En la Copa Premier, Bogotá no perdonó el despilfarro de Palmira y lo venció 1-0
Archivo

En la Copa Premier, Bogotá no perdonó el despilfarro de Palmira y lo venció 1-0

El visitante tuvo la mayor cantidad y las más clara opciones de gol, influido un penalti, y no supo resolver. Por eso, el resultado fue un duro castigo a su falta de efectividad.

  • Enviar
  • Guardar
  • Comentar
13 de septiembre 2009 , 07:54 a.m.

Con este resultado, Bogotá FC regresó provisionalmente a la zona de clasificados del Grupo A de la Copa Premier, con 17 unidades, mientras que Palmira se estancó en la séptima casilla, con 13. Los dos cuadros tienen posibilidades matemáticas de acceder a los cuadrangulares, pero los vallecaucanos quedan supeditados a ganar el ciento por ciento de los puntos que restan por disputar.

 

Una derrota dolorosa que, seguramente, tendrá consecuencias nefastas para el elenco dirigido por Ramiro De la Torre. Fue una verdadera feria del despilfarro, pues desde el primer tiempo el visitante pudo liquidar el partido que se jugó en una tarde soleada en el estadio Alfonso López Pumarejo, de la Universidad Nacional. Sin embargo, y a pesar de jugar con un hombre menos durante los últimos 20 minutos, Bogotá se llevó la victoria gracias a un error compartido entre la defensa y el arquero Varcan Sterling, que fue bien aprovechado por el escurridizo Sebastián Ramírez.

 

Quizás por la necesidad de conseguir una victoria que lo mantuviera en la pelea por un cupo a la siguiente fase del torneo, Bogotá mostró un excesivo nerviosismo en la primera parte. Carecía de profundidad (se extrañó una inmensidad la potencia del suspendido Wilberto Cosme) y la zaga improvisada no ofrecía las garantías requeridas. Fueron tres las ocasiones, en ese período, en las que el golero Andrés Mosquera ahogó el grito de gol y dejó ensayados a los delanteros visitantes.

 

Los problemas para el local comenzaron desde bien temprano, cuando antes de los 10 minutos el técnico Oswaldo Durán (que vio el partido desde la tribuna, por suspensión) debió realizar un campo obligado: el delantero Óscar Méndez se lesionó en el primer pique largo que intentó. En su lugar ingresó el joven Wílder Guisao, que tuvo un flojo partido. La sociedad Sebastián Ramírez-David Silva-Harry Castillo no funcionaba y Palmira inquietaba con Diego Salazar, Romario Velandia, Humberto Marquínes y Mauricio Cruz.

 

En el arranque del período complementario, Palmira pudo poner el partido a su favor. John Córdoba, que nunca brindó seguridad, se trenzó en un forcejeo con Cruz desde fuera del área, ambos cayeron dentro de esa zona y el árbitro antioqueño Gustavo González decretó un penalti que el local protestó tímidamente. El cobro lo asumió el zaguero Marcos Ospino, que permitió el lucimiento el joven Mosquera, que rechazó en primera instancia y luego se jugó la integridad al conjurar el rebote.

 

Esa jugada significó una inyección de estímulo para Bogotá, que salió en procura del partido. Sin embargo, su fútbol no le permitía superar a la zaga visitante, que había adelantado sus líneas. Luego, cuando el juego se había tornado aburrido y parecía encaminarse a un 0-0, Palmira tuvo otra circunstancia a su favor. Campo Elías Santacruz, el más seguro de los defensores, locales, fue expulsado por una falta imprudente y violenta. Pero, ni con esa ventaja numérica, el onceno visitante pudo irse arriba en el marcador.

 

Por el contrario, en una jugada infortunada entre sus defensores y el portero Sterling permitió el tanto de la victoria capitalina. Le devolvieron el balón al guardavallas, pero Ramírez se adelantó con viveza y la tocó a un costado para poner el 1-0. Palmira pudo empatar en dos jugadas increíbles, primero un mano a mano de Sebastián Gómez que no supo resolver ante Mosquera (desvió el balón con los pies) y luego un remate de Jorge Vargas, que con perfil zurdo la envió lejos del arco cuando el portero local achicaba. Y, luego, ya no hubo tiempo para más que los lamentos de los jugadores visitantes, conscientes de que esta derrota los dejó prácticamente eliminados. Los de Bogotá celebraron un nuevo paso en firme, pero a sabiendas de que, para ellos quedan otras cinco finales.

 

El próximo fin de semana, cuando se desarrolle la decimacuarta jornada de la Copa Premier II, Bogotá jugará el partido de la clasificación: visitará a Real Santander en Floridablanca. Mientras, Palmira echará sus restos en la ciudad señorial cuando se enfrente al clasificado Bucaramanga.

 
Carlos Eduardo González Ll.
Especial para FUTBOLRED
 

COMENTAR
GUARDAR