Emotiva despedida le dio el público a la Selección en El Campín
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Emotiva despedida le dio el público a la Selección en El Campín

Más que un leve entrenamiento de partida, lo que se vivió este viernes pareció una final.

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24 de mayo 2014 , 04:14 a.m.

Uno a uno fueron entrando a la cancha, al mejor estilo de la presentación de un equipo de la NBA. La voz del locutor, emotiva, fue anunciando a cada uno de los jugadores de la Selección Colombia. De fondo, un música heroica se mezcló con el bullicio eufórico de una multitud de 30.000 aficionados que este viernes en El Campín despidieron al equipo del técnico José Pékerman, antes de su viaje a Argentina, última escala al Mundial de Brasil.

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“Ospina –comenzó el locutor–, Mondragón, Vargas, Zúñiga (ovacionado), Arias, Valdés, Zapata, Yepes (jubilo en las tribunas), Sánchez, Armero, Balanta, Quintero, James (aplauso interminable), Aguilar, Ibarbo, Cuadrado, Mejía, Aldo, Guarín, Ramos, Teo, Jackson, Bacca, Perea, Valencia, Muriel”. Ahí estaban todos, los 26 (de ahí saldrán tres) en la gramilla, divididos en dos equipos, unos de rojo, otros de amarillo. Faltaba el director de esa orquesta de futbolistas: “José Pékerman”, se escuchó en los parlantes y mientras el DT tocaba el césped alzando sus brazos la afición estalló en aplausos, en coros, en gratitudes. Un breve partido de fútbol, una exhibición, deleitó a los seguidores durante dos tiempos de 15 minutos.

La despedida había comenzado horas antes, en la Casa de Nariño. El Patio de Armas fue el escogido para entregarle a la Selección el arma que defenderán en Brasil, la bandera, que el presidente Juan Manuel Santos le entregó al capitán Yepes. Luego, rumbo a El Campín.

Ambiente de Selección

Más que un leve entrenamiento de despedida, lo que se vivió este viernes pareció una final. Los alrededores del estadio, en la antesala, estuvieron invadidos de una muchedumbre eufórica: camisetas, gorros, vuvuzelas, llaveros, pelucas, venta y reventa de entradas, tumulto, filas... Era un río de aficionados portando orgullosos los distintivos de la selección.

Adentro del estadio, el calentamiento de los jugadores también calentó la fría tarde. Las tribunas se llenaron rápido, la gente gritaba, aplaudía, golpeaba globos produciendo un estruendo emocionante; y sus héroes se esparcían por la cancha.

El breve regreso a los camerinos prendió la fiesta. Un show musical mantuvo la algarabía. Carlos Vives y Chocquibtown antecedieron el regreso de la Selección a la cancha, justo en el momento en que la voz del locutor los llamaba, uno a uno, para ese encuentro, la ovación, la despedida. El himno de Colombia interpretado por Fanny Lu, y un respetado minuto de silencio por los niños que fallecieron en Fundación, anticiparon el primer toque de pelota. De amarillo, Ospina; Zúñiga, Valdés, Yepes, Armero; Aguilar, Aldo, Quintero, Cuadrado; Ramos y Jackson. De rojo: Mondragón; Arias, Zapata, Sánchez (de defensa), Balanta (lateral); Mejía, Guarín, Ibarbo, James; 'Teo' y Bacca.

Por primera vez la afición no tenía discrepancias. Observaron un partido en el que no importaba el ganador. Solo disfrutar los pases de James, las gambetas de Cuadrado, las oportunidades de Jackson, las atajadas de Ospina... Era una sola selección en la cancha. Un gol de Yepes despidió los primeros 15 minutos. Un breve descanso y arrancó el segundo tiempo. Bacca empató.

En esta despedida hubo un ausente, Falcao García, quien es esperado en los próximos días en Argentina, y quien, a la distancia, escribió en Twitter: “Siguiendo desde España la despedida de la selección Colombia, me alegra ver el cariño de nuestra gente por la tricolor”.

El minijuego se acabó. Los jugadores se acercaron a las tribunas y lanzaron sus camisetas. El capitán Yepes tomó la palabra, y dijo: “Me siento muy orgulloso de ser colombiano, de parte de toda la selección agradecemos y esperamos hacerlos quedar bien. Colombia Colombia…”. Y la gente lo siguió. Volvió la música, hubo pólvora, los jugadores bailaron, le dieron la vuelta al estadio y se marcharon, pero se llevaron ese coro interior que tendrán en Brasil: “Colombia, Colombia...”.

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO

 

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