España tuvo el fútbol pero pasó a la final gracias a un arma alemana: Meluk le cuenta
Archivo

España tuvo el fútbol pero pasó a la final gracias a un arma alemana: Meluk le cuenta

Como el fútbol es una cosa loca, cuando España jugó a la mejor España, cuando respetó al máximo su principio esencial de tener

  • Enviar
  • Guardar
  • Comentar
08 de julio 2010 , 03:28 a. m.

Como el fútbol es una cosa loca, cuando España jugó a la mejor España, cuando respetó al máximo su principio esencial de tener y tener y tener la pelota, cuando era mucho más que la Alemania miedosa, cuando no encontraba el camino al gol a pesar de buscarlo, lo halló en una especialidad alemana: la pelota quieta.

En un córner, en la batalla aérea, llegó el gol que la catapultó a su primera final mundialista. Y, como para echarle más picante a esta paradoja, contragolpeando, en espeluznantes cabalgatas de contraataque pudo haber liquidado el juego y alargado un marcador que debió ser mucho más estirado a su favor.

Este Mundial al que ya le quedan horas, resultó histórico porque, más allá de ser el primero en África, enfrentará en la final a dos selecciones que no tienen tatuado su nombre en la Copa del Mundo, como no ocurría desde 1978: Holanda y España, dos colosos de Europa, dos de las favoritas para levantar el trofeo, están a un partido de ponerse la corona del campeón.

España fue más y mereció el triunfo sobre una Alemania exageradamente precavida -por no llamarla en terrible estado de pánico-, aún presa en la pesadilla de la final de la Eurocopa del 2008 que perdió con esta misma España, y también por 1 a 0, renunció a todo lo bueno que había hecho contra Inglaterra y Argentina, cambió su esquema (¡empleó la supermiedosa doble línea de cuatro!) y lo peor de todo, renunció de entrada a tratar de pelearle la posición del balón a España, su mayor revolución y por lo que había recibido tantos elogios, a cambio de un juego posición de control y resistencia.

Si en el primer tiempo eso funcionó fue porque España jugó con mucha lentitud y le facilitó el trabajo. El primer tiempo, aquí entre nos, resultó tedioso, aburrido, pero se presentía que si España aceleraba solo un poquito ganaba el partido fácil y en el segundo tiempo piso un 'tris' el pedal y al hacer más rápido su toque y sus movimientos para confundir las marcas, lo que parecía un muro de sólida roca en frente no fue más que un castillo de naipes que se cayó de un soplo.

De crear una opción tras otra (Pedro en una hora hizo más que todo lo que había Torres en el Mundial) llegó el gol de Puyol, al mejor estilo alemán. Así es la vida. Suficiente para declarar la justicia en el partido.

España, la que estábamos esperando, la del sin fin de pases, la del carrusel, la del 'tiqui-taca' tan parecido al 'toque-toque', reapareció y lidió a un toro que parecía muy bravo, pero que resultó manso, como los fueron Oezil, Klose y Podolski. A Alemania le faltó montones Mueller (torpemente reemplazado por Trochoswsky) y Podolski terminó siendo un volante de marca más...¡Solo con Schweinsteiger no podía! .

La sorprendente derrota con Suiza del debut, hoy parece de otra época, de otro torneo, porque ayer España jugó a lo España y le dio un 'vuvuzelazo' de alerta a Holanda y a la historia.

MELUK LE CUENTA GABRIEL MELUK ENVIADO ESPECIAL DE EL TIEMPO DURBAN.

Más información del Mundial de Sudáfrica 2010: www.futbolred.com/mundial .

COMENTAR
GUARDAR