Los brasileños veneran a un Ronaldo convertido en un mito resucitado
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Los brasileños veneran a un Ronaldo convertido en un mito resucitado

Brasil se ha vuelto a rendir a su último ídolo, a quien la afición le perdonó todos sus pecados, lo volvió a elevar al altar central del fútbol nacional y lo venera con romerías a los estadios.

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12 de marzo 2009 , 06:48 a. m.

"¡Dios existe! Enhorabuena Ronaldo. Has emocionado a toda una banda de locos", rezaba una enorme pancarta desplegada por fieles seguidores en su último partido con la camisa del Corinthians, el pasado miércoles en el estadio Pacaembú de Sao Paulo.

Ya no importa la baja forma del ariete durante el Mundial de Alemania de 2006, ni sus escarceos nocturnos o cualquier otra polémica por las que recibió duras críticas en el pasado.

Ronaldo ha vuelto a jugar, ha marcado dos goles en tres partidos y ha esfumado todo vestigio de críticas, para volver a acaparar la atención de todas las cámaras y, sobre todo, del público, que está acudiendo a los estadios con un furor que no se recordaba en muchos campos brasileños.

La sola presencia del mejor futbolista del mundo en 1996, 1997 y 2002 ha garantizado llenos en los tres campos en los que ha jugado, el de Itumbiara, en el que debutó, el de Presidente Prudente, en el que marcó su primer gol, y el Pacaembú de Sao Paulo, en el que jugó anoche por primera vez ante la afición del Corinthians.

En el campeonato regional de Sao Paulo, torneo en la que ha anotado sus dos dianas, hacía tiempo que no se veían gradas tan llenas en partidos con fuerzas muy desiguales como las del Corinthians y el humilde Sao Caetano.

El Pacaembú recibió 30.000 espectadores, que gritaron, jalearon y alcanzaron el éxtasis cuando el ex jugador del Real Madrid y el Barcelona perforó la meta rival para dar la victoria a los locales.

Pero la locura por el mayor goleador de la historia de los mundiales no es un fenómeno que se restringe a los aficionados del Corinthians, segundo equipo más popular de Brasil, y las reverencias han llegado desde hinchas y miembros de clubes rivales.

Los responsables del campo del Presidente Prudente, lejos de reclamar al "Fenómeno" que pague los desperfectos por la valla que ayudó a derribar al celebrar su primer gol desde su lesión, han anunciado que van a colocar una placa conmemorativa en el estadio, para recordar su hazaña y atraer turistas, o feligreses.

Con su último gol, hasta los periódicos de Río de Janeiro le han cedido un generoso espacio en la portada, relegando a páginas interiores a equipos locales como el Flamengo, que jugó a la misma hora en el Campeonato Carioca.

"Ronaldo continúa iluminado", se podía leer hoy en O Globo. El rotativo deportivo Lance publicó una foto del ariete mostrando los dientes y tituló "Una víctima más".

El jugador ha pasado de plató en plató, concediendo entrevistas en los más diversos programas de televisión, acaparando una atención que recuerda a los momentos de fervor constante que sólo se experimentan en Brasil durante los Mundiales.

El técnico Vanderlei Luxemburgo, que dirigió al astro en la selección y en el Real Madrid, aplaudió su actuación contra su equipo, el Palmeiras, y aseguró que si él quiere, "jugará el Mundial de 2010", competición a la que llegaría con 33 años.

El asunto de su posible regreso a la selección es una pregunta recurrente a la que tiene que responder desde que pisó el césped de nuevo, el pasado día 5 de marzo, y de momento se muestra cauto, pero no esconde su "sueño".

El seleccionador Carlos Caetano Bledorn Verri 'Dunga', único responsable de que no volviera a vestir la camiseta "canarinha" desde el final del Mundial de 2006, ya se ha manifestado a favor de que regrese a enfundarse el 9, aunque bajo la condición de que alcance su mejor nivel.

El hecho es que ningún delantero centro haya conseguido aferrarse a la titularidad en la selección ni borrar el recuerdo de Ronaldo que, con su espectacular regreso, no ha hecho más que alimentar su mito y tender sombras sobre otros compañeros.

Río de Janeiro
EFE

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