Bogotá sigue en recuperación: le ganó 2-1 al complicado Rionegro
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Bogotá sigue en recuperación: le ganó 2-1 al complicado Rionegro

El triunfo pudo haber sido más holgado, pero David Silva erró un penalti en los últimos minutos del encuentro.

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27 de mayo 2010 , 01:11 p. m.

Como había ocurrido hace contra Atlético La Sabana, Bogotá volvió a mostrar una buena cara futbolística, con orden en defensa, alternativas en ataque, contundencia y buen manejo del balón. Con este triunfo, el equipo dirigido por Oswaldo Durán llegó a 20 puntos (41,7 por ciento de rendimiento) en la tabla de posiciones del Torneo Postobón 2010 y se acercó al grupo de los ocho mejores. Los antioqueños, por su parte, contabilizaron la tercera derrota de la campaña, segunda en condición de visitantes, y 4 puntos del líder Itagüí, que sorpresivamente cayó en su patio.

 

Tal y como se esperaba, por la calidad de los rivales en contienda, el partido disputado en el estadio Alfonso López Pumarejo, de la Universidad Nacional, fue movido desde el pitazo inicial. Bogotá, fiel a su estilo y costumbre, salió a buscar el arco rival y Rionegro no se quedó atrás, por lo cual los aficionados tuvieron la oportunidad de vivir emociones desde el arranque.

Inclusive, muy pronto se escucharon los gritos de gol, cuando a penas a los 6 minutos el paisa Mauricio Marín abrió la cuenta. Fue una pifia defensiva del local, que dio demasiadas ventajas en su área, y una  viveza del atacante, que apareció fantasmagóricamente por entre los zagueros centrales para eludir al arquero Luis Fernando Valencia y anidar el balón en el pórtico capitalino.

Un gol que parecía condicionar el resto del partido, pero que en realidad lo que consiguió fue despertar al dueño de casa. A partir de ese momento, Bogotá estuvo más atento y, sobre todo, más decidido para ir al ataque. Por eso, así mismo, no se demoró demasiado en conseguir el empate, logrado a los 16 minutos por intermedio de Óscar Méndez, el jugador que se ha convertido en solución ofensiva en esta época de carencias.

El veterano aprovechó una habilitación a espaldas de los zagueros centrales visitantes, ganó en velocidad, encaró al arquero Juan Carlos Patiño y lo venció con remate cruzado.

 

Con la paridad, el conjunto de Wiston Cifuentes se vio obligado a replegarse un poco, porque se dio cuenta de que su rival tenía con qué agredirlo. Entonces, el visitante tomó algunas precauciones y comenzó a jugar de contragolpe. Bogotá, por su parte, entendió que si bien había que respetar a su encopetado contendor, también había un camino para derrotarlo.

Y, claro, la principal obligación, por su condición de local como por su posición en la tabla, era para los amarillos. En el resto del primer período, se dieron algunas opciones alternadas que exigieron a los goleros, que respondieron con acierto.

 

En la parte complementaria, Rionegro salió algo conservador, a la expectativa de la propuesta de Bogotá y, claro, intentando aprovechar cualquier espacio que el dueño de casa abriera para dar un nuevo golpe. El conjunto capitalino, según el estilo marcado por el técnico Durán, atacó insistentemente por las bandas y buscó con paciencia el balonazo oportuno a la espalda de los zagueros.

En una jugada de ese estilo, precisamente, llegó el segundo gol, el de la ventaja y la tranquilidad. Wílder Guisao ganó en velocidad por la derecha, lanzó el centro al segundo palo y Méndez, otra vez, ahora de cabeza, la anidó en el pórtico con manifiesta complicidad del portero Patiño, al que el balón se le escurrió entre las manos como mantequilla caliente.

 

La reacción del visitante no se hizo esperar, pero fue estéril, entre otras cosas porque en el momento crucial sufrió la expulsión de Mario García, por roja directa (falta desde atrás). Motivado por el resultado y muy concentrado, Bogotá repelió todos los intentos de Rionegro y, más bien, estuvo cerca de aumentar la cuenta. La opción más clara se produjo a los 42 minutos, cuando Guisao fue derribado en el área por Sebastián Arias y el árbitro nortesantandereano Jorge Guzmán pitó penalti.

El cobro lo asumió David Silva, pero su disparo, con más colocación que potencia, fue adivinado por Patiño, que evitó la caída de su arco. Y ya no quedaba tiempo para más, así que con algo de sufrimiento Bogotá celebró una victoria que necesitaba con urgencia.

 

El próximo miércoles 2 de junio, cuando se cumpla la decimaséptima fecha del Torneo Postobón 2010, luego de la jornada electoral del fin de semana, Bogotá estará en Tunja para enfrentar a Patriotas. Mientras tanto, Rionegro regresará a su casa para esperar la visita del Bucaramanga.
 

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