¿La noche y el escándalo, una constante en el futbolista colombiano?
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¿La noche y el escándalo, una constante en el futbolista colombiano?

Carlos Bacca, del Junior, se peleó con un hincha en Puerto Colombia, Atlántico; mientras que en Tunja, un celador señaló a Charles Monsalvo, del Chicó, de agredirlo en estado de embriaguez.

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25 de marzo 2010 , 07:33 a.m.

Parecen casos aislados, pero con cada vez más frecuencia los jugadores profesionales de nuestro país 'saltan' de las páginas deportivas de los principales diarios o de las secciones de deportes de los noticieros de televisión para con sus actos más allá de las canchas gastar tinta y robar cámara en las secciones judiciales.

El caso de Bacca, en la Costa Atlántica, es el más reciente. Esta joven figura del equipo barranquillero, llamado a suceder como goleador a Téofilo Gutiérrez, fue acusado por Hermes de la Cruz de una supuesta agresión en un bar ubicado en Puerto Colombia.

El atacante habría llegado allí el sábado pasado después de la media noche, tras la derrota de su equipo 0-3 frente al Real Cartagena, y ante algunos reclamos atacó a puños a De la Cruz. De inmediato el escándalo se armó en Barranquilla y ante los interrogantes de la prensa, Bacca solamente dijo: "Eso son cosas que se dan por envidia".

Al episodio del deportista al servicio del Junior ahora se suman las manifestaciones de Julio Valbuena, portero de la Ciudadela Comfaboy, en la capital boyacense. Valbuena afirmó que el pasado martes 9 de marzo recibió una paliza por parte de Charles Monsalvo, joven jugador del Boyacá Chicó.

"El hombre estaba muy borracho y se molestó mucho cuando le solicité, por petición de varios residentes del conjunto, que le bajara a la música. Entonces él, junto con el amigo con el que habían llegado en un taxi, me cogieron a golpes", relató Valbuena a 'Boyacá 7 Días' sobre lo sucedido.

El celador confirmó que ya interpuso una demanda en contra del jugador en la Fiscalía y que existe un video que fue grabado con la cámara de seguridad del conjunto donde se observa claramente lo sucedido.

Ciro Ochoa, administrador del conjunto residencial señaló que las quejas por contra este jugador y otros más que habitan allí son constantes debido a que ponen el equipo de sonido a todo volumen a altas horas de la noche.

Ochoa agregó que de todas formas la petición unánime de las familias que habitan en los 120 apartamentos que conforman el conjunto es que los jugadores se vayan de allí.

Pero la indisciplina de los futbolistas no es tema de hoy. El 2009 estuvo marcado por graves incidentes con hombres como Cristian Marrugo, del Tolima, y Javier Flórez, del Junior. Eso sin contar con la muerte en un accidente automovilístico de Herman Córdoba Rentería, del Huila, cuando regresaba de Rivera a Neiva a altas horas de la noche y después de haber jugado un partido del torneo profesional colombiano.

Marrugo, por ejemplo, a la madrugada del 15 de diciembre del año anterior se estrelló en su vehículo, un Mazda 3 de placas NAJ-593, contra un árbol en la ciudad de Ibagué. El parte médico indicó que el volante cartagenero iba en alto estado de embriaguez e incluso una despedida de año que tenía prevista el ex senador Gabriel Camargo Salamanca, dueño del club tolimense, se aplazó por dicho acto.

Flórez, por su parte, el 5 de julio de 2009 asesinó a un joven electricista en Soledad, Atlántico. El mediocampista costeño también estaba alicorado y actualmente paga una indemnización a los familiares de la víctima.

No son hechos exclusivos de nuestro medio. Otros futbolistas con reconocimiento nacional e internacional también se han visto involucrados en escándalos y en problemas judiciales de gravedad. Ese es el caso de Jairo Castillo, actualmente en el Godoy Cruz argentino, quien en el mes de agosto de 2001 conducía embriagado una lujosa camioneta en Cali y al estrellar un taxi le causó la muerte a las  hermanas Claudia y Katherinne Ojeda Viana.

Además son conocidos y públicos los actos de indisciplina en las calles de Tuluá de Faustino Asprilla en sus momentos de fama absoluta cuando era estrella del Parma, de Italia, o del Newcastle, de Inglaterra, y de la Selección Colombia de mayores.

No obstante y a pesar de que en los clubes profesionales los técnicos tratan de brindar una formación integral a los deportistas, en nuestro país algunos de los jugadores que participan en el torneo de primera división no paran de protagonizar hechos bochornosos y que solamente logran empañar su imagen ante la opinión pública y perjudicar en muchos casos las que podrían ser carreras brillantes más allá de las fronteras nacionales.

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