Coritiba fue sancionado con la máxima pena en la historia del fútbol brasileño
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Coritiba fue sancionado con la máxima pena en la historia del fútbol brasileño

Perdió el derecho de jugar en casa durante 30 jornadas, debido a los incidentes violentos protagonizados por sus hinchas hace diez días, durante la última jornada del Campeonato Brasileño.

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16 de diciembre 2009 , 03:39 a.m.

La sanción fue anunciada por el Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD) de Brasil, que también le impuso al club una multa por 610.000 reales (unos 348.570 dólares).

El club, que ya había sido castigado con el descenso a la segunda división por haber quedado entre los últimos cuatro clasificados en la Liga este año, tendrá que disputar todos sus partidos el próximo año fuera de casa, el estadio Couto Pereira, lo que dificultará su intento de regresar a la división de honor.

La suspensión también le impedirá usar el Couto Pereira en parte del 2011.

La sanción fue impuesta por los actos de vandalismo protagonizados por hinchas del club de la ciudad de Curitiba el 6 de diciembre pasado tras el empate que el equipo cedió en casa frente al Fluminense y que le significó la caída a la segunda división.

Inconformes con el descenso, un numeroso grupo de hinchas invadió la cancha del Couto Pereira, intentó agredir al árbitro del partido y a diferentes jugadores, y destruyó varios de los equipamientos del estadio.

Los vándalos, que arrancaron sillas y vallas metálicas, se enfrentaron con la policía en una pelea campal que dejó varios heridos, algunos de los cuales tuvieron que ser trasladados en helicóptero hasta hospitales.

La policía ha arrestado hasta ahora a una veintena de integrantes de un grupo de hinchas organizados identificados en las imágenes como los protagonistas de las escenas de violencia.

Las investigaciones también han mostrado de que el Coritiba ya había sido informado de las amenazas de los hinchas de protagonizar incidentes en el día del partido contra el Fluminense incluso si el club se salvase de caer a la segunda división.

"Teníamos que imponer una sanción ejemplar. Lo que se vio en el Couto Pereira, con responsabilidad indiscutible del club, no puede repetirse nunca más en el fútbol brasileño", advirtió el vicepresidente del tribunal, Paulo Valed.

La sanción fue determinada por unanimidad de los cinco miembros del tribunal, que también determinó una suspensión de 720 días para el jefe de seguridad del Coritiba, Oswaldo Dietrich, a quien las imágenes del conflicto muestran pateando a un hincha y golpeando a un miembro de la comisión técnica del Fluminense.

El presidente del Coritiba, Jair Cirino, afirmó que el club presentará un recurso para intentar reducir la sanción y admitió que la suspensión significará un duro castigo para el Coritiba, que quedará limitado en la recaudación y en desventaja frente a sus rivales en la segunda división.

Un posible juicio de apelación se celebraría el próximo año.

Río de Janeiro
EFE

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