"A mí también me emociona ir al Mundial": Wilmar Roldán
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"A mí también me emociona ir al Mundial": Wilmar Roldán

El árbitro antioqueño confesó sus sensaciones a pocos días de que empiece la Copa del Mundo.

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09 de junio 2014 , 11:53 a. m.

La representación de Colombia en las canchas en las que se jugará el Mundial de Brasil 2014 no depende solamente de lo que hagan los 23 pupilos que dirige José Néstor Pékerman. Allí, en el país de la samba, también estarán otros tres representantes de nuestro país. Ellos son, el árbitro central Wilmar Roldán y los jueces de línea Eduardo Díaz y Humberto Clavijo, quienes se encuentran desde el 1 de junio pasado en Río de Janeiro teniendo su propia preparación en pro de no desentonar en la cita orbital.

Antes de viajar a la sede mundialista, Roldán, de 34 años, se mostró orgulloso al cumplir un nuevo objetivo en su carrera arbitral, que comenzó hace dos décadas cuando en Remedios (Antioquia) sus compañeros de equipo le daban el pito, ya que no era muy brillante a la hora de pegarle al balón, aunque tenía un gusto especial por el fútbol.

"Yo en cancha grande jugaba de defensa central, pero en microfútbol era arquero. Esas posiciones las alternaba con el arbitraje, por el que me decidí a los 14 años", contó el antioqueño, que es casado con Lorena Fernández y padre de Mariana, quien con solo 18 meses ya desvela al también profesor de Educación Física.

¿Cómo fue el proceso para cumplir el objetivo de ser árbitro en el Mundial de Brasil?

"Fueron 4 años muy duros. Tuve que poner todas las energías para estar a la altura de cada reto que me ha tocado superar, y creo que por eso me gané uno de los cupos para estar entre los 25 árbitros del Mundial. Ahora estoy tranquilo, porque es el momento de ponerle la frutilla al postre. Yo espero que me den mi partido para pitarlo como si fuera la final. Yo solo tengo una oportunidad de demostrar lo que sé y lo que tengo como árbitro, a diferencia de los jugadores, que tienen tres oportunidades como mínimo".

¿Hoy qué significa participar en el Mundial de Brasil?

"Estar en un Mundial es un premio para mí, y especialmente para mi mamá (Luz Amparo), quien ha luchado para sacarnos adelante. Yo también me emociono, se me humedecen los ojos de cumplir otro sueño, y de estar en la Copa del Mundo, que es lo máximo para un futbolista y un árbitro".

¿Cómo analiza la terna colombiana junto a Díaz y Clavijo?

"Somos un gran equipo. Clavijo tiene experiencia del pasado Mundial, y Eduardo, quien también es profesor en un colegio, tiene la misma ilusión mía de hacer un gran Mundial. Sabemos que la responsabilidad es grande".

¿Qué es lo más cercano a un Mundial que usted dirigió?

Yo ya tengo mi Mundial: el juvenil de Turquía. Dirigí en los Juegos Olímpicos juveniles de Singapur, y en los Olímpicos de Londres. Eso ya es otra cosa, otro nivel. Hay mucha organización, la Fifa y el COI son muy exigentes y estrictos en cada detalle. Ahora tengo mucha expectativa y ganas para el Mundial de Brasil.

¿Estar en Brasil hace más especial pitar en un Mundial?

Ya estuvimos en dos seminarios en Río de Janeiro, ya pité Copa Libertadores en algunas de las sedes del Mundial, así que espero encontrarme en pleno con la emoción que tiene el Mundial, con los mejores escenarios, las mejores hinchadas, la mejor prensa y espero quedar entre los mejores árbitros del certamen.

¿Cómo árbitro se siente ese orgullo de colombiano al máximo estando en el exterior?

Siempre existe ese patriotismo cuando uno sale al exterior. Yo pité el Brasil-Inglaterra (en junio de 2013) y había un grupo de colombianos en el estadio, así que cuando nos saludaron desde la tribuna, sentí que estábamos haciendo patria. Con ese sentimiento y esa responsabilidad es que nos vamos a jugar nuestro Mundial.

¿Es partidario del uso de la tecnología en el fútbol?

El uso de la tecnología no es malo, pero para mí tiene que ser limitado a aspectos como la raya de gol, que se va a usar en este Mundial. Pero el carácter y las decisiones, deben ser humanas, así en algunas ocasiones sean equivocadas. Errar es humano, y eso hace parte del deporte.

Juan Pablo Arévalo y Óscar Ostos
Redacción Diario MÍO

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