Panorama del Grupo A: Patriotas y Real Santander, con ventaja en la Primera B
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Panorama del Grupo A: Patriotas y Real Santander, con ventaja en la Primera B

Itagüí Ditaires y Bucaramanga, que ya tienen pie y medio en el otro lado, serán juez y parte de la definición del Grupo A de la Copa Premier II en las seis jornadas que restan por jugar.

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08 de septiembre 2009 , 04:13 p.m.

Los antioqueños, únicos invictos del certamen, suman 26 puntos y los bumangueses, 24. Eso quiere decir que están a 2 y 4 de la cifra de los 28, que en teoría asegura un cupo en los cuadrangulares (esa cantidad de puntos se necesitó para seguir en carrera el semestre anterior).

En los últimos tres torneos, los dos del año pasado y el primero de esta campaña, el equipo que menos unidades acreditó para seguir en carrera fue Boyacá Patriotas, que sumó 25 en el Finalización-08.

En este grupo todos tienen posibilidad matemática de avanzar, aunque las exigencias son disímiles. A Boyacá Patriotas podrían faltarle apenas 8 puntos (para llegar a los 25), mientras que Dépor Aguablanca requiere un mínimo de 14. Real Santander y los caleños son los únicos que ya no se verán las caras con Itagüí Ditaires (sí con Bucaramanga), mientras que Boyacá Patriotas y Valledupar, el colero, enfrentarán a los dos clasificados.

El siguiente es el panorama de los siete equipos que pelean por dos cupos:

Boyacá Patriotas (tercero con 17 puntos, +2 en gol diferencia)

Juega de visitante contra Itagüí Ditaires, Bogotá y Barranquilla; de local, con Valledupar, Bucaramanga y Dépor Aguablanca.

Posee la mejor nómina del torneo y un técnico de mucha experiencia como Eduardo Julián Retat. Sin embargo, no ha respondido a las expectativas generadas, pues está lejos de ser protagonista como lo exige su hinchada. Con ganar los partidos en casa asegura la clasificación, sin importar otros resultados. De lo contrario, tendrá que ir a buscar puntos en plazas difíciles como Valledupar y Barranquilla.

Cuenta con Erwin 'Alpinito' Carrillo, goleador del certamen, como principal arma ofensiva, aunque su defensa no ofrece garantías (recibió 17 goles). Puede verse perjudicado por la presión en caso de que los resultados no se den con prontitud.

En el último año y medio, frente a sus próximos seis rivales, ganó cinco partidos, empató dos y perdió dos (con Barranquilla y Dépor Aguablanca). Al único que no se midió fue a Bucaramanga. No debería tener problemas para clasificar.

Real Santander (cuarto con 16 puntos, -5)

Arrancó el semestre de muy buena manera, al ser la sorpresa de las primeras seis fechas, pero se vino abajo luego de perder el clásico metropolitano con Bucaramanga (0-1). Tiene la ventaja de que depende de sí mismo, pero hay que ver si es capaz de aprovecharla.

Juega de visitante con Valledupar, Bucaramanga y Dépor Aguablanca; de local, con Bogotá, Barranquilla y Palmira. Ya salió de Itagüí Ditaires y Boyacá Patriotas. Los tres partidos en casa son asequibles y, si los gana, llegará a los 25 puntos que le pueden significar la clasificación. El problema es que es uno de los anfitriones irregulares del torneo, con rendimiento del 61,1 por ciento. Eso lo obligaría a buscar puntos a domicilio, condición en la que su cosecha alcanza solo el 27,8 por ciento.

Es una de las delanteras más flojas del grupo (apenas 12 goles) y su defensa es permeable (17). Cambió de técnico a mitad del camino, cuando relevó a Martín Peluffo por Johan Mesa, una sustitución que todavía no arrojó los frutos esperados. Contra estos mismos rivales, en los tres últimos torneos, ganó 3 partidos, empató uno y perdió 2. No jugó contra Bogotá ni Palmira. Su futuro es incierto.

Bogotá (quinto con 14 puntos, +2)

De los equipos que hoy por hoy están por fuera de los cuatro mejores, es el único que acredita gol diferencia positivo, un factor que podría favorecerlo. El suyo es uno de los calendarios más complicados, y no solo porque termina de visitante. De local se verá las casas con Palmira, Boyacá Patriotas y Valledupar; irá a los patios de Real Santander, Itagüí Ditaires y Academia.

Las lesiones y las continuas suspensiones han atentado contra el trabajo dispuesto por el técnico Oswaldo Durán. Perdió su fortaleza en casa y a domicilio no le rinde mucho. Cuatro de sus próximos seis rivales directos en procura del cupo a los cuadrangulares y termina con el clásico capitalino, que según los antecedentes más recientes no le favorece. Cuenta con una nómina joven en la que los refuerzos de experiencia todavía no dieron la talla, de ahí la irregularidad de su rendimiento.

Requiere al menos 11 puntos para llegar a los 25 y esperar qué ocurre con sus contendores. Eso significa que solo puede perder uno de los seis partidos restantes. Su suerte se definirá en la decimaquinta y decimasexta fechas, cuando reciba a Boyacá Patriotas y visite al superlíder Itagüí Ditaires. En sus últimos enfrentamientos con estos mismos, ganó apenas un partido, empató 3 y perdió 2. Al único que no enfrentó fue al elenco antioqueño. Luce muy enredado y parece que no le va a alcanzar.

