En el torneo de ascenso, Itagüí humilló a Academia (5-1), que sigue hundido en el frío sótano
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En el torneo de ascenso, Itagüí humilló a Academia (5-1), que sigue hundido en el frío sótano

El líder se aprovechó de un débil colero, que terminó desesperado, sin brújula y a merced de un rival que no le tuvo piedad.

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08 de mayo 2010 , 05:02 p.m.

El pasado fin de semana, cuando Academia cayó al último puesto de la tabla de posiciones del Torneo Postobón 2010, sus hinchas pensaron que ese era el final de un trágico vieja y que, entonces, sin posibilidad de ir más abajo, era la hora de comenzar la levantada. Con ese ánimo asistieron este sábado al estadio del Centro Urbano de Recreación (CUR) de Compensar, pero se llevaron otra terrible decepción: su equipo fue goleado y humillado por un rival que demostró que la cada vez más grande distancia que hay en la clasificación no es fruto de la casualidad o un mero dato estadístico.

 

Fue, sin duda, la peor presentación de los 'mandarinas' en este aciago 2010. A pesar del esfuerzo y el sacrificio de algunos de los jóvenes del conjunto dirigido por Bernardo Redín, Academia fue un equipo sin alma, sin brújula, sin orden, sin fútbol. Todo lo contrario a un Itagüí serio, aplomado, con una clara estrategia, con orden y disciplina y, sobre todo, con argumentos futbolísticos variados. De esta manera, la fría tarde bogotana se convirtió en un suplicio no solo para los jugadores locales, para todos los integrantes del elenco, sino también para sus desconcertados hinchas.

 

Tal y como ha ocurrido a lo largo de la campaña, 13 partidos, los terribles errores defensivos fueron el gran dolor de cabeza para los hombres de Redín, que desde el banquillo técnico poco o nada pudo hacer para evitar la humillación. Además, otra vez quedaron en evidencia las grandes carencias ofensivas, sin un volante creativo de verdad, sin volantes que se desdoblen y lleguen al área contraria, sin laterales que se lancen al ataque y, para colmo, sin delanteros de área. Un preocupante cuadro clínico al que todavía no le han encontrado el remedio adecuado y que este sábado fue perfectamente aprovechado por su contendor.

 

Itagüí se puso en ventaja a los 14 minutos gracias a un error del zaguero John Sandoval, que al tratar de rechazar solo consiguió habilitar a Luis Alfonso Páez y, de paso, descontrolar a su arquero Alejandro Niño. Una jugada infortunada que marcó lo que iba a ser el resto del partido. Academia empató a los 22, a través de un tiro penalti cobrado por Juan Camilo Mejía luego de una falta de Heriberto Velandia sobre el frágil Orlando Guerrero. Sin embargo, la alegría duró poco, pues a los 29 el visitante volvió a irse en ventaja, esta vez con anotación de Camilo Campo, tras genial desborde de Cléider Alzate entre tres rivales y el consabido 'pase de la muerte'.

 

Pasada la primera media hora de juego, Redín intentó recomponer la marcha del juego con el ingreso del volante Wilson Prado en lugar del zaguero Sandoval. Como lo había hecho frente a Valledupar, hace dos semanas, arrancó con línea de tres en defensa y en pleno partido pasó a jugar con cuatro, sin cumplir el objetivo previsto. Si bien Itagüí no era un aluvión en ataque, cada vez que se acercaba a los predios de Niño causaba zozobra, mientras que Academia a duras penas podía entrar al área de Roberto Mosquera.

 

En el segundo período, el local dispuso de espacio y pelota, pero no supo cómo agredir a su rival. El visitante, con oficio y paciencia, esperó ordenado y desarmó cada uno de los intentos 'mandarinas', mientras que en ataque les hizo pasar una tarde de pesadilla a los defensores locales con la movilidad y la velocidad de Alzate. A medida que transcurrían los minutos y el empate no llegaba, Academia entró en el desespero, perdió el libreto, se fue desbocado al ataque y abrió los espacios gracias a los cuales Itagüí lo liquidó en el contragolpe.

 

El 3-1 llegó a los 35 minutos, en una veloz réplica conducida por el lateral Fernando Monroy y concluida acertadamente por Alzate. Antes de que Academia pudiera reaccionar, a los 83, en una jugada colectiva, con múltiples toques, el que apareció para fusilar al impotente Niño fue Carlos 'Ganiza' Ortiz, que apareció como centro delantero para aportar su cuota ofensiva. Y a los 90 cerró la cuenta Jorge Aguirre, en una jugada de similares características.

 

El pitazo final significó un alivio para Academia y sus hinchas, pues el sufrimiento se detuvo, mas no la humillación. El conjunto bogotano continuó enterrado en el último puesto y su respuesta futbolística cada vez es peor. Para colmo de males, el equipo ahora juega peor que como lo hacía con Jorge Serna, el técnico con el que arrancó la campaña. Y, por si todo esto fuera poco, no se vislumbra una solución cuando todavía restan cinco jornadas y la debacle puede llegar a proporciones insospechadas.

 

El próximo fin de semana, cuando se cumpla la decimacuarta fecha del Torneo Postobón 2010, Academia irá a Tunja para visitar al Patriotas, mientras que Itagüí regresará a casa para exhibir su liderato frente a Centauros.


Carlos Eduardo González Ll.
Corresponsal Futbolred.com
Bogotá

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