En Madrid se prendió la fiesta con España, campeón mundial
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En Madrid se prendió la fiesta con España, campeón mundial

En Madrid, una marea roja que esperaba desde muy temprano cerca de la Plaza de Cibeles, en el centro de la capital española, saltó

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11 de julio 2010 , 02:57 p. m.

En Madrid, una marea roja que esperaba desde muy temprano cerca de la Plaza de Cibeles, en el centro de la capital española, saltó de júbilo.

En ese momento, más de 250.000 personas -entre españoles y extranjeros- gritaron gol, se abrazaron y algunos se tumbaron en el suelo. Todos estaban borrachos de gloria y, como una letanía de alegría, repitieron durante toda la noche "¡soy español, español!" y "¡qué viva España!".

Después del pitazo final la multitud pasó de la alegría a las caras de expectación. Éstas duraron hasta las 11:30 de la noche, cuando Iker Casillas levantó la Copa del Mundo. En ese momento los gritos volvieron. Las trompetas se escuchaban a varios kilómetros a la redonda. Y muchos pasaron de la alegría a las lágrimas. "Campeón", gritaban algunos, y otro, que no salía del asombro, sólo decía: "Es el día más importante de mi vida".

Aquí había terminado un partido que por momentos adormeció a la multitud. Cada falta de Holanda era respondida con sonidos de trompetas e insultos nerviosos frente a las cuatro pantallas gigantes que dispuso la Alcaldía para ver el partido. Al final, la expulsión del holandés John Heitinga fue celebrada como un gol.

La celebración duró toda la noche y gran parte de la madrugada. La marea roja se tomó las calles de Madrid y terminó colapsándola. Bien entrada la noche no había taxis ni carros y se escuchaban voladores que explotaban en el firmamento. Incluso, muchos pidieron descansar hoy, para poder celebrar.

Más de 12 horas de fiesta .

Los aficionados comenzaron a llegar al mediodía para asegurar un buen puesto frente a las pantallas. No importaban los más de 35 grados centígrados que hacía ayer en la capital española.

En los barrios de inmigrantes se podían ver a dominicanos, ecuatorianos y colombianos con una bandera que utilizaban como capa. Otros la vestían sobre los pantalones.

No faltaban las camisetas con el nombre de Villa, que se podían conseguir en las tiendas chinas desde 5 euros o en las grandes cadenas de almacenes, hasta por 70. Adidas, patrocinador de la selección, informó que en las últimas semanas vendió medio millón de camisetas. Los bares y restaurantes clavaron en sus fachadas la bandera española para indicar que allí se podía ver el partido.

Desde el sábado, las asociaciones de consumidores advirtieron a las empresas que deben cumplir con las promociones que prometieron si España gana el Mundial. Entre ellas, que el costo de los televisores que compraron previo a la competición será devuelto, que algunos supermercados regalarán bonos por 100 euros y que algunos bancos subirán del 3 al 4 por ciento el interés de los depósitos.

Hoy al mediodía se espera a la Selección en Madrid. Será recibida por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y por el Rey y después hará un recorrido por la ciudad.

Al final del trayecto hay una tarima donde estarán los jugadores. Se calcula que un millón de personas estarán en el recibimiento.

Por un día, el gol de Iniesta hizo olvidar a este país los más de 4 millones de desempleados y una de las crisis económicas más feroces que haya vivido desde que regresó la democracia. Es la anestesia del fútbol.

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ANDRÉS GARIBELLO PARA EL TIEMPO MADRID .

Más información del Mundial de Sudáfrica 2010: www.futbolred.com/mundial .

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