Blanco, Murillo y Quiñónez, apellidos famosos en la Selección Colombia Sub-17
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Blanco, Murillo y Quiñónez, apellidos famosos en la Selección Colombia Sub-17

Recuérdelos bien: el primero del Cúcuta y los otros dos del Deportivo Cali fueron los encargados de convertir los goles contra Argentina en el triunfo 3-2 en Ijebu Ode, Nigeria.

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05 de noviembre 2009 , 11:32 a.m.

"Recibí el pase de Steven Mendoza y al segundo palo pude definirla muy bien y hacer el 3-2 de la victoria". Así, simple, es el recuerdo de Quiñónez sobre el gol del triunfo nacional. "La verdad esos dos primeros goles nos cayeron muy mal, pero en la segunda parte, igual que contra Gambia sacamos esa energía y esa actitud que siempre hemos hablado que debemos tener, y remontamos el marcador adverso contra un equipo que es muy fuerte. Gracias a Dios conseguimos la victoria".

¿Por qué costó tanto?

De pronto hubo un poco de nervios, de ver el marcador adverso. Siempre tenemos ansiedad al dar el pase, queremos la victoria y hay ansiedad. Pero debemos tener calma y actitud.

¿Qué pensó en ese instante?

La verdad en ese momento estaba firme, con frialdad acerté gracias a Dios y fue una felicidad de nosotros acá y ustedes allá.

¿Quién vino a su mente?

Es que en ese momento uno es feliz, feliz, feliz. Uno no vuelve a vivir un momento así y siempre tuve a mi familia presente.

El 2-2 no era nuestra suerte...

La verdad no pensamos en frenar, atacamos, siempre atacamos para no llegar a esas instancias, los nervios de los penaltis. Y atacando remontamos ese 2-2 y eso sin contar el penalti errado cuando íbamos 2-1.

¿Les dieron ejemplo a los mayores?

Eso es lo que siempre el profesor nos pide: fútbol, actitud, entrega. Esos conceptos los manejamos. Cuando no podemos con los tres, al menos hay que tener dos. Gracias a Dios se nos ha dado, ahorita estamos felices, de todos modos hemos conseguido una victoria importantísima y ojalá en el próximo partido sea igual.

El próximo será el domingo, contra Turquía. Pero esa será otra historia. La que hoy se cuenta es la de un grupo de guerreros que contra todos los pronósticos y a pesar de la juventud, sabe bien lo que significa ser parte de una selección Colombia.

Defensa con gol

Jeison Murillo suele ponerse la camiseta del Cali. Pero cuando se pone la de la selección es cuando más grande se ve y se siente. En sus pies estuvo el gol del descuento colombiano contra Argentina (2-1), ese que devolvió a la vida a la selección nacional ayer. "Eso se logra con garra y sacando lo que tiene cada uno. El equipo argentino estaba un poco cerrado, lo que habíamos planeado no nos salía muy bien, pero gracias a Dios y a la fortaleza del grupo se logró levantar después de un marcador que es muy mentiroso y se logró remontar, que es lo máximo aquí".

¿Nos pasamos en el juego fuerte? "No, a todo teníamos que ir a muerte y con la garra bien puesta", responde con firmeza este defensor. Esa misma confianza que sintió incluso antes del partido: "Desde el hotel algo me decía que llegaría el gol, lo quería celebrar porque era mi primer gol. Pero no se pudo porque fue el del descuento y tocó fue sacar el balón y empezar otra vez". El baile que tenía ensayado, "un bailecito de salsa cubana", se quedó ojalá para el domingo contra Turquía.

Blanco, el elegido

Al que le van a dar le guardan, dicen las señoras. Y funciona perfecto para Jean Carlos Blanco, el hombre que llegó de emergencia a la selección en el lugar de la estrella Edwin Cardona y que parece destinado a ser héroe nacional.

"Estuve en una preselección en Bogotá tres días. Luego no tuve más oportunidad pero se presenta esta situación y bueno, el fútbol es de oportunidades, pude aportarle al grupo y esperemos que en el próximo también lo pueda hacer", dijo emocionado el jugador cucuteño.

"En ese instante -el gol- primero que nada pensé en la definición: traté de acomodarme mejor porque mi pierna izquierda no es la más hábil; sé que al cruzarle el balón al arquero es muy duro para él y se me salieron las lágrimas en ese momento. Eso le daba la posibilidad al grupo de ir a penaltis pero eso era una loterí. Dios es muy grande y está con nosotros y por eso pudimos ganar", explicó.

"Este grupo viene de menos a más en todos los partidos", sentenció el atacante, quien le atribuye a su fe en el Divino Niño su buena estrella. Ahora Blanco ha puesto a pensar al técnico, pues se está ganando el puesto en la titular.

Ramiro Viáfara, en breve

El dolor de cabeza

"Lo más difícil fue remontar el marcador. Cualquier equipo en un mundial con una ventaja 2-0 no es fácil. Pero los jugadores lograron empatar y ponerse arriba y hay que felicitarlos por su carácter, su amor, su entrega, su aplicación en la cancha y por la fe que tuvieron ellos. Cuando se juega con esperanza las cosas tienen que salir"

Del primer tiempo... al segundo

"Primero nos costó vernos en desventaja en tan poco tiempo, Saiz se gana una amarilla arrancando, la cancha costó y los nervios, que no faltan en estos partidos. Ya en el segundo tiempo el equipo volvió a  su nivel. Les di confianza, seguridad, que crean en ellos, que se den cuenta que los argentinos y ellos son igual de buenos".

Cambios rápidos y oportunos

"Ese es el fútbol. Que entre un jugador faltando tan poco para que termine el partido y pueda hacer gol es una situación del trabajo, de la tranquilidad tal vez, la parte mental, esas cosas se dan y gracias a Dios todo salió bien".

Por qué no conformarse...

"Eso es lo que se ha venido trabajando siempre, trabajamos mucho la parte mental, es algo que yo siempre he aplicado: que cuando uno logra remontar un marcador así y ve que mentalmente el rival lo siente, pues hay que sacarle provecho y seguir adelante".

Un sueño

"Seguir con estas ganas y deseos de lograr cosas cada vez más grandes porque tengo la seguridad y al confianza de que podemos llegar hasta la final, si poenen ese carácter, esa personalidad y esa decisión de ganar siempre se puede pasar por encima del rival".

Jenny Gámez
ADN

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