Contracrónica: La ilusión se esfumó en el último suspiro
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Contracrónica: La ilusión se esfumó en el último suspiro

Valoy marcó en la agonía del juego y forzó los penaltis, donde Armani se agigantó.

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21 de mayo 2014 , 05:49 p. m.

Parecía que la octava estrella era del Junior. Estaba ahí, cerquita, a un soplito, en las manos, a solo minuto y medio, a casi nada, pero en el último suspiro del juego, cuando los directivos y suplentes 'Tiburones' se abrazaban, oraban y cruzaban dedos detrás del banco a la espera del pitazo final para correr a celebrar, en un tiro de esquina que hasta el arquero Franco Armani había ido a cabecear, John Valoy apareció con un cabezazo y apagó la ilusión rojiblanca.

(Reviva acá, minuto a minuto, el partido en Medellín).

No alcanzó con las asombrosas y providenciales atajadas de Sebastián Viera, que en tres oportunidades previas aplazó el grito de gol local, Nacional venció 2-1 en los 90 minutos y forzó a la definición por tiros desde el punto penal en los cuales Armani se agigantó, atajó dos ejecuciones y el club verde se impuso 4-2.

Alexis Henríquez, apenas al primer minuto de juego, puso en ventaja a los 'Verdolagas', pero Édison Toloza, a los 16, logró la igualdad que permitía celebrar el título al Junior gracias al 1-0 obtenido en el juego de ida en Barranquilla.

El estadio Atanasio Girardot, que acogía unas 40 mil caras largas, amargadas, impotentes y decepcionadas que se preparaban para un velorio y para ver por segunda vez al Junior dando la vuelta olímpica, como en el 2004, explotó de júbilo porque ese tanto de Valoy resucitaba sus posibilidades de coronarse campeón y mataba el entusiasmo juniorista.

En esas ejecuciones, a las que los jugadores del Junior llegaron con el ánimo por el piso, Nacional fue certero en las cuatro que tuvo y Armani le detuvo los cobros a Viera y Vásquez.

Junior y un mal inicio en el Atanasio

Junior vivió el peor de los inicios. El gol precoz de Nacional lo puso a sufrir y remar. Apenas corría el primer minuto y Henríquez, tras un cobro de pelota quieta de Edwin Cardona, la empujó con el guayo en medio de un borbollón de jugadores intentando cabecear.

El Atanasio Girardot explotó. El escenario se quería caer. Los rojiblancos debían aguantar el ritmo arrollador del local en los primeros 20 minutos y no resistió ni siquiera 60 segundos.

Hubo un poco de nervios, algunas imprecisiones y los verdes lucían enrutados hacia una rápida remontada.

Sin embargo, Junior logró sacudirse en su primera jugada de peligro en el partido. César Fawcett se desprendió con decisión por el costado izquierdo, la cedió para Juan Guillermo Domínguez y éste envió un centro preciso que Toloza resolvió con un toque sutil hacia un costado imposible para Franco Armani.

Se enmudeció el Atanasio y Junior retomó los planes iniciales. El tanto de Toloza enfrió los bríos del anfitrión y le devolvió la confianza a sus compañeros.

Lamentablemente el nariñense se lesionó al minuto 37 y Junior perdió vigor en ataque. Máicol Balanta, su reemplazante, nunca fue una amenaza para Nacional como sí lo era Toloza

En el segundo tiempo, Nacional apostó todo al ataque y Junior se dedicó a defenderse. Lo hacía bien de la mano salvadora de Viera, que no puedo contener ese gol de Valoy que esfumó la ilusión rojiblanca.

Rafael Castillo Vizcaíno
Periodista ADN
Medellín

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