Con la Promoción, cayó el telón de la Primera B en la temporada 2009
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Con la Promoción, cayó el telón de la Primera B en la temporada 2009

La historia se repitió y puso a cada uno en el lugar que le corresponde. Deportivo Pereira jugará en 2010 en la Primera División y Bucaramanga lo hará, de nuevo, en la B.

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18 de diciembre 2009 , 11:43 a.m.

Por segundo año consecutivo, y tercero desde que la Promoción se instauró en 2006, el equipo que pretendía mantener la categoría ganó los dos partidos y frustró la ilusión del representante del torneo de ascenso. Antes, esa situación la habían vivido Rionegro y Valledupar, al igual que Academia, el único que al menos consiguió salvar un punto como local (fue en 2007, precisamente contra Pereira). Una vez más, la lógica se dio y no hubo espacio para la sorpresa.

 

"Estamos destrozados. Hicimos un gran esfuerzo y al final nos quedamos sin nada. Es increíble comprobar la diferencia que existe entre un equipo de la A y otro de la B", afirmó lacónicamente un directivo del Bucaramanga al concluir la fase de Promoción, con doble derrota para los suyos. Y eso que se trata de un conjunto con historia y tradición en la máxima categoría del fútbol profesional colombiano, que hace menos de 10 años supo representar al país en la Copa Libertadores.

 

Ciertamente, en el campo de juego, tanto en el partido de ida como en el de vuelta, la diferencia entre uno y otro fue de mucho más que de un gol. Por orden, por jugadores desequilibrantes, por jerarquía, por ambición y por condición física, Deportivo Pereira superó con creces al Atlético Bucaramanga. Los hinchas santandereanos estaban esperanzados luego de que su equipo eliminara a Millonarios y le diera dura batalla al Nacional en la Copa Colombia. Pero, ese fue nada más un espejismo, pues la realidad demostró que, por ahora, al equipo de Jesús 'Kiko' Barrios le faltan argumentos para llegar de nuevo a la Primera División.

 

La campaña que realizó Bucaramanga en el torneo de ascenso fue meritoria. Fue el equipo que más partidos disputó (52), en el que más partidos ganó (26), el de mejor rendimiento (57,1 por ciento), el más goleador (81). Fue, así mismo, el mejor local (73,1 por ciento de rendimiento) y el mejor visitante (41,0). En el joven Marlon Díaz, de solo 19 años, encontró al goleador del segundo semestre (14 tantos) y uno de los mejores de la temporada. Su problema fue que, a la hora de la verdad, cuando necesitaba ratificar esos argumentos en el terreno de juego, falló.

 

Los errores defensivos, que se hicieron más marcados en las fases finales a raíz de las suspensiones y lesiones, y el terrible desperdicio de claras opciones de gol (que en caso como el del partido de vuelta contra Cortuluá rayó en lo ridículo) dieron al traste con la ilusión. Además, pesaron demasiado la presión de la hinchada y los medios de comunicación y el trajín de los partidos domingo-miércoles-domingo. Y, para colmo, en los momentos cruciales los hombres de experiencia no dieron la talla y los jóvenes no pudieron con la responsabilidad.

 

Un cúmulo de lecciones para dirigentes, cuerpo técnico y jugadores del conjunto santandereano, que pueden ser capitalizadas para una campaña 2010 que se antoja bien complicada con rivales como Unión Magdalena, Itagüí, Rionegro, Centauros y el mismo Deportivo Pasto, que después de una década en la A regresó a su lugar de origen, la B. Triste final para una campaña llena de méritos, pero que por distintas circunstancias no pudo coronar el objetivo propuesto. Así, entonces, Bucaramanga, sin remedio, permanecerá al menos un año más en la categoría de ascenso.

 

Al Pereira de Óscar Héctor Quintabani, que también se vino a menos luego de salvar el descenso directo y entrar a los cuadrangulares, le queda el consuelo de haber alcanzado la meta básica propuesta. La labor cumplida en el segundo semestre fue sobresaliente, no solo por la cantidad de puntos que se acumularon, sino también porque se despertó de nuevo el fervor de una hinchada que no se acostumbra a esta clase de sufrimiento y, sobre todo, porque se mostraron jóvenes valores como Fernando Uribe, Fernando Cárdenas, Déiner Córdoba, John Lozano, Andrés Arroyave y Diego Arias, entre otros.

 

Fueron seis meses durante los cuales la marca Deportivo Pereira se revalorizó y, lo mejor de todo, se sentaron las bases para vivir un 2010 sin tantas afugias, sin el dramatismo de huirle permanentemente a la sombra del descenso. Ahora, a descansar para regresar al trabajo con las pilas recargadas en enero a enfrentar una campaña que, sin duda, promete tantas o más emociones que la que acaba de concluir con éxito. Sonó el último pitazo, se definió la suerte de los protagonistas y cayó el telón del torneo de ascenso en 2009.

 

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