y en las botas de su capitán, Hong Yong Jo, que con todo a favor envió al larguero un balón suelto dentro del área.    

Dos horas más tarde, una presionada Irak consiguió una sufrida victoria sobre Emiratos, escuadra que quizá pecó de cierto conformismo.    

La suerte, esquiva con el equipo iraquí durante gran parte del partido, se alió en el minuto 92 con el delantero Yunes Mahmud, cuyo disparo fue desviado a la red por un defensa rival.    

Hasta ese momento, la campeona había desperdiciado hasta tres claras ocasiones de gol, dos de ellas con disparos al palo en la primera mitad.    

Sabedores de que cualquier resultado que no fuera la victoria les alejaría de la posibilidad de revalidar la corona lograda en 2007, los hombres del alemán Wolfgang Sidka salieron a por el choque desde el primer minuto.    

Su colega esloveno, Srecko Katanec -ex jugador de la Sampdoria- planteó, por su parte, un encuentro mucho más conservador, ya que el empate le concedía, a priori unas mayores posibilidades de clasificación.    

Así, la posesión quedó en poder de Irak, que a punto estuvo de marcar en el minuto 38 con un espléndido cabezazo del centrocampista Nashat Akram, que se estrelló en el larguero.    

El rechace cayó en las botas de Yunes Mahmud, que a menos de un metro de la línea de meta, no fue capaz de marcar.    

Apenas cuatro minutos después, su compañero Qusai Munir, uno de los hombres que más batalló, lanzó desde más de 30 metros un espectacular zapatazo que escupió la madera.    

Sin embargo, sería el equipo de Katanec el que disfrutaría de la mejor ocasión de la segunda parte, con un lanzamiento también al poste de Ismail Matar tras una bonita jugada personal.    

Irak retomó minutos después la presión, recuperó el dominio del esférico y trató de poner cerco a la meta contraria, aunque falto de claridad y sobrado de ansiedad.    

Agotado el tiempo, con el campeón con un pie casi fuera del campeonato, Ali Rehema peleó un balón en largo, se revolvió en el lateral del área y cruzó un centro que cayó en las botas de Yunes Mahmud.    

El hombre del partido bajó el cuero con un control orientado, se escoró en el balcón del área chica, disparó en escorzo y la fortuna por fin le sonrió.    

En su intento por despejar la pelota, Walid Abbas metió la puntera y el campeón respiró. 

Teherán
Efe
 

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