Ni con uno ni con tres delanteros; Colombia nunca supo cómo atacar
Apuestas Futbolred
Archivo

Ni con uno ni con tres delanteros; Colombia nunca supo cómo atacar

De nada sirvió que Lara se decidiera a poner dos hombres en punta. De nada sirvió que enviara a un tercer atacante al terreno de juego. Colombia se despide del Mundial con un pobre balance anotador.

  • Enviar
  • Guardar
  • Comentar
11 de octubre 2009 , 08:29 a. m.

Faltando solamente una fecha para que terminen las Eliminatorias al Mundial, Colombia apenas registra 12 goles a favor en 17 partidos, para un pobrísimo promedio de 0,7 goles por encuentro, es decir, un gol cada 127.5 minutos. La Selección que ahora dirige Eduardo Lara solo es superada en este penoso escalafón por Perú, que sólo sumó diez goles.

Lo que pasó la noche del sábado en el estadio Atanasio Girardot de Medellín no fue propiamente el reflejo de lo ocurrido a lo largo de las Eliminatorias (básicamente porque marcamos dos goles y eso jamás fue una constante), pero sí fue el resultado de un equipo que siempre tuvo muchas dificultades para anotar y que, sobre el final de la Eliminatoria, se volvió extremadamente vulnerable en defensa e incapaz de sostener resultados a favor.

Contra Chile, la dupla Jackson - Falcao nunca tuvo la claridad suficiente para llegar al arco rival con verdaderas opciones de anotar. Del mediocampo salieron pocos pases precisos hacia los delanteros y los de arriba, encima de todo, no son la clase de atacantes que cualquier momento inventan una genialidad y salvan un partido enredado.

El primero de Colombia nació de la viveza del delantero del Medellín para apretar al arquero y al lateral derecho chileno, también de la presión que ejerció Falcao sobre Vidal, quien anotaría en propio arco. Y el segundo fue una mezcla de ganas, empuje y fuerza. Cinco remates al arco después de un tiro de esquina se convirtieron por fin en un solo gol cuando Giovanni Moreno la empalmó de pierna derecha. 

En ninguno de los dos hubo una jugada preconcebida. Ninguna de las dos anotaciones de Colombia en la derrota contra Chile nació de algo que pudiera considerarse trabajo en equipo. Suerte y empuje, elementos necesarios para ganar partidos, pero no suficientes.

Y el ingreso de Rodallega media hora antes del final del juego fue un poco más de lo mismo: más hombres arriba para ver qué se podía lograr con el pelotazo y el ataque desordenado, pero nunca un juego colectivo. Sencillamente, destaparse los pies para arroparse la cabeza, y por arroparnos la cabeza nos metieron el tercero y el cuarto.

Colombia se despide de su tercer Mundial consecutivo. Serán más de doce años sin ir a una Copa Mundo, toda una generación de jugadores perdida, que además tampoco tuvo un líder en el banco técnico que supiera sacar lo mejor de cada uno de ellos. ¿Problema de técnico o de jugadores? ¿Problema de directivos? ¿Problema de todos?
 

COMENTAR
GUARDAR