David Ospina fue el sacrificado en la goleada de Chile 2-4 sobre Colombia
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David Ospina fue el sacrificado en la goleada de Chile 2-4 sobre Colombia

El arquero antioqueño no tuvo mucho que ver en las anotaciones del equipo austral. Eso sí, sus saques de portería fueron errados y casi siempre se la entregó a los jugadores rivales.

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11 de octubre 2009 , 08:29 a.m.

David Ospina, seguramente, no olvidará este compromiso. En su cuarto partido como titular en el arco de la Selección Colombia recibió cuatro anotaciones, detuvo un par de jugadas ofensivas de los letales delanteros chilenos y se fue del campo llorando y abrazado por Camilo Zúñiga, precisamente el jugador que por su muy mala marca le hizo sufrir dos goles de contragolpe.

En los primeros minutos el arquero nacional no tuvo mayores intervenciones. Chile no se arrimó al arco nacional y su actuación pasaba desapercibida.

Pero todo cambió en dos minutos. En ese lapso y con Pedro Valdivia en el campo de juego, el conjunto chileno atacó con decisión. Fue al frente y ahí sí comenzó el autentico trabajo de Ospina.

En el primer gol recibido no tuvo mucho por hacer ya que Waldo Ponce cabeceó de manera correcta y aunque lo hizo muy cerca de su área chica, el defensor que actúa en Vélez Sarsfield le ganó la posición al delantero Jackson Martínez.

Luego, en el segundo, el guardavallas nacional salió a los pies del jugador Valdivia, pero no pudo quedarse con la pelota y, solo, apareció Humberto Suazo para, también de cabeza, aumentar el marcador.

Fueron dos minutos de terror para el combinado nacional. Fueron dos golpes certeros de los que nunca más se pudo levantar el equipo de Lara y Ospina, no pudo hacer mucho para evitar esas anotaciones.

Ya en la segunda parte y con el resultado adverso, Colombia debió jugarse en ataque y así fue como Ospina sólo fue respaldado por sus compañeros en defensa. En un par de acciones de contragolpe de Chile le atajó una muy clara a Suazo y luego, de manera espectacular, le atajó en doble remate a Suazo, nuevamente, y a Valdivia en remates a quemarropa.

Pero faltaban dos goles más por sufrir. Los de Valdivia y Orellana. En esas acciones Ospina no tuvo cómo atajar los impactos. Los jugadores chilenos, sin marca, aprovecharon las salidas irresponsables de Camilo Zúñiga quien se fue al ataque y no volvió y en sus definiciones crucificaron al arquero nacional.

Lo que también se vio en el estadio Atanasio Girardot, fueron los reiterativos malos saques de Ospina. Con su pierna derecha, la mayoría de las veces que sacó, le entregó la pelota a los jugadores rivales. Un tema que deberá trabajar el arquero de Niza que actúa en el fútbol francés. El portero que muchos catalogan como el 'del futuro' en Colombia.

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