Marlon Díaz, con 14 goles, fue el máximo goleador de la Copa Premier II
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Marlon Díaz, con 14 goles, fue el máximo goleador de la Copa Premier II

Tal y como había ocurrido en el primer semestre, cuando tres jugadores lideraron la lista, Marlon Díaz, de Bucaramanga, y Erwin Carrillo, de Unión Magdalena, fueron los máximos anotadores del torneo.

01 de enero 2010 , 10:02 a.m.

Esa no fue la única coincidencia: Bucaramanga, el mejor equipo de la Copa Premier 2009 a la luz de las estadísticas (aunque el título y el ascenso directo a la Primera División fueron para Cortuluá) aportó dos de los mejores cañoneros de la temporada. En el primer semestre fue Humberto Segundo Osorio Botello, que marcó 11 tantos; en el segundo, Díaz, que gritó en 14 ocasiones. Ambos eran desconocidos al comienzo del año y surgieron gracias a su permanente romance con la red.

 

Disputados los 28 partidos de la Copa Premier II (18 de la fase de clasificación, 6 de cuadrangulares, 2 de la final y 2 de la gran final del año), Díaz y 'El Alpinito' Carrillo se distinguieron como los artilleros más efectivos. A la hora de entregar los premios, sin embargo, los honores fueron para el santandereano, que disputó más partidos que el samario, cuyo equipo fue eliminado en los cuadrangulares. Y una gran noticia para Bucaramanga, que temió perder su poderío ofensivo cuando Osorio Botello abandonó las toldas 'leopardas' en medio de una polémica para recalar en el Cúcuta Deportivo, un primo cercano.

 

La gran figura de Bucaramanga en esa campaña del primer semestre, de excelente nivel en la fase de clasificación y de paupérrimos resultados en los cuadrangulares, fue Osorio Botello. Este delantero de 1,75 metros de estatura y 77 kilos de peso nació en Valledupar (Cesar) el 24 de junio de 1988 y se formó en las divisiones inferiores del América de Cali, club en el que debutó en 2006. El año pasado estuvo vinculado al Estudiantes de Mérida de Venezuela antes de recalar a comienzos de esta temporada en el conjunto de la ciudad bonita.

 

Pero, luego de marcar 11 tantos y compartir honores con Francisco Alonso Villalba, de Cortuluá, y Óscar Eduardo Rodas, de Juventud, el vallenato abandonó abruptamente el grupo dirigido por Jesús 'Kiko' Barrios. La posibilidad de jugar en la A, gracias a una oferta del onceno 'motilón', le hizo dejar atrás el contrato firmado y ponerse a órdenes del técnico Jorge Luis Pinto. El jugador creyó tocar el cielo con las manos y el cuadro 'leopardo' pensó haber perdido su poder goleador.

 

Sin embargo, el delantero cesarense apenas si jugó en Cúcuta y, producto de su condición de suplente en la mayoría de encuentros, volvió al ostracismo. En cambio, en Bucaramanga se le abrieron las puertas a un nuevo goleador, este sí de la casa, este sí comprometido con la causa: Marlon Francisco Díaz Chacón. Con solo 19 años, este zurdo santandereano hizo olvidar rápidamente al vallenato y, de paso, se convirtió en la esperada solución goleadora.

 

Once de sus 14 goles fueron en casa, donde la hinchada 'leopardao' lo adoptó como ídolo y marcó igual número en el primer tiempo y en el segundo tiempo: 7 en cada uno. Barranquilla, Centauros, Itagüí, Juventud, Palmira y Valledupar fueron los equipos que más lo sufrieron, con sendos dobletes a cada uno; los dos restantes gritos fueron contra Patriotas y Real Santander. Tras sufrir una inoportuna lesión en el tobillo (se lesionó solo, durante un entrenamiento), quedó al margen en la recta final del torneo.

 

Reapareció en los duelos finales contra Cortuluá, con la ilusión de anotar el tanto que le permitiera ser goleador en solitario del torneo y, sobre todo, ser el protagonista del ascenso de su equipo a la máxima categoría del fútbol profesional colombiano. Sin embargo, el destino le deparó dos duros golpes: en la más clara oportunidad que tuvo, erró un penalti a los 2 minutos del partido de vuelta, un gol que seguramente le hubiera cambiado el rumbo a esa partido (terminó 1-1). Además, Bucaramanga quedó condenado a disputar la Promoción, frente al duro Deportivo Pereira.

