El síndrome del campeón: gran especial de Futbolred
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El síndrome del campeón: gran especial de Futbolred

¿Por qué es tan normal en Colombia que el ganador de la estrella del primer campeonato fracase en el segundo? Desde que el torneo es semestral sólo Nacional ha logrado los dos títulos de un mismo año.

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20 de octubre 2010 , 03:14 p. m.

La temprana eliminación de Atlético Junior puso a todo el mundo a hablar del síndrome del campeón. Lo dicen en la radio, en televisión, lo escribe la prensa e incluso en Futbolred admitimos haber utilizado el término un par de veces gracias a la flojísima campaña de los tiburones, dueños de la estrella del primer semestre pero tal vez la gran decepción de esta segunda parte del año.

¿Es real ese síndrome? Sí y no. Por un lado no todos los campeones del Apertura son un fiasco en el Finalización. Los torneos semestrales arrancaron en Colombia en el 2002 y el primer campeón en esta modalidad fue el América, que sólo por un punto dejó de ser finalista en lo que en ese momento era la Copa Mustang II.

Medellín, flamante campeón del Apertura 2004, también estuvo en los cuadrangulares del Finalización de ese año, y en el 2006 Pasto hizo exactamente lo mismo. Sin embargo, desde que Nacional se convirtió en el único equipo que hasta el momento ha logrado las dos estrellas de un año al obtener el bicampeonato de 2007, es tradición nacional que el club que da la vuelta olímpica a mitad de año termine viendo las finales de diciembre por TV.

Es más, como se ve en este recuento de todos los campeonatos semestrales que se han disputado en Colombia, el 'síndrome del campeón' es una tendencia dominante en la que los clubes campeones no logran tener un año completo y sólo brillan en la primera parte de la temporada:

2010
Apertura: Junior campeón
Finalización: Junior eliminado

2009
Apertura: Once Caldas campeón
Finalización: Once Caldas fue 16

2008
Apertura:
Boyacá Chicó campeón
Finalización: Boyacá Chicó fue 14

2007
Apertura:
Nacional campeón
Finalización: Nacional campeón

2006
Apertura:
Pasto campeón
Finalización: Pasto fue semifinalista

2005
Apertura:
Nacional campeón
Finalización: Nacional fue 11

2004
Apertura:
Medellín campeón
Finalización: Medellín fue semifinalista

2003
Apertura:
Once Caldas campeón
Finalización: Once Caldas fue 14

2002
Apertura: América campeón
Finalización: América fue semifinalista

Ahora bien, ¿por qué pasa esto? La primera explicación está en el sistema mismo del campeonato. Según la Dimayor el campeón del primer semestre obtiene una estrella para su escudo y recibe inmediatamente el cupo a la Copa Libertadores del año siguiente.

Ante esto, el club que logra el título a mitad de año ya tiene toda la temporada salvada. Es decir: ¿para qué esforzarse más, para qué reforzarse, para qué desgastarse durante otros seis meses si ya se está al otro lado, si ya se tiene asegurada la presencia y la plata que dan la Libertadores?

Por supuesto, es una cuestión de mentalidad: de mentalidad facilista, claro está, ya que con estrella y cupo a Copa a cuestas no importa la reclasificación, no se necesita tener una buena campaña y, salvo que se esté sufriendo con el descenso, cosa que es poco probable porque estadísticamente una campaña buena en el primer semestre (como la que debe tener un campeón) sirve para salvarse, no importa la tabla de promedio.

Ahora bien, ¿qué consecuencias tiene esto? La primera y lógica es que el campeón del primer semestre suele llegar a la Libertadores en baja forma ya que no tuvo una buena continuidad y debe asumir el nuevo año prácticamente de cero.

Claro, está la gigantesca excepción del Once Caldas, campeón en el primer semestre del 2003, fracaso en el segundo semestre de ese año y luego campeón de la Copa en el 2004, pero es que a Luis Fernando Montoya y a su grupo le dieron continuidad.

Esa excepción hace la regla pues, si miramos bien, esas flojas campañas de segundo semestre suelen incluso dejar al técnico campeón cesante, con lo que el proceso del nuevo año tiene nuevo jefe:

Jaime de la Pava fue campeón con América en el primer semestre de 2002, pero el que lo dirigió en la Libertadores 2003 fue Fernando Castro. Oscar Quintabani dio la vuelta olímpica con Pasto en el 2006, y en el 2007 este equipo fracasó en la Copa bajo la égida de Álvaro de Jesús Gómez. Javier Álvarez le dio la tercera estrella al Once en el 2009, pero el que lo dirigió en el torneo continental este año sin mucho éxito fue Juan Carlos Osorio...

Pero también están los casos en los que un mal segundo semestre es la cuota inicial para el despido de un técnico campeón, hecho que llega tras una floja actuación internacional. Santiago Escobar, campeón en 2005 con Nacional, lo vivió tras la eliminación copera del 2006. Es más, Quintabani, bicampeón en el 2007 con los verdolagas, salió corriendo de Medellín en el 2008 tras una flojísima Libertadores.

