Flamengo y Universidad de Chile acordaron jugar mañana el partido aplazado de la Libertadores
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Flamengo y Universidad de Chile acordaron jugar mañana el partido aplazado de la Libertadores

El encuentro fue aplazado por las lluvias que castigaron esta semana a la ciudad de Río de Janeiro, informó el club brasileño.

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07 de abril 2010 , 09:10 a. m.

Representantes de ambos equipos y de la Conmebol visitaron las instalaciones del estadio Maracaná, que ayer amaneció parcialmente inundado por el diluvio, y firmaron un documento en el que aceptaron jugar mañana este partido que debería haberse celebrado la noche de este miércoles.

Según el deseo de los clubes, el encuentro será celebrado a las 16.00 horas (19.00 GMT) en el mismo estadio Maracaná, donde todavía trabajan los obreros para revisar el estado de la red eléctrica del campo y para retirar el barro que inundó los vestuarios y los túneles de acceso al campo.

El partido corresponde a la cuarta jornada de la segunda fase de la Libertadores y servirá para dirimir la punta del Grupo 8 que ahora ocupa el Universidad de Chile con siete puntos, uno más que los brasileños.

Tan solo falta la autorización del gobierno regional de Río de Janeiro, que anunció que va a aguardar hasta la noche para tomar una decisión al respecto.

La secretaria regional de Deporte, Turismo y Ocio, Márcia Lins, afirmó a la televisión local que el gobierno "va a hacer todos los esfuerzos" para que se realice el partido y dijo que está sopesando dar el visto bueno en función del estado del campo y de sus aledaños.

"Si no hay problemas en los equipamientos y tenemos la garantía de seguridad necesaria, tomaremos la decisión (de autorizar el partido) hasta el fin del día. Es necesario tener precaución para recibir al público. Hay calles cortadas, es una cuestión de funcionamiento de la ciudad", argumentó.

Las intensas lluvias que cayeron en la región entre el lunes y el martes provocaron 113 muertos y 60 desaparecidos, según el último balance de las autoridades.

Durante el martes, Río de Janeiro y las ciudades vecinas estuvieron sumidas en el caos y el ayuntamiento pidió a la población que permaneciese en casa.

La lluvia bajó un poco y la situación empezó a normalizarse, aunque los bomberos y equipos de rescate aún buscan víctimas desaparecidas y trabajan para drenar algunas áreas inundadas.

EFE

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