 

Como Díaz, 'Alpinito' Carrillo vivió la mayor parte de sus tardes de gloria como local, en el estadio La Independencia, de Tunja. Diez de su 14 tantos se cantaron allí. Del total, fueron 6 como local y 8 como visitante, con una víctima predilecta: el Real Santander. El conjunto de Floridablanca encajó 4 goles con el sello del delantero samario, nacido el 25 de junio de 1983. Les anotó 2 a Bogotá, Bucaramanga, Centauros y Palmira y uno a Barranquilla y Valledupar.

 

Carrillo se inició en las divisiones inferiores del Unión Magdalena, club en el que militó en 2004 y 2005, con un intervalo en el Deportivo Cali. En 2006 pasó al Once Caldas y luego, en 2007, jugó un semestre en el Atlético Junior, antes de regresar al equipo original. Este año pasó al Patriotas, bajo la conducción técnica de su coterráneo Eduardo Julián Retat, donde confirmó sus dotes como goleador, pero no consiguió evitar la penosa eliminación en la fase regular.

 

El tercer lugar del registro fue para Alexánder Mosquera, de Rionegro, que anotó 11 tantos (5 como local y 6 como visitante; 4 en los primeros tiempos y 7 en los segundos). Debutó en el torneo de ascenso en 2007, con el Girardot FC, antes de vincularse este año a los 'leones del oriente'. Apenas el onceno rojiblanco fue eliminado en la Copa Premier, viajó a Guatemala para vestir los colores del Juventud Retalteca. Es un morocho corpulento, de gran potencia y fuerte remate.

 

Con características muy parecidas, aunque mucha más experiencia, el cuarto puesto de la estadística lo ocupan Wilberto Cosme, de Bogotá, y Célimo Polo, de Centauros, ambos con 10 goles. 'Cachetes' Cosme (5 goles como local y 5 como visitante, 3 en los primeros tiempos y 7 en los segundos) es oriundo de Padilla (Cauca), donde nació el 22 de julio de 1984. Antes del cuadro capitalino, militó en Real Cartagena y Atlético Huila. Su víctima preferida fue Valledupar, al que le convirtió 3 goles (dos a Barranquilla, Bucaramanga y Rionegro y uno a Itagüí).

 

Polo (6 goles como local y 4 de visitante, 6 y 4 en cada período de juego) también es caucano, pero del municipio de Caloto, donde nació el 27 de agosto de 1982. En la primera división lució las camisetas de Nacional, Bucaramanga, Envigado y Tolima. Le anotó 3 tantos a Academia, 2 a Patriotas y Unión Magdalena y uno a Real Santander y Rionegro.

 

También con 10 anotaciones aparece Leandro Vargas, máximo referente de uno de los ataques más efectivos del torneo de ascenso: el del Unión Magdalena. Ocho de sus goles fueron en casa y los dos restantes, a domicilio, con idéntico balance de 5 y 5 en cada período de juego. Centauros, Cortuluá y Juventud, con 2; Academia, Expreso Rojo, Atlético La Sabana y Rionegro fueron los equipos que sufrieron su poder goleador.

 

Como hecho curioso, todos son centrodelanteros clásicos, esos delanteros pescadores en el área, temibles en ese rectángulo y rematadores certeros. Salvo Díaz y Carrillo, que son más bien livianitos, los demás son morochos y corpulentos. El caso es que en esta Copa Premier II todos se hermanaron en el gol y fueron los protagonistas de las mayores alegrías de sus hinchas.

 

Carlos Mario Carbonero (Academia), Julián Mosquera (La Sabana), Juan Fernando Caicedo (Centauros) y Sergio Romero (Real Santander), con 9 goles cada uno, completaron el Top-10 de los máximos anotadores del segundo semestre en el torneo de ascenso. En total, 193 jugadores inscribieron sus nombres en la lista de goleadores, con 476 celebraciones. Las ocho restantes fueron para los protagonistas de la tabla alterna, la de los autogoles. Camilo Botero (Juventud), Dámaso Pichón (Barranquilla), Reinel Herrera (Dépor), Luis Antonio Grueso (Cortuluá), Hébert Rentería (Patriotas), Adolfo León Gómez (Alianza Petroelra), Julio Daniel Valero (La Sabana) y Ánderson Zapata (Itagüí) integraron este listado.


 

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