Los robos en Sudáfrica no sólo son en la cancha
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Los robos en Sudáfrica no sólo son en la cancha

Según contó ayer el periodista indio Rupayan Bhattacharya del diario Anandabazar (así tal cual dice su credencial de acreditación

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01 de julio 2010 , 07:49 p. m.

Según contó ayer el periodista indio Rupayan Bhattacharya del diario Anandabazar (así tal cual dice su credencial de acreditación), el pasado martes, después del encuentro entre Brasil y Chile, un grupo de reporteros fue asaltado en las narices de la Policía.

Según relató el comunicador, los hechos ocurrieron en las afueras del estadio Ellis Park, una de las zonas más inseguras de Johannesburgo y de las más vigiladas por las autoridades durante esta época de mundial.

El asalto ocurrió dentro de unos de los buses que la organización ha puesto en rutas circulares para movilizar a los hombres de los medios de comunicación de los estadios a algunas zonas céntricas de hoteles, antes la evidente carencia de un servicio público de transporte que tiene Johannesburgo.

"Un grupo de 12 periodistas nos subimos al bus -que se estaciona la vuelta de la esquina de la puerta de ingreso y salida a la sala de prensa del estadio- y antes de que comenzara el recorrido un grupo de hombres se subió al vehículo y nos despojaron de todos nuestros equipos, grabadoras, cámaras de video y fotografías y de nuestro dinero.

Los voluntarios de la organización que estaba en el bus no hicieron nada -que es lo que más tiene indignado- y los asaltantes tuvieron tiempo suficiente hasta para darnos nuestros pasaportes y documentos de identidad", relató Bhattacharya. Agregó que después de la limpia, fueron hasta una comisaría de la Policía: "allá estuvimos una hora y media y nadie nos atedió".

Los Enviados especiales de EL TIEMPO presenciaron también dos fuertes alegatos de fotógrafos, ese mismo día en la misma sala de prensa del estadio Ellis Park, que gritaban que habían sido robadas sus cámaras y sus computadoras portátiles cuando se levantaron de sus asientos.

Los periodistas somos objetos de requisas en cada entrada a las salas de prensa, en las que además, nuestros morrales, maletines y equipos deben pasar por una máquina de Rayos X.

Además, desde el final de la primera vuelta, las salas de prensa no dan abasto para todos los comunicadores, por lo que muchos deben sentarse en el suelo, con las máquinas en las piernas, sin tomas de corriente ni conexiones de red para Internet.

Nuevo robo se suma a los denunciados por un grupo de corresponsales chinos que fueron asaltados en su carro, al de un grupo de reportes portugueses y españoles en su hotel, y un enviado brasileño en un centro comercial.

GABRIEL MELUK ENVIADO ESPECIAL DE EL TIEMPO JOHANNESBURGO.

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