¿Aguantará Diego Umaña hasta el 2011 y una nueva Libertadores o saldrá a final de año del Junior tras este fracaso en el Finalización? Hagan sus apuestas...

El síndrome también va de un año a otro

Lo más curioso del síndrome del campeón es que no es simplemente anual. Mejor dicho, el campeón de diciembre también suele tener serios problemas en el primer semestre del año siguiente.

Hasta el momento no hemos tenido un bicampeón en dos años consecutivos, no sabemos lo que es la celebración de un mismo equipo en diciembre de un año y junio del siguiente, y el que ha estado más cerca es el Cali, campeón del Finalización 2005 y subcampeón del Apertura 2006.

Sin embargo, aunque la tendencia muestra que a los campeones decembrinos les va mal en el primer semestre del año siguiente, cosa que se puede explicar con la doble competencia al actuar en el Apertura y la Libertadores, hay más equipos que han logrado sacar la cara después de su título en comparación a los campeones de mitad de año

Tal vez la gran excepción al 'síndrome del campeón' en estos casos de títulos de final de año sea el Cúcuta, campeón del Finalización 2006 y semifinalista del Apertura y de la Libertadores 2007; pero lo cierto es que la tendencia, el 'síndrome', se mantiene:

Campeón en diciembre de 2002: Medellín
¿Cómo le fue en el primer semestre de 2003? Semifinalista de Libertadores, noveno del Apertura.

Campeón en diciembre de 2003: Tolima
¿Cómo le fue en el primer semestre de 2004? Eliminado en su grupo de la Copa, 11 en el Apertura.

Campeón en diciembre 2004: Junior
¿Cómo le fue en el primer semestre de 2005? Décimo en el Apertura, eliminado en octavos de la Copa.

Campeón en diciembre 2005: Cali
¿Cómo le fue en el primer semestre de 2006? Perdió la final del Apertura con Pasto, último en su grupo de Copa.

Campeón en diciembre 2006: Cúcuta
¿Cómo le fue en el primer semestre de 2007? Semifinalista de Libertadores y del Apertura.

Campeón en diciembre 2007: Nacional
¿Cómo le fue en el primer semestre de 2008? Fue 14 en el Apertura y cayó en octavos de la Libertadores.

Campeón en diciembre 2008: América
¿Cómo le fue en el primer semestre de 2009? Eliminado en fase de grupos de la Copa, 11 en el Apertura.

Campeón en diciembre 2009: Medellín
¿Cómo le fue en el primer semestre de 2010? Semifinalista del Apertura, eliminado en su grupo de Libertadores.

¿Qué refleja todo esto? Que ya no tenemos grandes equipos. Ya no existen esos cuadros que marcaron una época como el Millonarios de los 60's que fue tetracampeón, el Cali de finales de esa década y comienzos de los 70's que fue cinco veces campeón entre el 65 y el 74, o el América de comienzos de los 80's con su pentacampeonato.

El último equipo que logró una seguidilla de títulos fue precisamente el conjunto escarlata, dueño de las estrellas del 2000, 2001 y Apertura 2002; y ese tricampeonato fue el responsable de que ese equipo tuviera una base importante que llegó a las semifinales de la Copa de 2003.

Porque eso es en últimas lo que pasa cuando no se tiene grandes equipos que sean claros dominadores del torneo local: que continentalmente van a participar pero nunca a figurar. ¿O por qué creen que los clubes Colombianos ya no figuran en las Copas?

Lo peor es que eso también se ve reflejado en otros frentes: la afición colombiana ya no logra disfrutar casi a sus ídolos pues después de un par de campañas buenas migran al exterior. Por supuesto, de eso se trata este negocio del fútbol, pero igual los hinchas ya no tienen ídolos memorables.

Veamos el caso del Nacional bicampeón del 2007. Los que debían tomar el papel de ídolos de ese equipo se fueron casi que inmediatamente: David Ospina, Camilo Zúñiga, Aldo Ramírez, Carmelo Valencia...

Lo mismo se puede hacer, mostrando una gravedad mayor en la falta de continuidad, con el Cúcuta. Semifinalista del Apertura 2006, campeón del Finalización 2006, semifinalista del Apertura y de la Libertadores 2007, a ese Cúcuta que pintaba para marcar un periodo histórico literalmente le metieron la mano: se fueron Blas Pérez, Macnelly Torres y Robinson Zapata, entre otros, y aunque el equipo jugó la Libertadores del 2008, en el último tiempo se ha venido al piso e incluso este año volvió a coquetear con el descenso y hoy está en la encrucijada de la clasificación.

Es más, miremos al último campeón. Atlético Junior lleva año y medio estando entre los mejores del país. Fue finalista del 2009-I, semifinalista del 2009-II y campeón del primer semestre de este año.

Pero inexplicablemente el equipazo guiado por Giovanni Hernández, el que ha tenido un goleador tras otro con Teófilo Gutiérrez primero y luego Carlos Bacca, el llamado a marcar una nueva era en el fútbol nacional, se fue al piso después de lograr la estrella.


¿Cómo explicar esto? No hay de otra, es el síndrome del campeón...

Redacción Futbolred.com
 

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