Bogotá ganó el clásico, clasificó y, de paso, eliminó a Academia
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Bogotá ganó el clásico, clasificó y, de paso, eliminó a Academia

El equipo amarillo logró su tercera victoria consecutiva, elevó a 9 las fechas sin perder y tomó revancha de los 'mandarinas', que les habían ganado el primer clásico y quedaron eliminados.

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08 de octubre 2009 , 04:18 a. m.

Bogotá FC se convirtió, así, en el único representante de la capital de la República en los cuadrangulares de la Copa Premier II. Además de Academia, Juventud Soacha también fue eliminado.

Los 'leones' regresan a la fase semifinal luego de haber estado ausentes en los dos últimos torneos y se medirán a Itagüí Ditaires, Rionegro y Atlético La Sabana. Para los anaranjados, fue la cuarta derrota en casa en este semestre y una dolorosa eliminación luego de haber estado en zona de clasificación durante 14 jornadas.

Un gol de David Silva, a los 24 minutos del segundo tiempo, marcó el desequilibrio en un partido que se jugó en una soleada tarde con un clima de tensión en el estadio del Centro Urbano de Recreación (CUR), de Compensar.

Fue una victoria justa para los dirigidos por Oswaldo Durán, que hicieron más por el partido, que crearon la mayor cantidad y las mejores opciones de gol y que mostraron la jerarquía y experiencia que se necesita en esta clase de duelos.

Academia necesitaba ganar y esperar que en Sincelejo hubiera un ganador entre Atlético La Sabana y Rionegro, para poder avanzar. Lo primero no ocurrió; lo segundo, sí (triunfó el local).

Bogotá, por su parte, sabía que la victoria le daba la clasificación de manera automática, pero hubiera clasificado a pesar de una derrota, pues Boyacá Patriotas perdió en su casa y Barranquilla no pudo con Itagüí Ditaires.

El primer tiempo no fue bueno, porque ambos equipos estuvieron más preocupados por defender su arco que por visitar al del rival. Demasiadas imprecisiones en la entrega, faltas reiteradas en mitad del campo y excesivo nerviosismo fueron la tónica de esos primeros 45 minutos.

La iniciativa, sin embargo, estuvo a cargo de Bogotá. Con su habitual toque entre Silva, Harry Castillo, Sebastián Ramírez y Wilberto Cosme, su cuarteto ofensivo, el cuadro de visita se arrimó con algún peligro al arco de Jorge Castro.

Academia, en cambio, parecía estar en otra cosa. Con Francisco Serrano en el banco de suplentes y sin Ricardo Laborde, suspendido, el elenco de casa volvió a ser inofensivo, pues el joven Jason León y Víctor Quiñones jamás pudieron inquietar la sólida zaga visitante.

El equipo 'mandarina', entonces, se diluyó en un toque lateral improductivo, sin quién pusiera a Carlos Carbonero en situación de gol y sin siquiera ensayar la fórmula de la media distancia, que en otras ocasiones fue una alternativa.

El período complementario fue diferente: los dos equipos, sabiendo ya cómo iban los otros partidos, soltaron las amarras y se fueron en procura de la victoria que les permitiera asegurar la clasificación.

Seguía siendo más punzante Bogotá, que en un par de ocasiones vio cómo se ahogaba el grito de gol de manera agónica, y Academia mejoró un poco en ataque. Hasta que llegó el gol que desequilibró el partido, en una jugada en la que el visitante cobró por ventanilla una terrible desatención de la zaga local.

Tras un desborde por la izquierda y un centro al corazón del área, el balón lo recibió Silva, cuyo primer remate fue rechazado por Castro.

Sin embargo, y sin que ningún defensa atinara a reaccionar, el balón volvió a caer a los pies del creativo de Bogotá, que inclusive se enredó con su compañero Cosme, pero tuvo tiempo para acomodarse y acomodarla en el rincón de la mano derecha, a donde el golero ya no pudo llegar.

Un durísimo golpe para Academia, que no jugaba bien, que necesitaba la victoria y que, para rematar, ahora se veía abajo en el marcador.

Fue, entonces, cuando por fin el técnico Arturo Reyes echó mano de Serrano, al que esta vez no le alcanzó para apagar el incendio. Con el creativo en el campo, el local mejoró ostensiblemente, porque hubo quién les entregara el balón expedito a sus compañeros. Incluso, en esos últimos 25 minutos, Academia generó más llegadas al área rival y más opciones de gol que en el resto del partido.

Pero, como había ocurrido días atrás con Rionegro, no hubo fortuna ni tranquilidad para definir. La más clara la tuvo Carbonero, pero su tiro cruzado salió por muy poco.

Al final, la alegría para Bogotá, que cumplió una sobresaliente campaña en esta segunda vuelta, con cinco victorias (las tres últimas, consecutivas) y cuatro empates para tomarse revancha de las otras ocasiones en las que se quedó por fuera de los cuadrangulares por muy poco.

Y, claro, una gran desilusión para Academia, que en los últimos 9 partidos solo ganó 2 veces, empató una y perdió las restantes seis (tres como local) para quedar eliminado dolorosamente.

Academia tenía la obligación de ganar, pero asumió el partido como si fuera uno más, como si todavía quedaran muchas fechas por jugar. Pesó demasiado la ausencia de Laborde y, además, el técnico otorgó enormes ventajas con 'Pacho' Serrano desesperado viendo el partido desde el banco.

Bogotá, en cambio, apeló a la experiencia de la mayoría de su nómina, a su unión, y redondeó una formidable segunda parte de la campaña que le permite seguir en carrera en procura de la final y, por qué no, del título.

Carlos Eduardo González
Especial para FUTBOLRED

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