Erwin Carrillo, con 20 goles, fue el máximo goleador de 2009 en el torneo de ascenso
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Erwin Carrillo, con 20 goles, fue el máximo goleador de 2009 en el torneo de ascenso

Gracias a su muy buena producción del segundo semestre, con 14 dianas, el samario se distinguió como el delantero más efectivo del torneo de la B en Colombia.

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14 de diciembre 2009 , 03:43 a.m.

La principal novedad de la tabla de goleadores de la Copa Premier fue la presencia de varios jóvenes jugadores que apenas se abren camino en el difícil mundo del fútbol profesional colombiano. Son ejemplo de ello Sergio Romero (Real Santander), Óscar Eduardo Rodas (Juventud), Marlon Díaz (Bucaramanga) y Francisco Alonso Villalba (Cortuluá), entre otros. En total, 307 jugadores se inscribieron en la lista y hubo 14 autogoles.

Con trayectoria en Unión Magdalena, Cali y Once Caldas, en la Primera División, 'El Alpinito' Carrillo es un goleador conocido. Fue llevado al Patriotas por el técnico Eduardo Julián Retat, que sabía de sus bondades desde las divisiones inferiores del elenco samario. Si bien el equipo quedó muy lejos de las expectativas creadas, especialmente en este segundo semestre, el rápido delantero cumplió con su cuota: anotó 20 de los 50 goles del conjunto tunjano, es decir, el 40 por ciento.

En el primer semestre, cuando Patriotas llegó a los cuadrangulares, la producción de Carrillo dejó que desear: cantó solo 6 goles. Sin embargo, de manera curiosa, en el segundo capítulo de la temporada, en el que su equipo no pasó a la fase semifinal, el goleador samario sacó a relucir toda su artillería y se manifestó con 14 tantos.

Un triste consuelo para el conjunto que, sin duda, poseía la mejor nómina del torneo de ascenso, pero que a la hora de la verdad terminó convertido en un espectador más.

Velocidad, diagonales endemoniadas, viveza y remate certero son algunas de las principales características de este goleador que, sin duda, tiene pasta para sobresalir en cualquier equipo de la A.

Lo más irónico de todo es que su producción pudo ser mejor, si Patriotas hubiera clasificado a los cuadrangulares en este segundo semestre, en el que Carrillo estaba enchufado.

En todo caso, con 6 partidos que la mayoría de sus rivales, 'El Alpinito' logró adueñarse del Botín de Oro que lo distingue como el máximo goleador de la temporada 2009 en el torneo de ascenso.

El segundo lugar fue para uno mucho menos conocido: el santandereano Sergio Romero. El centro delantero de Real Santander es una de las más gratas apariciones de este año en la Copa Premier, especialmente en un fútbol como el colombiano, anémico de goleadores de nivel internacional.

Ocho tantos en el primer semestre, en el que su equipo no avanzó a los cuadrangulares y 9 más en el segundo, en el que el conjunto albo hizo historia al clasificar por primera vez a la fase semifinal, fueron su registro estadístico.

A diferencia de Carrillo, que se mueve por todo el frente de ataque, Romero es más un 9 clásico, es decir, un jugador de área. Lo que algunos llaman un 'pescador'. Eso no significa, sin embargo, que sea tosco o limitado, simplemente que donde mejor se siente es en la zona de los 16,50 metros.

Va bien al cabezazo y maneja ambos perfiles, una gran ventaja para cualquier delantero. Si se reconoce a Real Santander como el equipo revelación de la temporada 2009 en el torneo de ascenso, hay que hacer también una mención especial para Romero, una de las nuevas caras del gol en el fútbol doméstico.

La tercera casilla le correspondió a un jugador cuyo nombre es familiar para los aficionados de la máxima categoría, pero que no había mostrado antes sus dotes de goleador. Se trata de Óscar Eduardo Rodas, de Juventud.

Surgido de la cantera de Independiente Santa Fe, en el cuadro albirrojo no gozó de mayores oportunidades y tampoco pudo aprovechar las escasas que le dieron. Entonces, no hubo más remedio que buscar nuevos horizontes para exhibir su calidad y este 2009, en las filas del tercer cuadro bogotano en la B, se destapó.

El jugador acreditó 16 tantos, 11 de ellos convertidos en el primer semestre. A diferencia de Carrillo y Romero, cuyos equipos estuvieron en una de las dos fases semifinales de la temporada, los goles de Rodas fueron conseguidos únicamente en la campaña regular.

Sin duda, una gran ventaja para sus rivales y, también, un argumento que habla muy bien de su capacidad. En la primera parte de la campaña, además, igualó en lo más alto de la tabla de cañoneros al lado del costeño Humberto Osorio, de Bucaramanga, y de Francisco Villalba, de Cortuluá.

El cuarto escalón le correspondió a Marlon Díaz, de Bucaramanga, flamante goleador del segundo semestre. Fue en este período en el que el joven santandereano, de apenas 19 años, mostró su clase, pues en la primera parte de la temporada estuvo relegado justamente por Osorio. Sin embargo, la polémica salida del vallenato, que recaló en el Cúcuta Deportivo, le abrió las puertas a Díaz, que no desaprovechó la oportunidad.

El zurdo fue el máximo anotador en el equipo más goleador de toda la campaña, algo que no es poco. Como Romero, es un delantero de área, aunque él no maneja el perfil derecho. Es un buen cabeceador y uno de esos atacantes difíciles de marcar, por su movilidad y viveza.

En el primer semestre solo convirtió un gol, mientras que en el segundo, gracias a la confianza que le brindó el técnico Jesús 'Kiko' Barrios, llegó a 14; y eso que estuvo lesionado en los cuadrangulares y, por eso, se perdió varias fechas.

El Top-5 de la temporada lo comparten, con 14 goles, Juan Fernando Caicedo, de Centauros, y Francisco Alonso Villalba, de Cortuluá. Caicedo, de 20 años y oriundo de Carepa (Antioquia), fue vital en el segundo semestre para permitir que su equipo regresara a los cuadrangulares después de un año de ausencia. Villalba, de 25 años, brilló en el primer semestre, que ganó su equipo luego de una cerrada final contra Itagüí.

Altos, corpulentos, potentes, Caicedo y Villalba fueron verdaderas pesadillas para las delanteras contrarias. Son de esos delanteros que nunca dan por perdido un balón, que van bien en el juego aéreo y que no temen rematar al arco contrario desde fuera del área.

Personalidad y olfato goleador fue lo que les permitió sobresalir en esta temporada, pese a algunos altibajos sufridos. Villalba, por ejemplo, no pudo actuar en la gran final, contra Bucaramanga, por encontrarse lesionado.

Wilberto Cosme, de Bogotá; Óscar Darío Londoño, de Itagüí, y Wálter de Jesús Franco, de Unión Magdalena, con 13 goles; Humberto Osorio, de Bucaramanga; Pablo Andrés Jaramillo, de Cortuluá, y Alexánder Mosquera, de Rionegro, con 10, completaron el Top-10 de máximos goleadores de la temporada 2009 en el torneo de ascenso.

Los otros delanteros que acreditaron doble dígito en su cuenta goleadora fueron Santiago Silvera, de Bucaramanga; Célimo Polo, de Centauros, y Leandro Vargas, de Unión Magdalena.

Carlos González Ll.
Especial para FUTBOLRED

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