Bogotá ganó, goleó y gustó frente a un muy pobre Rionegro: fue 4-0
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Bogotá ganó, goleó y gustó frente a un muy pobre Rionegro: fue 4-0

Una lección de fútbol ofensivo y contundencia fue la que le brindó el conjunto capitalino al antioqueño, que en todo caso sigue provisionalmente como líder del Cuadrangular A.

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24 de octubre 2009 , 01:12 p. m.

Después de un primer cuarto de hora complicado, en el que el visitante impuso las condiciones y manejó el balón, aunque sin crear jugadas de riesgo en el pórtico local, Bogotá se montó en el partido y le dio un repaso táctico y técnico al elenco que llegaba como líder e invicto.

En los restantes 75 minutos, el cuadro de casa fue infinitamente superior y pudo marcar varios goles más de los cuatro que celebró. El partido terminó con solo 19 jugadores en el campo, por las expulsiones de Jáder Romaña y Raúl Pinilla, de Bogotá, y Jonathan Lopera, de Rionegro.

Quizás traicionado por la ansiedad, por los nervios y por la urgencia de conseguir un triunfo para continuar con vida en procura del cupo a la final de la Copa Premier II, el conjunto de Oswaldo Durán (que observó el partido desde las tribunas del estadio Alfonso López, de la Universidad Nacional, por estar suspendido) tardó un cuarto de hora en encontrarle el rumbo al partido. Un período en el cual el visitante, que se plantó con una doble línea de cuatro y un solo delantero, aprovechó para manejar el balón.

Es que en esos minutos Bogotá se equivocó al intentar jugar en largo, con pelotazos frontales, una estrategia que facilitó la labor defensiva del rival.

Pero, cuando recuperó la memoria y volvió al libreto del toque, la triangulación, el desborde por las puntas y la aparición sorpresiva en el área, el local le pasó por encima, literalmente, a un visitante que nunca supo contrarrestarlo.

En ese período, Rionegro solo fabricó una opción de gol, a través de una 'chalaca' de Sebastián  Puerta que se estrelló en el horizontal.

La primera opción clara de Bogotá se produjo a los 25 minutos, luego de un desborde de Óscar Méndez por la izquierda y un remate errado de Wilberto Cosme. Con el arco a su disposición, el delantero falló porque el balón le picó antes de impactarlo y le pegó en la espinilla.

Sin embargo, un minuto más tarde logró el desquite. Un saque largo del arquero Andrés Mosquera que la defensa no pudo rechazar, el pique del balón superó a la defensa (error infantil e increíble para un equipo profesional) y le quedó a Cosme, que enfrentó a José Luis Asprilla y lo venció sin problemas.

Un gol que tuvo un gran efecto sicológico para el local. Con esa ventaja. Bogotá aplacó los nervios y empezó a desplegar su mejor fútbol. Con toque, desborde y remate, convirtió el área de Rionegro en una zona de candela, sin que el visitante pudiera hacer algo para evitarlo. El local no se conformó y, más bien, siguió de largo.

A los 32 minutos, aumentó la cuenta por intermedio de Sebastián Ramírez, que superó a Asprilla con remate esquinado luego de una gran habilitación de Harry Castillo.

Ramírez-Méndez-Castillo-Cosme fue el cuarteto ofensivo que se convirtió en una pesadilla para los 'leones del oriente', que en la tarde de este sábado fueron unos mansos gatitos en la capital de la República.

Cada vez que Bogotá cambió de ritmo y se asoció, desnudó las gruesas fallas defensivas de un Rionegro que, ni de lejos, mostró los argumentos que lo llevaron a ser el líder del grupo.

En la etapa complementaria, Rionegro intentó reaccionar, pero careció de argumentos futbolísticos. Mientras su zona defensiva hacía agua cada vez que Bogotá atacaba, los únicos que aparecían en el ataque eran Camilo Piedrahíta y Jair Mejía.

Sin embargo, estaban demasiado solos y distanciados en el terreno de juego y, por eso, nunca inquietaron a un Mosquera que estuvo muy seguro cada vez que fue exigido.

Para colmo, el visitante se quedó con 10 jugadores a los 14 minutos, cuando Jonathan Lopera vio la roja directa por una plancha que el árbitro metense Ervin Otero consideró jugada peligrosa sobre Méndez.

Una ventaja que Bogotá no tardó en explotar. Cuatro minutos más tarde, en otra gran jugada individual de Castillo, que eludió a tres rivales, Méndez marcó el 3-0 con tiro cruzado.

La sociedad Ramírez-Castillo-Méndez volvió a surtir efecto ante una defensa que parecía de concreto. De ahí en adelante, el local trató de manejar el balón, de desgastar a su desorientado rival y solo atacó por ráfagas con contragolpes que siempre causaron zozobra en predios antioqueños.

Los 10 últimos minutos, con partido resuelto, dejaron otras novedades para destacar. A los 35 minutos, el local Romaña se fue expulsado por doble amonestación, en una jugada que pareció una falta común y corriente (de hecho, quedó la duda de si, en verdad, hubo falta).

Luego, a los 41, Harry Castillo elevó la cuenta a 4-0 en una gran jugada individual dentro del área, tras recibir una precisa habilitación de Ramírez. Y, 60 segundos después, el árbitro Otero expulsó directamente a Raúl Pinilla, del local, al considerar que le había dado un codazo a Gustavo Rúa en una jugada de balón dividido.

Un triunfo inobjetable de Bogotá, que llega a 4 puntos y reaviva sus opciones en este Cuadrangular A. Rionegro, en cambio, fue una sombra en la capital de la República al punto que ni siquiera sacó a relucir el libreto de antifútbol y simulaciones que nos había mostrado la última vez.

El próximo fin de semana, con ocasión de la quinta fecha de la fase semifinal, Bogotá visitará a Itagüí Ditaires y Rionegro estará en la casa de Atlético La Sabana.

Carlos Eduardo González Ll.
Especial para FUTBOLRED

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