Barranquilla (sexto con 14 puntos, -4)

Necesita tener definida su suerte antes de la última fecha, en la que enfrenta a Itagüí Ditaires en el sur del Valle del Aburrá. La ventaja es que los otros cinco partidos son contra rivales directos, de ahí que de cierta forma su destino depende de sí mismo.

Jugará de visitante con Atlético La Sabana, Dépor Aguablanca, Real Santander e Itagüí Ditaires. En su casa recibirá a Palmira y Boyacá Patriotas. Es un calendario muy complicado, especialmente porque será el que más veces actúe a domicilio, una condición en la que su rendimiento es muy flojo (20,0 por ciento). Está obligado a ganar todo en casa y, mínimo, uno por fuera, además de requerir dos empates.

Es otro equipo sin equilibrio entre delantera y defensa, que no se ha podido consolidar como local. Los antecedentes del último año y medio contra estos mismos, ganó una vez, empató dos y perdió dos. Todavía no se vio las caras con Palmira. Parece destinado a ver los cuadrangulares desde la barrera.

Palmira (séptimo con 13 puntos, -5)

Quedó muy comprometido con la derrota sufrida el pasado fin de semana en su patio, un terreno que no será fácil recuperar. Es el peor visitante de lo que va corrido del torneo, sin puntos y con -10 en el gol diferencia (3-13). Su mayor problema es que ni siquiera ganar todo lo que le queda en casa le bastará, pues solo llegaría a 22 puntos.

Visitará a Bogotá, Barranquilla y Real Santander; será anfitrión de Bucaramanga, Dépor Aguablanca y Expreso Rojo. Ya no depende de sí mismo y el principal ítem de desempate (el gol diferencia) no le favorece. A la postre, esa inesperada derrota con Valledupar puede costarle la clasificación, salvo que consiga puntos por fuera, algo poco probable. Su defensa permite 1,5 goles por encuentro, muchos más de los que celebran sus delanteros.

En el último año y medio no se midió a Barranquilla y Real Santander, y contra sus restantes rivales ganó una vez, empató una y perdió las dos restantes. No cuenta con los argumentos necesarios para pelear hasta el final y los antecedentes tampoco le ayuda; la suya parecer ser una muerte lenta.

Valledupar (octavo con 13 puntos, -8)

Se mantuvo en carrera, al menos a la luz de las matemáticas, luego de su inesperada victoria sobre Palmira en la ciudad señorial. Pero, está en 'cuidados intensivos'. Es el único de los involucrados que jugará cuatro de los últimos seis partidos como local, un factor que, dados sus antecedentes, no permite pensar con optimismo.

Recibirá a Real Santander, Itagüí Ditaires, Unión Magdalena y Bucaramanga y visitará a Boyacá Patriotas y Bogotá. Si clasifica, más que un milagro es una hazaña, pues enfrentará el calendario más duro de todos. En su casa estarán tres de los cuatro mejores equipos del torneo y, para rematar, sus salidas serán a la altura: Tunja y Bogotá. Además, en esa condición, y pese al triunfo del fin de semana anterior, su rendimiento es paupérrimo: 14,3 por ciento.

De los equipos que todavía conservan opción de clasificación, fue el primero en entrar en crisis y sustituir su entrenador: el argentino Jorge Ramoa le dio paso al colombiano Juan Carlos Nieves, cuyos números no son buenos. Es el único que en el curso del último año y medio enfrentó a todos sus próximos rivales. Contra ellos, ganó tres veces, empató tres y perdió tres. No debería clasificar.

Dépor Aguablanca (noveno con 11 puntos, -5)

Su cuerpo técnico, grupo de jugadores y aficionados esperaban que recuperara terreno en la serie de cuatro partidos seguidos en casa, pero en los dos que ya disputó apenas pudo conseguir sendos empates. Está contra la pared, pues necesita al menos 14 puntos, y sentarse a esperar qué ocurre con sus rivales.

De local, jugará con Bucaramanga, Barranquilla y Real Santander; a domicilio estará en las casas de Cortuluá, Palmira y Patriotas. Solo en la última fecha, cuando seguramente ya todo estará definido, saldrá del Valle del Cauca, un factor que sobre el papel lo favorecería siempre y cuando la respuesta futbolística del equipo fuera la adecuada. Pero, ese es el gran problema de los dirigidos por Nelson Abadía: el grupo no respondió.

Sumó experiencia con Bonilla, Escobar y Zuluaga, pero salvo el primero de ellos los demás no fueron solución. Además, se ha visto afectado por lesiones y suspensiones, así como bajo rendimiento. Por ello, armar la alineación es un verdadero rompecabezas para su entrenador. Es un local regular (61,1 por ciento) y uno de los peores visitantes: hasta ahora no sumó.

En los más recientes tres torneos, no enfrentó a Bucaramanga. Contra los demás, ganó dos veces, empató dos y perdió cinco. Su clasificación no solo sería un milagro, sino la noticia de la Copa Premier II.

Carlos Eduardo González
Especial para FUTBOLRED

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