En el Atanasio, 'Teo' no brilló y se puso el overol en lo colectivo
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En el Atanasio, 'Teo' no brilló y se puso el overol en lo colectivo

El delantero de River Plate fue aplicado en labores tácticas. Recibió marca fuerte de Henríquez.

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03 de diciembre 2014 , 04:23 p.m.

River Plate pensó el partido y supo soportar la embestida de Nacional. Los 45 minutos iniciales fueron de sofoco y angustia; sin embargo, la parte complementaria fue pareja, el cuadro argentino mejoró y consiguió su botín. Allí, apareció la figura de Teófilo Gutiérrez, conectando con sus compañeros y generando juego.

El delantero barranquillero salió a la cancha con su habitual sonrisa y saludó a cada uno de los jugadores de Atlético Nacional en el banco de suplentes. Algún comentario gracioso salió desde allí, ya que 'Teo' se fue alegre. Paso siguiente, mirada al marco del estadio y de inmediato, su gesto cambió. Su concentración fue absulota.

Fue el encargado de hacer el saque inicial del partido, su toque vino acompañado de las rechiflas de los hinchas que le declaraban ‘enemistad’ mientras defendía los colores de River Plate. La pelota volvió a sus pies cerca de dos minutos después, cuando avanzó por izquierda y lo interceptó un rival.

El dominio de los primeros pasajes de Atlético Nacional obligó a los de la ‘banda cruzada’ a retroceder. Gutiérrez (11 PT) apareció poco, pero, en un pestañeo de la defensa, quedó libre sobre el punto penal, giró con el balón en sus pies e impactó con potencia. El esférico salió desviado.

Teófilo volvió a avisar luego de la media hora: remate cruzado dentro del área de Vangioni y el colombiano no alcanzó a llegar en el segundo palo. La hinchada ‘verdolaga’ enmudeció por unos segundos.

La falta de compañía, en la inicial, en ataque forzó a Gutiérrez a retroceder varios metros.

En el comienzo de la segunda etapa el ataque de River Plate fue más intenso. Teófilo y Mora ya no peleaban con los centrales sino que ganaban en espacios libres. Diagonales que rompían la tranquilidad de la zaga ‘verdolaga’.

Luego de la paridad de Pisculichi (22 ST), la labor del delantero colombiano en ataque fue de mayor sacrificio, ocupó un escalón más abajo en la cancha y desde ahí se lanzó al frente. Después, fue segunda punta detrás de Fernando Cavenaghi. Su labor pasó a ser de ‘overól’ disputando cada pelota con intensidad y buscando a sus compañeros.

En los minutos finales, 'Teo' se ganó una amarilla por retrasar el juego después de sufrir una falta. El jugador se negó a salir en camilla y caminó cansino hasta la zona de traslado. A su regreso, el juez brasileño Marques lo pintó con la cartulina amarilla.

Partido cerebral del barranquillero que estuvo en cada acción comprometida, supo aguantar el balón en momentos complicados y apoyó constantemente a sus compañeros. Le faltó alguna oportunidad frente al arco para cerrar con algún remate. También supo aaguantar cuando Alexis Henríquez, zaguero del verde, le entró fuerte y le arrimó el guayo con decisión.

Al final, 'Teo' no brilló, aunque hizo su labor de desgaste y sacrificio aportando en el trabajo de equipo y en el negocio que hizo River, que se marchó de Medellín con un empate 1-1 en la final de la Copa Suramericana.

Redacción de Futbolred.com

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